Escribir mejor para radio

Escribir mejor para radio

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Por Nancy Updike

Introducción de Jay Allison: Nancy Updike habla sin rodeos. Sus entrevistas de radio reflejan lo curiosa que es; pregunta lo que uno preguntaría si estuviera tranquilo. Escribe con la misma honestidad de sus entrevistas, algo que podría pasar por simplicidad si no fuera tan difícil de lograr. Ahora, Nancy Updike revela algunos de sus secretos en Transom. Te parecerán tan concretos que los registrarás y guardarás hasta la próxima vez que necesites resolver un problema de escritura, lo que probablemente pasará muy pronto.

Escribir mejor para radio, Parte 1

En una cena organizada por el director de una gran estación de radio pública, escuché al anfitrión decir: “La escritura no es muy importante en las historias de radio, ¿no?”. Pensé: “¿esta persona está borracha? ¿O necesito emborracharme porque he perdido los últimos años tratando de mejorar algo que a nadie le importa?”. Quiero decir, si la escritura no importa, ¿cuál es la diferencia entre una buena historia de radio y una mediocre? ¿Sólo la grabación?

Yo argumentaría que una radio floja y poco interesante resulta cuando hay demasiada expectativa por la grabación y no suficiente por la escritura. Escribir bien puede hacer que un audio imperfecto sea bueno y también que un buen audio sea mejor. Puede crear escenas de radio completamente satisfactorias incluso sin una buena  grabación. Le dice a los oyentes por qué deben escuchar la pieza que está sonando.

Escribir para radio es también una gran disciplina. Siempre he sido un poco literal y hasta que empecé a escribir historias de radio, no creo que tuviera lo que la gente llamaba “una voz” cuando hablaban sobre escribir. Con la radio tuve que dejar de escribir como pensaba que debía escribir, y tuve que empezar a escribir más parecido a como pienso y hablo; las palabras tenían que ajustarse a mí para que yo las pudiera leer en voz alta.

Me gustaría abordar tres aspectos de la escritura de radio: los inicios, la escritura dentro y fuera del audio y la escritura de una escena sin audio. Con esas habilidades una persona puede escribir una pieza de radio que dure un minuto o una hora. Pero primero déjame presentarte algunas cosas que me parecen útiles antes de empezar a escribir y mientras estoy escribiendo, porque hacen que el proceso de escritura sea más agradable . Me parece que ser organizado y obsesivo en radio vale la pena.

1 Reportar en exceso. Escribir una historia de radio es mucho más fácil cuando tienes buen material grabado de sobra. Al reportar una historia siempre llego a un punto donde siento que he terminado. Siento de forma contundente ese punto final que me hace querer parar de entrevistar inmediatamente y regresar a casa. Pero me obligo a seguir adelante, más allá de ese punto, porque casi siempre termino recordando otro par de preguntas o una persona más que podría ser buena para entrevistar y generalmente, algo interesante ocurre cuando te quedas. Un corolario sobre esta regla de reportaje excesivo: asegúrate de hacerle a tu entrevistado todas esas preguntas impertinentes e inapropiadas que flotan en tu cabeza mientras hablan. Si piensas que es necesario aclarar en la historia que sus respuestas sobre algún tema te parecieron descabelladas, seguramente querrás tener la grabación del entrevistado respondiendo a ese tema.

2 Guarda tus correos electrónicos. Mientras estás reportando una historia es buena idea enviar correos electrónicos a amigos o familiares (o si tienes este tipo de relación con  tu editor o productor) sobre lo que estás encontrando en la historia. Los correos electrónicos serán un buen y breve registro de lo más convincente durante la reportería y te ayudarán a recordar cómo se veían y se sentían las cosas cuando las viste y las hiciste por primera vez. Además, escribir la historia de lo que estás viendo de manera informal para una o dos personas cercanas puede darte buen material para tu guión más adelante. Ya sea que lo envíes por correo electrónico a alguien o no, anota al final del día los momentos de las entrevistas que se metieron en tu mente.

3 Guarda borradores anteriores / haz una página de EXTRAS. Tan pronto como abro una página para comenzar una historia, abro otra página y la tituló “EXTRAS”. Cualquier cosa que corto de la historia la agrego en esa página de Extras. Cada vez que empiezo a hacer revisiones importantes en el guión, la guardo como una nueva versión. Es difícil resistirse a tener una especie de revelación de lo que estás trabajado -¡se pone mejor y mejor cada vez!- pero a veces la forma en la que escribiste la primera vez salió mejor. Otra veces no. Con las versiones anteriores guardadas, puedes comparar y elegir.

4 Haz listas. Siempre hago listas de lo que tengo antes de empezar a escribir y cuanto más material tengo, más listas hago. Los títulos suelen ser “Escenas”, “Historias” (es decir, las historias que un entrevistado cuenta en la grabación), e “Ideas” (las grandes ideas y temas que forman parte de la historia). Recientemente también he empezado una pequeña lista en la primera página con mis registros de grabación, anotando sólo lo que está en cada registro. Las listas me ayudan a mantener mi concentración mientras escribo, en lugar de perderme en el material.

Los inicios

Aquí van los inicios de tres historias de radio:

Estas son tres tipos de historias muy diferentes: un ensayo, una noticia y una canción. Pero en cada una, de inmediato, tienes personajes, conflicto, lugar, retos y una historia en la que quieres saber qué pasa después. Cada uno incluye detalles -vecinos que ya no se hablan, un hombre que sueña con hacer que su jefe se ahogue, un sargento que intenta ser honesto- que se se graban en tu mente y que aumentan tu comprensión de los personajes. Otros detalles que pueden ser interesantes pero no son necesarios fueron omitidos: ¿Qué edad tiene alguna de estas personas? ¿Cuántos niños tiene Scott? ¿Es Frankie el hermano menor o el mayor? No lo sabemos.
Tal vez lo averigüemos más adelante, tal vez no lo hagamos. Depende de lo que la historia necesite.

Escribir, en una historia de radio, tiene que ser más preciso y más simple que en un texto impreso: el principio debe enganchar a los oyentes de forma rápida y fuerte, como lo hace una canción. Una secuencia de frases concretas y expresivas (como las de los inicios anteriores) podría sentirse un poco abrupta en una historia escrita, pero es la correcta para radio. Un lector siempre puede releer parte de una historia impresa o detenerse un minuto para pensar en una sección difícil y luego reanudar la lectura. La radio tiene que ser clara la primera vez. Tiene que ser un poco más seductora con sus encantos: no puede ser tímida y dejar la parte más interesante para un par de minutos después. Tiene que cargar de frente el drama y ​​no ser demasiado sutil con él.

Bullcreek, en la historia de Dave, “odia” la propuesta de los residuos nucleares. El odio es una palabra agradable y fuerte. Joe Roberts, en la canción de Springsteen, no se va con rodeos: su hermano Frankie no es bueno. Como oyentes, nosotros sabemos enseguida que esta historia terminará en tragedia, pero eso no nos estropea el final, sólo nos prepara para él. De hecho, regalar el final en el inicio de una historia de radio puede ser una gran estrategia, sobre todo si la historia en sí es una construcción lenta. En un comienzo que escribí, expuse toda la historia antes de reproducir el audio:

Bien, en términos del resultado, no hay razón para escuchar el resto de la pieza. Pero como con muchas historias lo interesante no es lo que sucedió, sino cómo y por qué sucedió y qué papel desempeñó cada personaje en su propio destino.

Si te quedas atascado escribiendo el principio, vuelve a una historia que te gusta y disecciona la forma en la que comienza. ¿Qué hizo el escritor y cómo lo hizo? El inicio de “The Test” de Scott, por ejemplo, es una pequeña obra maestra. Es denso y emocionante: en seis líneas un hombre deja su trabajo, pierde a su familia y acepta un trabajo como entrevistador ambulante de esquizofrénicos. No es genérico. Scott no escribe: “Detesto a mi jefe”. Escribe sobre una fantasía específica que tenía de torturar a su jefe. Él no sólo dice que su esposa se fue, incluye su frase de partida, así que ella también se convierte un poco en un personaje. De hecho, ambos momentos, la frase sobre el jefe y las dos líneas de la partida de su esposa, son escenas pequeñas y poderosas. Utiliza la repetición para guiar una idea de una manera poética: “Acepté el trabajo porque no tenía otro. Acepté el trabajo porque acababa de dejar mi trabajo estable, mi trabajo profesional…”. Cada dos frases añade una capa y se revela un nuevo aspecto del drama. Plantea la cuestión central de la historia que viene luego -¿cuál es la diferencia entre una mente sana y una enferma?- de un modo muy ingenioso, casi como transitorio: “Antes de empezar tenía poco conocimiento de la esquizofrenia y ahora tengo mucho menos”. Piensa en el inicio de tu historia como el comienzo de una primera cita: quieres lucir tu versión más fascinante, original y seductora.

Un último consejo tonto para escribir inicios: intenta escribir una introducción de presentador antes de comenzar a escribir la apertura de tu historia. Eso te ayudará a resolver lo que debe ir en la estructura frente a cómo debería comenzar la historia misma.

Escribir mejor para radio, Parte 2: Escribir para audio

Ok, escribir para audio. Fíjate que a menudo tienes un impulso sobre cómo empezar a escribir una pieza de audio. Comienzas a resumir lo que hay en la grabación. En lugar de estructurarlo, anticipas lo que vamos a oír, te adelantas. Este impulso se siente natural y por lo tanto bueno, pero es un asesino de historias. Agota toda la emoción y el aliento del relato. Así que la primera regla de la escritura de una grabación es:

No transcribas la grabación. La escritura que rodea una pieza de audio -justo antes y después de ella- debe trabajar con el audio, como una unidad, como un buen equipo de comedia: ninguno pisa las líneas del otro. Ambos tratan de maximizar el placer del público –o el horror, o la emoción que estés tratando de provocar.

A continuación hay un ejemplo de cómo suena esa relación de secuencia-audio cuando está funcionando. Esta es la apertura de Ira Glass en un episodio de This American Life llamado “La bondad de los desconocidos“.

Escucha: El inicio de “La bondad de los desconocidos”

La última frase antes de la introducción de Ira Glass, combinada con la primera línea de Brett en el audio, es una especie de paquete de pregunta-respuesta. Los oyentes tienen la sensación de que Ira y Brett están contando la historia juntos, y así es , pero sólo porque Ira está escribiendo deliberadamente el audio para crear esa sensación. También escribió el inicio de una manera en la que enfatizaba y resaltaba la tensión de la escena -¿qué le estaba diciendo este tipo a la gente?- y luego dejó que entrara el audio como el golpe crítico.

Un consejo rápido sobre cómo elegir los audios, ya que es mucho más fácil escribir para un buen audio que para uno malo . Escoge los pedazos en donde la gente es expresiva, donde dice algo sorprendente, es graciosa o tal vez donde tienes alguna interacción con la persona que estás entrevistando (como en el segmento anterior). En lo posible, evita usar audios en los que una persona titubea estadísticas, o está dando información de contexto o largas explicaciones sobre el origen del tema. A menos que la persona que estás entrevistando sea genial en esa explicación, TÚ debes incluir cualquier explicación en tu guión y dejar que el audio sea dinámico y emotivo.

Cuando asumes el trabajo pesado de explicar, puedes controlarlo: corta todas las partes lentas y escríbelo de la manera más interesante posible. Luego ve al audio.

A continuación hay un extracto de una historia que Alix Spiegel hizo sobre trabajadores de los Servicios Médicos de Emergencia (EMS) que atendían casos de intento de suicidio en una zona de Nueva Orleans después del paso del huracán Katrina. Este extracto comienza en la mitad de la historia, con Alix mostrando evidencia estadística que sugiere un aumento en los intentos de suicidio.

Escucha: “Alix Spiegel”

Así, Alix cubrió todos los flancos en su guión y logró una gran pieza de audio. La segunda regla de la escritura de audio:

Deja que tu audio llegue al clímax
Algo más para tener en cuenta cuando estás escribiendo una pieza de audio es ¿qué es exactamente lo que quieres decirles a los oyentes acerca de la persona que van a escuchar? Recuerda que tú sabes mucho más sobre ella que cualquiera de los oyentes y necesitas darles la información relevante para que vean la historia tan fascinante como tú. Por ejemplo, justo antes de que Alix reprodujera la segunda parte del audio que escuchamos, nos dijo que el hombre al que íbamos a escuchar había estado haciendo ese trabajo durante 20 años, sin dejarse arrastrar emocionalmente por él. Luego, cuando lo primero que escuchamos es que este hombre dice “lloro todos los días” y su voz se empieza a quebrar, sabemos que hay un gran problema. Este no es un hombre que ha llorado todos los días de su vida. Tercera regla:

Cuéntales a los oyentes lo que necesitan saber para sacar el máximo provecho de tu historia
Aquí hay una extraña verdad sobre las historias de radio: una gran cantidad del audio no es tan emocionante, teniendo en cuenta sus propios méritos. Si lo escuchas sin ningún arreglo, no será tan interesante. Por supuesto que siempre debes tratar como sea de obtener material enganchador para utilizarlo cuando se pueda. Pero no todo el mundo que entrevistaste va a llorar o ser chistoso o a contarte la historia más fascinante que has escuchado. Sin embargo, con una escritura cuidadosa puedes contar una historia memorable a partir de un audio apenas decente. He aquí una escena de un programa que hice sobre contratistas privados estadounidenses que trabajan en Irak. El tipo en esta escena fue a Irak para ayudar a reconstruir una red eléctrica.

Escucha: “Clip Irak”

Ahora, ninguna de estas piezas de audio es tan buena. Pero si están bien estructuradas, dan una fuerte idea de esta persona, Mike. A pesar de que esta escena era corta fue muy difícil de armar y tuve que reescribirla varias veces, con la ayuda de Ira Glass y de Sarah Koenig (productora del show de Irak), porque queríamos hacer una especie de truco: convertir la debilidad de la historia en su fortaleza.

Esto es lo que hicimos. Nos dimos cuenta de que el primer corte de audio es interesante porque es sorprendente que Mike considere tan interesante lo que está contando. Así que, en lugar de no usar ese fragmento de grabación porque todo ese equipo del que habla suena un poco aburrido, utilicé el guión de antemano para crear la idea de que este hombre ama tanto su trabajo que ama incluso lo que nos parece tan poco atractivo de éste. El segundo pedazo de grabación es aún menos prometedor que el primero, a primera vista: es una broma interna y nosotros, como oyentes, no estamos en el interior de la broma. Pero en la escritura que lleva al audio, traté de armarlo para que esa incomprensibilidad se convirtiera en la broma.

¿Sabes quién es realmente bueno escribiendo audios de una manera que siempre hace que sea interesante? Alex Chadwick, el anfitrión de “Day to Day”. He aquí un fragmento de un programa reciente: una promoción de menos de un minuto de duración.

Escucha: “Alex Chadwick”

El guión de Alex parece muy informal y espontáneo, pero en realidad es bastante riguroso y hace que esta pieza sea mucho más convincente de lo que sería si simplemente dijera algo directo como: “A lo largo de esta semana … los científicos que enviaron esos robots a Marte hace un par de años…” y hablarán sobre el documental hecho con las imágenes de los robots. ¿Con esto no empezaría e tu mente a divagar ? En cambio, él realmente vende la historia, de una manera sencilla y directa, nos ayuda como oyentes a entender lo emocionante que debe ser esta película para quienes enviaron los robots a Marte y luego nos deja atrapados en su emoción. ¿Cómo hace esto? Nos dice que estos jóvenes casi nunca salen de su laboratorio y finalmente ahora tienen la oportunidad de ver a MARTE, un lugar en el que piensan todo el tiempo pero nunca antes han visto de cerca. Y luego añade la parte sobre los “científicos silenciosos, tranquilos y serios”, justo antes de decir que “se vuelven locos”, porque la cosa es que el audio no es salvaje, es bastante sobrio. Pero Alex está diciendo, “mira, así es como suena “salvaje” en estos tipos”. Cuarta regla:

Tienes el control de tu historia: tú haces que el audio funcione, incluso si está regular
Una advertencia a esa regla -de hecho, una contradicción absoluta de ésta- es que a veces una porción del audio no está funcionando porque realmente está en el lugar incorrecto de la historia y debes usarlo de forma diferente. O tal vez está mal cortado. Yo traté de escribir de 10 maneras diferentes el siguiente fragmento de audio sobre un hombre palestino que creció en Londres y hace unos años se mudó a Gaza.

Escucha: “Mudarse a Gaza”

Me estaba volviendo loca tratando de encontrar una manera de explicar la conversión de kilogramos a libras (un kilo = 2,2 libras, por lo que el hombre se subió más de 40 libras) sin revelar lo que él estaba a punto decir. Tenía la idea de que la parte sobre engordar 20 kilos debía ir irrefutablemente al inicio de la historia. Me gustaba la idea del aumento dramático de peso en primer lugar, antes de escuchar sobre los problemas  del gimnasio. Pero fíjate lo mucho más fácil que fue escribirlo cuando moví esa frase hacia el final.

Versión revisada de “Mudarse a Gaza”

Al mover el audio sobre el aumento de peso al final, no sólo obtuve una historia más fácil de escribir, sino que también logré un frase clara: pude hacer la conversión de kilos a libras y darle más énfasis al drama. Por lo tanto, otra regla:

Considera re-editar si la escritura no está funcionando
Ahora me gustaría contradecirme de nuevo y decir que hay veces en que es bueno repetir lo que está grabado, lo puedes hacer antes o después de que corra el audio, en caso de que quieras resaltar algún punto específico. Lo hice en la escena iraquí de arriba, repitiendo lo que Mike dijo sobre querer ver las grúas. Otra razón para hacerlo es cuando la persona que estás entrevistando dice algo fantástico pero lejos del micrófono. Jack Hitt lo hizo en una historia de This American Life llamada “Dawn”, sobre su regreso a casa en Charleston, Carolina del Sur, para averiguar qué pasó con un transexual hombre-mujer que vivía allí en la década de 1960, llamado Gordon. Aquí, Jack está entrevistando a su mamá.

Escucha: “Dawn”

La escritura de Jack transformó este fragmento de audio de un momento turbio a uno revelador. Durante la grabación es importante tratar de tener todo grabado directamente por el micrófono. Nunca vas a querer algo importante fuera del micrófono, pero el guión a veces puede rescatar audio que de lo contrario sería inutilizable. Otra regla:

No rechaces necesariamente buen material que suceda fuera del micrófono

Un par de cosas básicas. Si el lugar donde grabaste es audible, debes decirnos, antes de que lo escuchemos: qué lugar es y tal vez describirlo. Y si es necesario, decirnos por qué el lugar es importante en la historia. También es posible que quieras identificar cualquier ruido extraño de fondo que quede registrado en cinta para que no nos distraigamos preguntándonos qué es eso que estamos oyendo.

Finalmente, estoy segura de que lo sabes, pero hay excepciones a cada regla y sugerencias que he presentado aquí. La radio puede funcionar de muchas maneras diferentes. Lo principal es recordar mientras escribes, que es tu trabajo mantener a los oyentes interesados ​​en la historia, todo el tiempo, y que el guión puede ser una de tus mejores herramientas para lograr eso.

Sobre Nancy Updike

Nancy Updike es productora de This American Life. Ha reportado desde Medio Oriente durante muchos años. Su documental sobre los contratistas privados en Irak,“I’m From the Private Sector and I’m Here to Help”, ganó el Premio Nacional de Periodismo Scripps-Howard 2004 y un Premio Murrow 2005.

Este artículo fue traducido por Natalia Guerrero.

La Escuela Radio Ambulante colabora con Transom.org, que ha compartido y traducido sus artículos para ayudarnos a educar y cultivar la comunidad de storytellers de habla hispana. Gracias a NEA por su apoyo en este proyecto. Si quieres leer este artículo en inglés o ver otros recursos, visita Transom.org.

Créditos

POR
Nancy Updike


PAÍS
Estados Unidos

 

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