Berta y el río – Transcripción

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[Jorge Caraballo]: Hola Ambulantes. Soy Jorge Caraballo, editor de crecimiento. Antes de empezar queremos pedirles un favor enorme. Nuestra encuesta anual sigue abierta y nos serviría muchísimo si la responden. Es la manera que tenemos de conocerlos mejor y de entender qué nuevos productos y podcast en español desarrollar para ustedes. Para llenarla vayan a RadioAmbulante.org/encuesta, les toma poco tiempo y a nosotros nos ayuda un montón. Muchas gracias.

[Daniel Alarcón]: Antes de comenzar una advertencia: en este episodio hay escenas fuertes que no son aptas para niños. Se recomienda discreción.

[Daniel Alarcón]: Bienvenidos a Radio Ambulante desde NPR. Soy Daniel Alarcón. 

 

Es marzo del 2016 y estamos en Honduras.

 

(SOUNDBITE DE NOTICIERO)

 

[Periodista]: Hay conmoción y protestas en Honduras tras el asesinato de Berta Cáceres de 45 años.

 

[Periodista 2]: En Honduras: Berta Cáceres, reconocida líder indígena y ambientalista, fue asesinada hoy por desconocidos. 

 

[Daniel]: Berta estaba a punto de cumplir 45 años y vivía en La Esperanza, al occidente de Honduras. Ella y su familia son descendientes lencas, el pueblo indígena más numeroso del país. 

 

Desde que era muy joven, Berta empezó a luchar por mejorar las condiciones de vida de la gente de su región. También defendía las tierras ancestrales lencas y buscaba proteger el medio ambiente de intereses privados y de los gobiernos que querían montar proyectos mineros, madereros o hidroeléctricos. 

 

(SOUNDBITE DE NOTICIERO)

 

[Periodista]: Cáceres fue asesinada este jueves en su casa en la ciudad occidental de La Esperanza al parecer por dos hombres que portaban armas de fuego.

 

[Periodista 2]: Las autoridades creen que los responsables son tres hombres fuertemente armados y por ahora adelantan la investigación sobre los motivos del homicidio. 

 

[Daniel]: Sus luchas la llevaron a denunciar crímenes en las comunidades lencas por parte de esferas poderosas. También amenazas contra su propia vida durante años. Pero tantas alertas, llamados, advertencias no sirvieron de nada.

 

La noticia del asesinato de Berta causó conmosión en Honduras y en el exterior. Hasta el presidente, Juan Orlando Hernández, a quien Berta le había hecho una fuerte oposición, se pronunció públicamente. 

 

(SOUNDBITE DE NOTICIERO)

 

[Juan Orlando Hernández]: De la dirección de la policía de investigación están dedicados completamente en la zona y también desde otros lugares a encontrar los responsables y ponerlos a la orden de la justicia.

 

[Daniel]: En un principio, la investigación oficial hablaba de un robo o hasta de un crimen pasional, alguna venganza por celos, un lío con alguna expareja. Pero inmediatamente se supo lo del asesinato, ni su familia, ni sus amigos, ni sus compañeros de lucha dudaron de dónde venía el ataque y nada tenía que ver con esa hipótesis. 

 

(SOUNDBITE DE NOTICIERO)

 

[Periodista]: Allí despidieron hoy con un conmovedor adiós a la dirigente indígena asesinada, mientras su familia exige justicia y castigo para los autores del crimen. 

 

[Daniel]: Para ellos había una motivación clara y hasta tenía nombre propio. 

 

Hoy en Radio Ambulante volvemos a un caso que sigue siendo controversial en Honduras. Un caso que hasta hoy, cinco años después, sigue sin cerrarse. 

 

Chiara Eisner, David Trujillo y Victoria Estrada reconstruyeron esta historia.

 

Victoria nos sigue contando.

 

[Victoria Estrada]: Luego vamos a regresar a la noche en que asesinaron a Berta Cáceres, pero para eso primero hay que entender cómo se convirtió en una figura tan incómoda para ciertas personas e intereses. 

 

Nació en 1971 en La Esperanza, muy cerca a la frontera con El Salvador. Fue la menor de doce hijos y desde que era adolescente empezó a ser activista. Esta es su segunda hija, Berta Zúniga. 

 

[Berta Zúniga]: Mi mami, fue una luchadora social, ella desde muy joven comenzó a organizarse en movimientos estudiantiles. 

 

[Victoria]: Movimientos que exigían mejores condiciones educativas o que se oponían al servicio militar obligatorio de jóvenes. Pero su interés más grande era el pueblo lenca. Aunque es la etnia indígena más numerosa de Honduras y si bien la moneda nacional, el lempira, tiene el mismo nombre de un legendario cacique lenca, desde siempre ha sido una población que sufre el abandono del Estado. 

 

Berta siempre se preocupó por el racismo, el machismo y la segregación de los que sigue siendo víctima el pueblo lenca. Luchaba, entre otras cosas, contra el despojo de sus tierras por parte de diferentes gobiernos o empresas privadas, y le exigía al Estado la garantía de sus derechos fundamentales. 

 

Esta es Berta hablándole a una de esas comunidades en 2013.

 

(SOUNDBITE DE ARCHIVO)

 

[Berta Cáceres]: Compañeros y compañeras, ese colonialismo no ha acabado. Por eso esta lucha es tan dura para los pueblos indígenas, y hay un aparato del Estado al servicio de eso. Pero también tenemos poder, compañeros y compañeras, por eso existimos todavía. 

 

[Berta]: Le inspiraba mucho las luchas colectivas y ver también las expresiones de resistencia y dignidad en el pueblo lenca. Como que le llenaban de orgullo.

 

[Victoria]: En 1990 nació Berta Zúniga, su segunda hija. Después vendrían otros dos hijos más. En 1993, Berta Cáceres, que en ese momento tenía veintidós años, junto a otras diez personas fundaron el COPINH, Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras. Lo crearon para organizar mejor la lucha colectiva por los derechos políticos, sociales, económicos y culturales de diferentes pueblos indígenas, particularmente el lenca. 

 

El exesposo de Berta, Salvador Zúniga, también fue cofundador del COPINH. Berta, la hija, los acompañó muchas veces en sus viajes por la zona a visitar las comunidades lencas.

 

[Berta]: Eso, bueno, significó que yo también crecí, pues viendo, digamos, la situación de marginalidad en la que gran parte de los niños y niñas y de las comunidades en general, pues vivían.

 

[Victoria]: A veces también los acompañaba a celebraciones o ceremonias. En una ocasión, cuando tenía unos seis años, su mamá la llevó a una compostura, que es tal vez la ceremonia más importante para el pueblo lenca. Como parte de ese ritual, reparten chicha de maíz en una taza, o huacalito como lo llama ella, y todos toman un sorbo. 

 

[Berta]: Entonces cuando a mí pasaron el huacalito, yo me quedé viendo así porque yo sabía que yo era una niña y que era una bebida alcohólica. Y entonces ella me dijo: “Bébasela”. 

 

[Victoria]: La obedeció y tomó un sorbito.

 

[Berta]: Y… y yo la sentí horrible (risas). Entonces empecé a arrugar la cara. 

 

[Victoria]: Su mamá la regañó. 

 

[Berta]: Me dijo que… que dejara de estar arrugando la cara, que eso era una… una cosa seria y que eso era parte de la espiritualidad del pueblo lenca, entonces que no podía estar haciendo malas caras. 

 

[Victoria]: Claro, la identidad lenca le daba forma a la lucha de sus papás, de su comunidad, del COPINH. Pero en ese momento Berta, la hija, era una niña y nada de esto tenía mucho sentido. 

 

[Berta]: Crecí en medio de muchas reuniones que a mí me aburrían un montón, pero bueno, era como parte de ese proceso. Yo no entendía nada de eso.

 

[Victoria]: Nada de las luchas que hacían ni de su forma de trabajar, pero lo cierto era que el COPINH empezaba a tener protagonismo incluso a nivel nacional. Lograron, con presión pacífica, que el gobierno construyera carreteras, escuelas, centros de salud, proyectos de agua potable y electrificación en comunidades indígenas. También se enfrentaron a industrias privadas e hicieron clausurar docenas de aserraderos que talaban indiscriminadamente en zonas protegidas. 

 

Y quizás la victoria más importante de esos primeros años fue lograr, en 1995, que el Estado hondureño se comprometiera a cumplir un acuerdo internacional muy importante. Se llama el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo sobre pueblos indígenas y tribales. Lo firmaron varios países y su objetivo es que se reconozcan los derechos de las comunidades indígenas sobre sus tierras y sus recursos naturales. Pero además, y esto es clave para esta historia, obliga al gobierno a consultarles previamente a estos pueblos sobre cualquier plan, ley o proyecto que los afecte. En pocas palabras, ese convenio es el arma jurídica y política que tendrían para defenderse de cualquiera que intentara pasarles por encima. 

 

Berta siempre estaba ahí, muchas veces encabezando las luchas. 

 

[Berta]: Era una mujer que no tenía miedo de nombrar ni de desafiar a cualquier opresor del tipo que fuera, en el lugar que fuera. Ella fue tomando como un liderazgo bastante importante, incluso enfrentándose a varios liderazgos, pues, machistas dentro de la organización.

 

[Victoria]: Y con el tiempo se convirtió en la coordinadora general del COPINH. Aunque el trabajo estaba dando frutos, Berta, la hija, tenía claro que lo que hacían sus papás era incómodo, incluso dentro de su propia familia.

 

[Berta]: Sobre todo mis tíos hombres, siempre se opusieron. Que para qué molestarse de andar luchando por esos indios, que esa gente era malagradecida, que para qué andaban exponiendo su vida. 

 

[Victoria]: Y sí, comentarios como esos, aunque ellos también tenían ascendencia lenca. Pero sobre todo, lo que más reprochaban esos tíos era el hecho de que como Berta y el esposo tenían que viajar tanto, sus hijos vivían en la casa de su abuela.

 

[Berta]: Le decían que había dejado a las… a sus hijas e hijo botados. Que nosotros éramos unos mantenidos porque al final a mi abuela le tocaba costear un montón de… de gastos porque, pues en el COPINH no había ingresos fijos. O sea, era… la situación económica era bien compleja.

 

[Victoria]: Tanto así que a finales de los noventa Berta Cáceres tuvo que irse a trabajar a Estados Unidos por un tiempo. Así conseguía algo de dinero para sostenerlos. En esos años la situación económica en todo Honduras se estaba complicando y su salida fue parte de una oleada de personas que dejaron el país para buscar oportunidades.

 

Era complejo, y aunque las discusiones dentro de la familia eran constantes e incómodas, Berta Cáceres tenía un carácter muy fuerte así que preferían no discutirle mucho. Además, su mamá, o sea, la abuela de Berta hija, apoyaba la lucha y defendía que sus nietos estuvieran ahí. 

 

Pero los problemas iban mucho más allá de discusiones familiares. La lucha del COPINH traía riesgos, incluso para los niños. 

 

[Berta]: Se sentía, digamos, como una persecución, un clima de hostilidad. Eh… y bueno, desde niña también aprendí como a tener ciertas medidas por el trabajo que hacían ellos. 

 

[Victoria]: Ni ella ni sus hermanos podían salir solos a la calle. Siempre había alguien de confianza que los llevaba y los recogía en la entrada del colegio, incluso cuando ya eran adolescentes.

 

No era una vida tranquila porque realmente tuvieron que vivir momentos peligrosos. Como una vez cuando la hermana mayor de Berta hija se dio cuenta de que había un hombre muy sospechoso que parecía estar espiándolas. Estaba parado al frente de la casa donde vivían en ese momento, vigilando y no se movía de ahí. Decidieron llamar a sus papás que estaban en otro lado trabajando para pedirles ayuda.

 

[Berta]: Mandaron a la policía y resulta que el hombre tenía una pistola y que era un hombre, pues humilde, pero como que le habían pagado para hacer algo. 

 

[Victoria]: Un atentado. En otra ocasión un hombre con un cuchillo intentó entrar a la casa. La mujer que las cuidaba cerró la puerta justo cuando el hombre alcanzó a meter el brazo y empezó a moverlo para todos lados. 

 

[Berta]: Y le alcanzó a cortar la mejilla y le cortó una parte del brazo. Pero nosotros teníamos dos perros, pero uno de ellos que se soltó y se le tiró a ese hombre. Entonces ahí ella logró cerrar el portón. 

 

[Victoria]: Y el hombre del cuchillo se fue. Por fortuna esos ataques o intentos de ataques no llegaron a más, pero era muy difícil acostumbrarse a vivir así, aún cuando habían estado en ese contexto desde siempre. No solo tenían que aguantar los comentarios pesados de familiares y personas externas que criticaban lo que hacían sus papás. También tenían que lidiar con la zozobra de que en cualquier momento podía pasar algo, y con la incomodidad de tener que mudarse constantemente por cuestiones económicas y de seguridad.

 

[Berta]: Yo sí les dije una vez: “Ay, ¿ustedes por qué no pueden ser unos padres normales? Pucha, mami, usted es maestra, mi papi también. Deberían dedicarse mejor a ser maestros”. Y eso, yo les reclamaba como que quería tener una vida normal, pues no sabía cómo era eso, como una vida estable, quería pasar más tiempo con ellos…

 

[Victoria]: A veces lloraba cuando su mamá se iba a trabajar. Pero ella siempre le respondía…

 

[Berta]: A veces muy dulcemente y a veces muy duramente también: “Ay, mamita, usted no entiende todavía, ¿verdad?, lo que nosotros estamos haciendo, la importancia de esta lucha”. 

 

Me decía que… que era un momento histórico donde era importante visibilizar las luchas del pueblo lenca. Y que… que bueno, que en algún momento todos esos sacrificios que nosotras hacíamos iban a tener su retribución en satisfacciones, pues en ver victorias, en ver resultados, en ver procesos. 

 

[Victoria]: Y así, tal vez más adelante, podrían vivir tranquilas y en paz. Berta, la hija, le creía. Igual no podía hacer otra cosa. Su mamá le prometía un futuro mejor y ella confiaba en eso. Además siempre les hizo ver que disfrutaba su trabajo, que valía la pena lo que hacía. 

 

[Berta]: Era una persona muy alegre también, que siempre se reía y hacía bromas constantes. Entonces se miraba que ella también disfrutaba mucho su trabajo y que no era que lo hacía como… como ay, como una mártir, o que llevaba… No.

 

[Victoria]: A medida que crecía Berta hija fue entendiendo cada vez más la situación y aceptaba la decisión de sus papás de entregarse a esa lucha. Con el tiempo se fue involucrando más en ella y en la universidad estudió educación con especialidad en humanidades. También empezó a colaborar con el COPINH. 

 

[Berta]: Yo era parte de los equipos de comunicación de COPINH. Entonces yo registraba, hacía videos, las entrevistas. Y bueno, apoyaba en todo lo que ella me decía, ¿verdad?, como parte de los equipos operativos. 

 

[Victoria]: El 28 de junio de 2009, tuvo que vivir de cerca uno de los momentos más importantes de la historia reciente de Honduras. El presidente Manuel Zelaya fue destituido de su cargo. Había sido capturado y expulsado del país por las fuerzas armadas. Eso desató una crisis política muy fuerte y el COPINH se opuso al golpe de Estado. 

 

Berta hija acompañó a su mamá a las protestas en Tegucigalpa, la capital. 

 

[Berta]: Me emocionaba también mucho de andar en… en eso. Ahí viví mis primeras represiones, tragué gas lacrimógeno por primera vez, andaba con mi mami justamente.

 

[Victoria]: Y cuando su mamá se daba cuenta de que la situación se estaba complicando, le decía que se saliera de la marcha.

 

[Berta]: A veces me despachaba para la casa de alguna compañera ahí en Tegucigalpa. Y entonces yo le hacía berrinche y le decía que no, que yo quería andar ahí, que entonces qué era lo que me habían enseñado, que ellos eran unos incoherentes. 

 

[Victoria]: Pero su mamá, que ya tenía más de veinte años de experiencia en la lucha social y sabía cómo enfrentar este tipo de situaciones, no iba a exponer a su hija al peligro. La regañaba y le ordenaba que se fuera inmediatamente. Berta, la hija, le obedecía… como siempre. 

 

Por ese golpe de Estado y el clima político tan tenso que desató, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos pidió protección para Berta y otros líderes del COPINH.

 

Aunque las protestas fueron grandes, no sirvieron de mucho. El nuevo gobierno fue reconocido por varios países, incluyendo Estados Unidos. En los meses siguientes, le abrió las puertas a empresas privadas nacionales e internacionales para que arrancaran proyectos mineros e hidroeléctricos, así estuvieran en zonas protegidas. La justificación era que, como Honduras no producía suficiente energía eléctrica y por eso tenía que comprarla en el exterior a precios altísimos, necesitaban montar sus propias fuentes energéticas. 

 

En 2010, el Congreso de la República aprobó los contratos para la construcción y operación de varios proyectos energéticos. El que nos importa para esta historia es la hidroeléctrica Agua Zarca, a cargo de una empresa que recién se había creado: Desarrollos Energéticos S.A. o DESA, como se le conoce.

 

La represa se construiría en el río Gualcarque que cruza territorios indígenas del occidente del país. Está a unas cuatro horas de La Esperanza, donde vivía Berta. 

 

[Berta]: Es un río sagrado para el pueblo lenca. Espiritualmente importante pero también en la práctica, ¿verdad?, de la vida de la comunidad también sirve para muchas cosas: pescar, el agua, para los cultivos.

 

[Victoria]: Cuando la noticia de la construcción de la represa llegó a Río Blanco, una de las comunidades a orillas del río, algunos habitantes de ahí hicieron una manifestación en contra del proyecto. ¿Recuerdan el Convenio 169? ¿El que protege los territorios de las comunidades indígenas? Pues ellos estaban reclamando ese derecho: el gobierno no les había consultado si estaban de acuerdo o no con Agua Zarca. Nadie se había sentado a explicarles en qué consistiría el proyecto.

 

Pero no hubo respuesta. Pasaron unos meses y luego supieron que las autoridades ya habían concedido una licencia ambiental a la hidroeléctrica por veinte años. De un momento a otro empezó a llegar maquinaria para la construcción de vías de acceso y otras obras preliminares.

 

Berta y el COPINH se pusieron al tanto de la lucha de Río Blanco, y empezaron a apoyar a la gente para frenar el proyecto. 

 

[Berta]: A mi mami la inspiró mucho la lucha del río Gualcarque porque esa gente de ese sector era una gente bien aguerrida en su lucha, bien decidida. Entonces a ella la conmovió mucho ver desde niños, niñas, mujeres, viejitos, viejitas, toda la gente, o sea, sumada y con la decisión de defender ese río con su vida. 

 

[Victoria]: Y aquí hay que hacer una aclaración importante: aunque el gobierno anunciaba que proyectos como Agua Zarca son de energía renovable y que en muchas partes del mundo se construyen hidroeléctricas desde hace más de un siglo, en los últimos años se ha cuestionado si realmente son tan buenas como las pintan. 

 

Explico: se ha comprobado que la construcción de represas es dañina para el medio ambiente, puede acabar con los peces y demás animales que dependen de estas fuentes de agua. También pueden causar inundaciones o, en el peor de los casos, que el río se seque. 

 

Claro, el impacto ambiental de las hidroeléctricas depende mucho de su tamaño y hasta hay quienes dicen que con una buena planeación, las represas pequeñas pueden reducir considerablemente los impactos negativos. 

 

Por eso, DESA insistía en que este sería un proyecto pequeño y bien manejado. Además, hablaba de los beneficios para las comunidades: traería miles de empleos directos e indirectos, así como la reducción de la pobreza y el mejoramiento de la educación y la salud de la zona. 

 

Pero el problema era que el proyecto en sí no era muy claro y todo el tiempo se hablaba de modificaciones a las obras que no se consultaban con la gente. Se dieron cuenta, por ejemplo, de que DESA había pedido una nueva licencia para ampliar la capacidad de Agua Zarca, agregar una tercera turbina a la represa y producir más energía eléctrica. Pronto se unió al proyecto la constructora china y recuerden este nombre Sinohydro, una de las más grandes en el mundo en temas de construcción e ingeniería 

 

Después se publicaría un reporte de uno de los institutos en Honduras que protege el medio ambiente. Este documento decía que el agua para operar esas tres turbinas no era suficiente para garantizar el bienestar del río. La cantidad que quedaría en el cauce sería tan pequeña que se evaporaría, desaparecería por completo.

 

Para los habitantes de Río Blanco era evidente que Agua Zarca no era el proyecto pequeño y transparente que las autoridades decían. Esta es Berta Cáceres hablando en un documental que se hizo sobre la lucha en Río Blanco.

 

(SOUNDBITE DE DOCUMENTAL)

 

[Berta Cáceres]: Y aquí, podemos ver en esta parte de atrás, aquí donde estamos justamente donde se piensa levantar una cortina de más de veinte metros. Inicialmente dijeron que eran veinte metros pero sabemos que es mucho más y que no solo es una represa… no solo es una cortina, es un complejo de hidroeléctricas que privatizan el río Gualcarque y los otros ríos más abajo que es el Canje y el río Ulúa. 

 

[Victoria]: A pesar de las advertencias de que Agua Zarca traería consecuencias graves al medio ambiente, la ampliación finalmente se aprobó en 2013. DESA presentó supuestas consultas que había hecho en la región para cumplir con ese requisito. Además, ya contaban con un préstamo de 24 millones de dólares para el proyecto. Eso fue una luz verde para trasladar maquinaria pesada y cerrar el acceso al río.

 

Eso redobló la resistencia de la comunidad. El primero de abril de 2013, los habitantes de Río Blanco empezaron una manifestación que duró meses a la que llamaron la toma del roble. 

 

[Berta]: Y ahí la gente, pues… eso, tiró piedras, palos, puso una malla para… para impedir que la maquinaria siguiera destruyendo esa… esa parte de la montaña que va a rumbo al río y que era para facilitar el acceso de toda la maquinaria de la empresa. 

 

[Victoria]: Berta fue hasta allá a motivar a las personas a que siguieran defendiendo el Gualcarque, sus tierras.

 

(SOUNDBITE DE ARCHIVO)

 

[Berta Cáceres]: Cuando ustedes luchan contra el proyecto Agua Zarca está luchando por la vida del pueblo garífuna, por la vida de los pescadores de Zacate Grande, por las mujeres obreras de este país, estamos luchando por todas las luchas ambientalistas de este país. 

 

[Victoria]: La gente también empezó a ir a otros lugares donde se estaban adelantando obras. Intentaban hablar con representantes de Agua Zarca, a veces incluso con directivos o con gobernantes locales que visitaban el proyecto. Querían manifestarles su desacuerdo, la ilegalidad de la hidroeléctrica. Pero en general terminaban ignorando esos reclamos. No parecían tener la voluntad de escuchar lo que pedía la comunidad. Su respuesta fue pedir ayuda a la fuerza pública para tomar el control de la zona y seguir con Agua Zarca por las malas. Esta es Berta hija de nuevo. 

 

[Berta]: La empresa agudizó sus ataques. Ahí había presencia militar. O sea, eso era como si fuera una base.

 

[Victoria]: Incluso pusieron retenes policiales y de seguridad privada en varios puntos de las vías que conectan Río Blanco con otras poblaciones. A las personas las detenían y registraban, incluso si solo iban al hospital más cercano. Y los miembros del COPINH eran los objetivos más claros.

 

[Berta]: Ellos ya sabían cuando mi mami iba a ir. A ella siempre la registraban. Y le hacían mucho monitoreo de ella cuando entraba, cuando salía, todo.

 

[Victoria]: Cuando su hija fue por primera vez a apoyar las protestas, tuvieron que tomar medidas extras. 

 

[Berta]: Yo fui en el carro de ella y mi mami en otro vehículo y entonces yo tengo el mismo nombre de ella. Ella ya me pidió que usara mi segundo nombre. Yo tenía que fingir que yo no era hija de ella. O sea, como que sí se sentía como eso, digamos, un clima bastante complejo.

 

[Victoria]: Pero aunque el peligro parecía estar creciendo, Berta siguió reuniéndose con las comunidades, organizándolas, escuchando sus reclamos. También recogía denuncias de amenazas y los alentaba a seguir. 

 

(SOUNDBITE DE ARCHIVO)

 

[Berta Cáceres]: Por eso no se preocupen, compañeros. Miren, a nosotros nos han amenazado mil veces de meternos presos, nos han amenazado de muerte, todo… a eso no le paren bola, a eso no le paren bola compañeros… No se vayan a dejar arrinconar por eso, no se vayan… que a nosotros no nos da miedo eso. 

 

[Victoria]: Además, denunciaba públicamente todo tipo de corrupción.

 

(SOUNDBITE DE ARCHIVO)

 

[Berta Cáceres]: Hay un trabajo de DESA y Sinohydro no solo de presión a los alcaldes, a diputados, a altos funcionarios como al ministro de la Secretaría de Recursos Naturales y Ambiente, sino que también ofrecen sobornos millonarios a alcaldes, a diputados… 

 

[Victoria]: El quince de julio de 2013, unas trescientas personas de la región se movilizaron nuevamente. Durante la protesta, el ejército disparó contra los manifestantes y asesinó a Tomás García, un líder indígena que hacía parte del COPINH. El hijo de Tomás, de diecisiete años, también fue herido con una bala, pero sobrevivió. 

 

El mismo día del asesinato, Sinohydro, la empresa china, paró sus actividades en Agua Zarca y un mes después terminó el contrato con DESA. Si bien hasta ese momento el debate del proyecto parecía estar entre dos partes que no pensaban ceder, la muerte de Tomás García sí creó un ambiente muy oscuro alrededor de la hidroeléctrica: ahora el COPINH señalaba a Agua Zarca como un proyecto asesino. Para una empresa tan grande como Sinohydro no era conveniente estar relacionada con ese escándalo.

 

DESA intentó responsabilizar a Berta y otros integrantes del COPINH de la muerte de Tomás y denunciaron las manifestaciones en contra de Agua Zarca como violentas. Una jueza tomó el caso y le prohibió a Berta visitar Río Blanco. También ordenó detenerla de forma preventiva. Sin embargo, la orden de detención nunca se formalizó y el caso se cerró unos meses después por falta de pruebas. 

 

Pero eso no evitó que desde varios sectores poderosos pintaran a Berta y al COPINH como un peligro para el progreso del país. Esta es Aline Flores, presidenta del Consejo Hondureño de la Empresa Privada, durante una conferencia de prensa en octubre de 2013.

 

(SOUNDBITE DE ARCHIVO)

 

[Aline Flores]: Los grupos que están boicoteando, o mejor, dicho están invadiendo y sobre todo poniéndonos mal a nivel internacional son grupos liderados por la señora Berta Cáceres. Ella tiene una protección de parte de los… de la Comisión de Derechos Humanos y Amnistía. Está protegida por organizaciones internacionales.

 

[Victoria]: Se refiere a la petición de protección de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, también a apoyos de otras organizaciones como Amnistía Internacional, que protege los derechos humanos. 

 

Pero era muy difícil tapar el sol con un dedo. No estaban boicoteando el proyecto porque sí: además de Tomás, el COPINH denunció otros asesinatos de activistas en la zona, incluyendo el de un menor de edad. Era un nivel de violencia ya innegable. 

 

Por otro lado, la construcción se paró por la salida de Sinohydro y de uno de los organismos financiadores más importantes unos meses antes. Había costado mucho, demasiado, pero era una victoria. 

 

En abril de 2015.

 

(SOUNDBITE DE ARCHIVO)

 

[Presentadora]: Por el sobresaliente logro medioambiental, se otorga el Premio Ambiental Goldman 2015 a Berta Cáceres. Río Blanco, Honduras.

 

[Victoria]: Le dieron el Premio Goldman, considerado el Nobel del medio ambiente, por su trabajo con el COPINH en el río Gualcarque y por lograr que Sinohydro abandonara el proyecto.

 

Berta vio ese premio, no solo como un reconocimiento a esa lucha, sino como la oportunidad para hablar del valor de la tierra, de la necesidad de cuidar los recursos naturales, de respetar los derechos de las comunidades indígenas. Este fue el final de su discurso cuando recibió el premio:

 

(SOUNDBITE DE ARCHIVO)

 

[Berta Cáceres]: Dedico este premio a todas las rebeldías, a mi madre, al pueblo lenca, a Río Blanco, al COPINH, a las y los mártires por la defensa de los bienes de la naturaleza. Muchas gracias.

 

[Victoria Estrada]: Pero claro, el Premio Goldman también era una herramienta política para su protección. Y es que DESA no había desaparecido, los contratos de la represa seguían vigentes. 

 

Aún en un momento de celebración, Berta tenía eso en mente. 

 

[Berta]: Creo que por eso ella aceptó recibirlo. Amistades de ella, le animaron a que ella lo recibiera con esa valoración. 

 

[Victoria]: Le dijeron: 

 

[Berta]: “Mire Berta, la lucha ahorita está muy complicada. Esto puede visibilizar más la lucha”. Y efectivamente eso pasó.

 

[Victoria]: Su nombre, el del COPINH y la lucha del río Gualcarque ahora eran conocidos fuera de Honduras.

 

Pero DESA no planeaba dejar ese proyecto multimillonario tan fácilmente. 

 

Ya había planteado mover Agua Zarca al otro lado del río, a tierras que, según decía, no pertenecían a comunidades indígenas y por lo tanto no necesitaba de ninguna aprobación ni consulta. Por otro lado, y para reducir costos, rediseñó el proyecto. Ahora sería una represa a filo de agua, lo que significa que no se detiene por completo el cauce del río, pero aún así se desvía una parte hacia las turbinas. Para eso consiguió nuevos préstamos multimillonarios. 

 

Tres meses después del premio, en Río Blanco se dieron cuenta de que la construcción ya había vuelto a arrancar. 

 

Parecía como si esa lucha no tuviera fin. Agua Zarca seguía estando en el mismo río y no por cambiar de ribera dejaba de afectar a la comunidad.

 

[Berta]: Yo me sentía bien contrariada porque yo decía pucha, nosotras luchamos para vivir en un país tranquilo, por tener paz, pero eso no, para nada.

 

[Victoria]: Pero si la construcción no se detenía, Berta tampoco. Iba de un lado al otro, organizaba marchas en diferentes puntos de la zona, viajaba a Tegucigalpa a denunciar los atropellos de DESA, daba entrevistas en medios.

 

[Berta]: Tenía una dinámica súper intensa. Si a las once de la noche tenía que ir a Río Blanco porque algo había pasado, a las once de la noche se iba. Volvía en la madrugada, se quedaba a mitad de camino. O sea, tenía una intensidad. No descansaba, era día y noche, madrugada. Que comunicados, que hay que hacer esto que bum, bum, bum. O sea, era una… una cantidad de cosas que hacía impresionante. Entonces sí, yo me sentía un poco agobiada. No… no era… no era fácil.

 

[Victoria]: En alguna ocasión le preguntó a su mamá cómo se sentía. La respuesta la sorprendió. 

 

[Berta]: Me dijo: “Mire, mamita, yo le voy a decir algo. Pero esto no se lo vaya a decir a nadie, esto solo se lo digo a usted. Yo miro que esta lucha está bien difícil ganarla”. Ella sabía también que había mucha, mucha corrupción, se están metiendo mucho dinero, se estaban intentando comprar liderazgos.

 

[Victoria]: Pero Berta era obstinada. En público seguía manteniéndose firme, motivando la lucha contra el proyecto, finalmente ese era su trabajo y el papel que tenía que jugar dentro de la organización. Y bueno, ella podía aguantar toda la presión, lo que no soportaba era la idea de que se metieran con su familia. 

 

[Berta]: Porque ella temía mucho más que a ella le pasara algo era que a nosotras nos pasara algo. Por eso creo que se impulsó un poco de que varios de nosotras estudiáramos fuera del país. Conseguimos becas o estudiamos con el apoyo solidario de otros compañeros y compañeras en otros lugares. 

 

[Victoria]: En ese momento cualquier cosa podía pasar, incluso que a Berta, la hija, la confundieran con su mamá y le hicieran daño. En 2015, se enteraron de que la inteligencia del Estado las estaba investigando.

 

[Berta]: A mi mami le dio mucho miedo, tuve que estar como una semana escondida en la casa de una compañera fuera de aquí de La Esperanza. Y yo estaba muy cansada sobre todo porque me habían encerrado entonces yo dije no, yo me voy.

 

[Victoria]: Y poco después, le dieron una beca para estudiar una maestría en estudios latinoamericanos en México. 

 

[Berta]: Me dijo no, pero México es igual de peligroso que Honduras. Yo le dije: “Ay, sí, pero en México yo no soy hija suya”.

 

[Victoria]: “En México yo no soy hija suya”, le dijo. Y la verdad era que allá sí podía estar más tranquila. Se fue a estudiar en el verano de ese año y volvía a Honduras eventualmente. 

 

En diciembre de 2015, Berta hija viajó para estar con su mamá. Sus hermanos, que estudiaban en Argentina, también volvieron después de dos años sin estar en Honduras.

 

Sin embargo, aún cuando trataban de disfrutar ese tiempo juntos, era imposible ignorar el peligro que seguía rondando. En esos días habían liberado a un sicario al que, según testimonios de gente de la zona, le habían pagado para matar a Berta. 

 

Por eso, cuando empezó 2016…

 

[Berta]: Entre finales de enero y principios de febrero mi mami empezó hacer una denuncia pública…

 

(SOUNDBITE DE ARCHIVO)

 

[Berta Cáceres]: Que estamos siendo objeto de hostigamiento y de detenciones ilegales por parte de empleados de DESA, de la empresa DESA, del proyecto hidroeléctrico Agua Zarca.

 

[Berta]: Creo que también tenía mucha claridad de que a ella le podía pasar algo. Bueno, ella siempre nos decía: “Aquí o me van a judicializar o me van a matar”. Entonces yo le decía que no, que dejara andar diciendo eso porque a ella no le iba a pasar nada, que era una persona muy reconocida, entonces que… que no.

 

[Victoria]: El primero de marzo de 2016, cuando ya los hijos de Berta se habían ido, empezó un foro organizado por el COPINH en La Esperanza. La idea era reunirse tres días para discutir propuestas energéticas que pudieran funcionar como alternativa a las hidroeléctricas.

 

Una de las personas que estuvo en ese encuentro fue Gustavo Castro, otro activista ambiental mexicano y director de la organización Otros Mundos. Gustavo había conocido a Berta en 1999 en un encuentro de movimientos y ONGs del continente. Este es Gustavo. 

 

[Gustavo Castro]: Me pareció muy, muy despierta, muy alegre, muy viva, como con mucha energía, pero sobre todo como muy inteligente. Con mucho compromiso. Con su pueblo, mucho compromiso con el movimiento social.

 

[Victoria]: Después siguieron encontrándose en diferentes reuniones y movilizaciones, y se hicieron buenos amigos. Por eso Berta lo había invitado al foro, y cuando terminó la jornada del dos de marzo, le dijo que se quedara en su casa para seguir planeando las actividades del día siguiente. A Gustavo le pareció buena idea. Fueron a cenar y llegaron a la casa alrededor de las diez de la noche.

 

La casa de Berta estaba en un barrio nuevo a las afueras de La Esperanza, con muy pocas construcciones alrededor. Gustavo sabía de las amenazas contra Berta, así que se sorprendió de que la casa no tuviera seguridad: solo una malla alrededor y una reja en la entrada. Pero bueno, confió en que Berta tenía todo bajo control. 

 

Después de hablar un rato, cada uno fue a su cuarto. Gustavo se tumbó en la cama. Eran más o menos las 11:30 de la noche.

 

[Gustavo Castro]: Rato después es cuando se escuchan los ruidos y cuando se escucha el golpe en la puerta de la cocina… 

 

[Victoria]: Por un momento Gustavo no supo qué era, pero esa duda pronto se resolvió: habían entrado unas personas a la casa. 

 

[Gustavo]: Uno entra a mi cuarto y otros al cuarto de… de Berta. Yo no supe cuántos eran, solamente uno, el que abrió en mi habitación y me apuntó con un arma a la cabeza.

 

[Victoria]: Era un hombre con la cara descubierta. 

 

[Gustavo]: Yo en ese momento escuché a Berta, el grito de: “¿Quién anda ahí?”. Y el forcejeo de las puertas en su habitación. Y al final escucho los balazos para matarla y luego me balacean a mí para matarme.

 

[Victoria]: Gustavo se había tirado a un lado de la cama para protegerse. Por suerte la bala solo le rozó la cabeza, cerca de la oreja, y una mano. Se quedó un momento sin moverse, haciéndose el muerto mientras los sicarios se iban.

 

[Gustavo]: Y después Berta me gritó, ya que se fueron, me gritó: “¡Gustavo, Gustavo!”. Y yo fui a verla a su habitación. 

 

[Victoria]: Estaba en el piso llena de sangre. Gustavo se arrodilló y como pudo la levantó un poco. Berta le pidió que agarrara su celular, que llamara al papá de sus hijos y le contara lo que había pasado.

 

[Gustavo]: Y entonces fue cuando, minutos después, ella… ella falleció.

 

[Victoria]: En ese momento, Berta hija estaba en la Ciudad de México. Había hablado con su mamá esa noche temprano. En la madrugada recibió una llamada de uno de sus tíos, que le dio la terrible noticia.

 

[Berta]: No… no puede ser. O sea, no… no creo, ¿verdad?, porque… como que no. 

 

[Victoria]: En ese momento no lloró. Colgó y encendió una vela. 

 

Después habló con su hermana menor que vivía en Argentina. Alguien le había contado que le habían hecho un atentado a su mamá pero que estaba herida. 

 

[Berta]: Ella como que se imaginaba que estaba en el hospital y que ella se iba a salvar. Y yo le dije: “No, Laura, ella ya se murió. Y entonces nosotros nos tenemos que ir porque tenemos que… que empezar a denunciar lo que pasó”.

 

[Daniel]: Tenían que exigir justicia por el asesinato de su mamá, y a pesar del riesgo que corrían, lo mejor era hacerlo allá mismo, en Honduras.

 

Ya volvemos.

 

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[Daniel]: Estamos de vuelta en Radio Ambulante. Soy Daniel Alarcón. Antes de la pausa, Berta Zúniga se enteró del asesinato de su mamá en la madrugada del tres de marzo de 2016. 

 

[Berta]: Yo casi que ni lloré. 

 

[Daniel]: Pero su reacción fue no quedarse quieta.

 

[Berta]: Desde ese momento que a mí me dieron la noticia, yo sentí una fortaleza. Sentía, no sé, algo así, pero increíble. Así como yo estaba súper pilas así, tan, tan, tan, tan.

 

[Daniel]: Y muy rápido organizó todo para viajar. Las autoridades ya estaban empezando la investigación. Trasladarían el cuerpo hasta Tegucigalpa para hacerle una autopsia, recogerían pruebas en el lugar, tomarían testimonios. Pero en Honduras, como en tantos otros países de la región, cualquier cosa puede pasar durante la investigación: ocultar pruebas, inventar otras, desviar la atención a cosas irrelevantes, conseguir falsos testigos.

 

Por eso Berta tenía que estar allá cuanto antes y, junto a sus hermanos, tomar las riendas de la situación. 

 

Victoria nos sigue contando.

 

[Victoria]: Berta quería llegar a Honduras ya, pero conseguir un vuelo directo a Tegucigalpa era difícil. Lo mejor que pudo hacer fue hacer escala en San Salvador para luego seguir. Pero el vuelo desde Ciudad de México se retrasó y cuando llegó al final de la tarde del tres de marzo, había perdido su vuelo a Honduras. Ahí explotó. 

 

[Berta]: Empecé a llorar de la cólera que tenía yo, de la rabia que tenía porque me había quedado botada. Yo decía pucha, no puedo llegar y yo sabía que el cuerpo de mi mami estaba en autopsia en Tegucigalpa y que lo iban a mover a La Esperanza, entonces yo quería llegar a Tegucigalpa para irme con el cuerpo de mi mami. 

 

[Victoria]: Hasta pensó irse por tierra y cruzar la frontera, pero igual iba a tardar casi seis horas. No había opción, tenía que quedarse en el aeropuerto y esperar al primer vuelo a Tegucigalpa.

 

[Berta]: Fue horrible porque yo no dormía. aparte yo encendía la televisión y en todos lados salía…

 

(SOUNDBITE DE ARCHIVO)

 

[Periodista]: El asesinato de Berta Cáceres ha sacudido el mundo. 

 

[Periodista]: Y ha generado la movilización de organizaciones humanistas que se apostaron a esperar la llegada de su cuerpo en la morgue de Tegucigalpa.

 

[Victoria]: Pasó toda la noche en el aeropuerto, y en la mañana del día siguiente pudo viajar. Ya en Tegucigalpa, una amiga la recogió para llevarla a La Esperanza. El cuerpo ya estaba allá y habían empezado los preparativos para el funeral. 

 

Un par de horas después, llegaron sus hermanos de Argentina. 

 

[Berta]: Y ellos estaban súper malos, pero mal, mal, mal. En ese momento a mí se me quitó toda tristeza, toda cosa, y yo les empecé a consolar. 

 

[Victoria]: Pero sentía que no había mucho tiempo, tenían que actuar rápido.

 

[Berta]: Ahí mismo, nos reunimos, y dijimos nosotros vamos a dar una conferencia de prensa, de parte de nosotros. Vamos a hacer un comunicado, vamos a decir esto, esto, esto, esto.

 

[Victoria]: La conferencia fue en la mañana del día siguiente. 

 

[Berta]: Denunciamos al estado de Honduras, dijimos que esa era un crimen político, que era la empresa DESA, que era, bueno, como todo lo que nosotras queríamos decir.

 

[Victoria]: Exigieron justicia. No querían que pasara lo que ya habían visto en los crímenes contra tantos otros activistas en el país.

 

[Berta]: Aquí a la gente la matan como perro y hay una impunidad espantosa, así ha muerto un montón de gente aquí, ¿verdad? Y nosotras, bueno ya sabíamos. Nosotras crecimos en esas luchas y teníamos como esas claridades. 

 

[Victoria]: Y es que desde el golpe de Estado en 2009 hasta ese día en 2016, habían asesinado a más de cien activistas en Honduras y casi todos esos crímenes habían quedado impunes.

 

La familia de Berta también usó esa conferencia de prensa para insistir en la cancelación del proyecto Agua Zarca y la desmilitarización de la zona. Pero sabían que continuar la lucha de su madre los ponía ahora aún más en peligro.

 

[Berta]: Yo nunca había sentido miedo en la Esperanza. Aquí es mi pueblo y me sentía, pues… Yo tenía un miedo. Yo sentía que… que por algún lado nos iban a matar. Pero nosotros dijimos no, ahora vamos con todo, ¿verdad? Contra este sistema asesino.

 

[Victoria]: La investigación oficial de las autoridades empezó apuntando hacia Gustavo Castro, el único testigo del asesinato. Lo estaban tratando más como sospechoso del crimen que como víctima también del atentado. Primero lo interrogaron durante 48 horas y después le prohibieron salir del país. No fue el único cercano a Berta en esa situación. 

 

[Berta]: Empezaron a investigar a toda la gente del COPINH que fue interrogada por más de ocho horas. 

 

[Victoria]: En algunos casos. Y sin comida ni descanso. 

 

Las autoridades empezaron a apegarse a dos hipótesis principales: una era el crimen pasional. Que alguna expareja de Berta tenía que ver en el asunto. La otra era que había sido por supuestos conflictos internos del COPINH para tomar el liderazgo de la organización. Y aunque admitían que era posible que el trabajo de Berta tuviera que ver con su asesinato, no era la hipótesis principal.

 

[Berta]: Entonces ahí nosotros empezamos a decir que nosotros no confiamos absolutamente en el Estado entonces que qué podíamos hacer.

 

[Victoria]: Por esa época, estaba sonando mucho la investigación independiente que hubo en México por la desaparición de los estudiantes en Ayotzinapa. La familia de Berta, el COPINH y otras ONG empezaron a pedir al Estado y a organismos internacionales que se formara un grupo parecido, con expertos de otros países.

 

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos apoyó la propuesta, y también lo hicieron las Naciones Unidas y varios Estados europeos, entre los que estaba el Vaticano.

 

Pero el estado hondureño se negó.

 

Aún así, la presión internacional pareció funcionar. Luego de casi un mes de impedirle la salida del país, la fiscalía de Honduras finalmente dejó libre a Gustavo Castro. Después allanó unas oficinas de DESA e incautó computadoras, memorias USB, celulares. Además, contrató una empresa de telecomunicaciones para interceptar las torres de celular cercanas a la casa de Berta y seguir las líneas telefónicas que estuvieron por ahí esa noche. 

 

Con la información que recolectaron, en mayo de 2016…

 

(SOUNDBITE DE ARCHIVO)

 

[Periodista]: A dos meses del asesinato de la prominentente activista ambientalista Berta Cáceres, las autoridades hondureñas anunciaron este lunes la detención de cuatro supuestos implicados en su muerte.

 

[Oficial]: Se han capturado cuatro personas que presuntamente están vinculadas con el asesinato de la ambientalista Berta Cáceres.

 

[Periodista]: Los cuatro hombres, entre ellos un mayor del ejército y un oficial militar retirado, fueron detenidos en la operación Jaguar de la agencia técnica de investigación criminal y coordinada por el Ministerio Público.

 

[Victoria]: Entre los capturados había un militar y uno de los supuestos sicarios que entraron aquella noche a la casa de Berta. Los otros dos estaban ligados a DESA: uno era el gerente en temas sociales y del medio ambiente de la compañía, y el otro era Douglas Geovanny Bustillo, un ex militar que había trabajado como responsable de la unidad de seguridad de DESA hasta meses antes del crimen. Según las pruebas que tenía la Fiscalía, estas personas habían estado en contacto con los sicarios, se reunieron con ellos y estuvieron cerca a la casa de Berta esa noche. DESA negó cualquier conexión con el asesinato. 

 

En ese mismo operativo capturaron al hermano de uno de los sospechosos, y en los siguientes meses, la policía detuvo a otras tres personas más que supuestamente completaban el grupo que mató a Berta. 

 

[Victoria]: Con esos arrestos, el gobierno dijo que la justicia estaba cumpliendo. La Fiscalía entregó pruebas puntuales y la captura se legalizó. La investigación estaba hecha. Ya solo era cuestión de esperar el juicio. 

 

La familia de Berta y el COPINH no discutían que los capturados fueran los autores materiales. Pero exigían que la investigación continuara para descubrir los autores intelectuales. Aunque como víctimas tenían derecho a conocer todo el expediente del caso, toda la información que había, cada una de las pruebas que habían recogido, la Fiscalía no les daba acceso. Y eso que es algo básico para continuar con cualquier proceso judicial. 

 

Eso, claro, despertó muchas dudas en torno a la investigación. Por eso, aunque el gobierno seguía insistiendo en no respaldar una investigación independiente, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y otros organismos internacionales crearon el GAIPE, el Grupo Asesor Internacional de Personas Expertas para investigar el caso de Berta Cáceres. Eso fue en noviembre de 2016, ocho meses después del crimen, y lo conformaron cinco abogados de tres países entre los que estaba ella:

 

[Liliana Uribe]: Mi nombre es Liliana Uribe, yo soy abogada, defensora de derechos humanos e investigadora social. 

 

[Victoria]: Liliana es colombiana. Lleva casi treinta años trabajando en organizaciones por los derechos humanos en su país y en otros lugares del mundo. Había compartido con Berta Zúniga, la hija, en algún encuentro de movimientos sociales hacía un tiempo. Como era tan conocida internacionalmente por su trabajo, la invitaron a ser parte del GAIPE. 

 

Cuando se reunió con los otros cuatro abogados partieron de un punto clave. Si bien una investigación penal se hace por un hecho puntual, como un robo, por ejemplo, el caso de Berta no se podía tratar solo como un asesinato. Es decir, la justicia en el caso del asesinato de Berta no dependía de lo que había pasado exclusivamente la noche del dos de marzo. Para eso, primero había que ubicarlo en un contexto más amplio de violaciones sistemáticas a derechos humanos que habían sufrido ella, el COPINH y el pueblo lenca. 

 

Así que lo primero que hizo el GAIPE fue documentarse muy bien sobre el COPINH, su importancia en el movimiento social hondureño, y las luchas que habían hecho por casi 25 años. Luego viajaron a la zona donde trabaja la organización para hablar con los líderes, con las personas que viven ahí, con quienes apoyan la lucha por sus derechos. Gente que finalmente conocía a Berta y trabajó con ella. 

 

Al mismo tiempo, según Liliana, se reunieron con una abogada de DESA, que les ofreció su colaboración en el proceso a nombre de la empresa, y también con funcionarios de las autoridades que llevaban la investigación. Pero estos, según cuenta Liliana, tuvieron una actitud…

 

[Liliana]: Si bien como respetuosa, un poco como um, no nos importa lo que ustedes vayan a decir, o hacer, ¿cierto? Nosotros ya tenemos todo claro, nosotros no necesitamos nada de ustedes, nosotros todo lo tenemos controlado. Además porque ellos tenían pruebas.

 

[Victoria]: Las pruebas que seguían sin entregar. De ahí en adelante el GAIPE organizó todas esas entrevistas y recogió los testimonios de los capturados en las audiencias públicas. Tenían una imagen ya bastante clara del caso. No les faltaba mucho para terminar y publicar el informe cuando por fin, entre septiembre y octubre de 2017, la Fiscalía les dio acceso a las pruebas. 

 

[Liliana]: Y realmente cuando nosotros tuvimos acceso a la prueba del expediente y la examinamos, fue la mayor sorpresa, porque decíamos cómo esta cantidad de prueba que aparece acá es segmentada.

 

[Victoria]: O sea, la Fiscalía había armado su caso con elementos puntuales y era bastante clara la responsabilidad de las personas que tenían detenidas. Pero la información que tenían apuntaba a algo muchísimo más grande y comprometedor, no solo con respecto al asesinato de Berta.

 

Vamos por partes.

 

Recuerden que en el allanamiento a las oficinas de DESA y las requisas a los detenidos habían encontrado memorias USB, computadoras y celulares. Toda la información que había ahí era enorme: llamadas, correos electrónicos, chats. 

 

[Liliana]: Nos tuvimos que meter en un esfuerzo, pues impresionante para hacer ese ejercicio de lectura de toda esa información. Un trabajo muy, muy delicado, muy serio, muy de detalle.

 

[Victoria]: Ahí empezaron a darse cuenta de una red de comunicación entre socios de DESA, directivos y personas de la zona de Agua Zarca que trabajaban o colaboraban con la empresa. 

 

[Liliana]: Todo ese cúmulo de comunicaciones quedó allí explícita. Entonces ahí es donde nosotros vamos estableciendo como esos distintos niveles de actuación.

 

[Victoria]: Era evidente, por ejemplo, el monitoreo constante de DESA a Berta, a quien veían claramente como su enemiga. 

 

[Liliana]: Tenían un nivel de infiltrados que eran personas a las que les pagaban y que entregaban información de los movimientos de Berta Cáceres detalladísimos y de otros integrantes del COPINH.

 

[Victoria]: Y cuando dice “detalladísimos” no es un exageración. Este es uno de los mensajes de uno de esos grupos de chat. Es del 31 de mayo de 2015. Quien lo escribió era un funcionario de DESA identificado como Directivo III. Lo que van a escuchar son citas textuales de estos chats y correos, leídas por un actor.

 

[Directivo lll]: “El dia hoy entro a las 09:30 entro la coordinadora del COPINH Bertha Isabel Caceres Flores acompañada por miembros de dicha ONG: Aureliano Molina Villanueva, Tomas Gomez Membreño, Sotero Chavarria, periodistas extranjeros así como también personas de la ONG paso por paso…”.

 

[Victoria]: Y sigue y sigue dando detalles. Además, ahí se veía cómo planeaban ataques judiciales.

 

[Liliana]: El entramado de abogados que se usaban para hacer la persecución judicial a Berta era impresionante, eran impresionantes cómo actuaban, el tema de corrupción de jueces. 

 

[Victoria]: Y también de medios de comunicación. 

 

[Liliana]: O sea, había estrategias de comunicación pagadas para desprestigiar al COPINH y hacer las acciones gravosas cuando realmente no habían sido de esa naturaleza.

 

[Victoria]: Este es otro mensaje escrito dos días después de una manifestación del COPINH en febrero de 2016. El que lo escribió fue otro funcionario de la empresa identificado como Relaciones Públicas I. El GAIPE ocultó los nombres de las personas que no estaban detenidas para respetar la presunción de inocencia. Por eso los “beeps” que van a escuchar.

 

[Relaciones Públicas l]: “Pedí a… a (bip) que se asegurara que la información no la publique hasta que le demos luz verde”.

 

[Victoria]: Se refiere a instrucciones que le dio a un periodista de un canal local. Directivo III le responde:

 

[Directivo lll]: “En vez de pedirle a un periodista que no publique una nota, creo que mejor se le den instrucciones de que debería de incluir en su nota y que mensaje debe de dar”. 

 

[Victoria]: Ahora, con respecto a la forma como trataban a los indígenas… 

 

[Liliana]: Es impresionante. O sea, no los consideran personas. Yo me sentía leyendo esos chats, yo decía pero es que estamos en… en… en qué época. El tratamiento a los indígenas es de… no sé, de no personas y menos de ser acreedores de derechos. 

 

[Victoria]: Esto, por ejemplo, lo envió Directivo I en octubre de 2012.

 

[Directivo l]: Esos hijo de puta indios q se maten entre ellos”.

 

[Victoria]: Meses después escribió: 

 

[Directivo I]: “Estos indios hijo de puta q no paran de joder (bip) mi papa (bip) hablandole al ministro de seguridas (bip) q nos vayan a sacar a esos indios de ahi”.

 

[Victoria]: Y agregó…

 

[Directivo l]: “Yall done fucked up hoy si invadieron propiedad privada. (Bip). Voy a contratar un sniper”.

 

[Victoria]: Un sniper, o sea, un francotirador. En otro chat de 2013, Directivo I escribió esto:

 

[Directivo L]: Estos indios creen q las mujeres van a quedar infértiles por la presa”.

 

[Victoria]: Esas eran pruebas de todo lo que habían denunciado Berta y el COPINH por años. Cosas que DESA siempre había negado, incluso con apoyo de medios de comunicación. Todo apuntaba a que había una estructura dentro de la empresa que se dedicaba a reprimir cualquier oposición al proyecto, por todos los medios posibles. 

 

Todas estas pruebas le sirvieron al GAIPE también para conectar directamente a esos directivos con el asesinato de Berta. 

 

[Liliana]: Nosotros pudimos identificar un momento en el cual se abortó el plan para matar a Berta, que fue como a principios de febrero. Y eso pasó por visitas que hicieron a La Esperanza varios de estos sicarios.

 

[Victoria]: Que habían confirmado con sus testimonios. Y además, el seis de febrero, Bustillo, el exjefe seguridad de DESA, le escribió a un directivo de la empresa:

 

[Bustillo]: Misión abortada hoy. Ayer no se pudo. Esperaré lo Que ud dijo xq ya no tengo logística estoy en cero”.

 

[Victoria]: La comunicación entre estas dos personas no paró ahí. El primero de marzo volvieron a hablar y se reunieron al día siguiente. Después de esa reunión, Bustillo tuvo contacto telefónico durante el día con los sicarios y esa noche asesinaron a Berta. Horas más tarde, a las seis de la mañana, este hombre volvió a hablar con el directivo de la empresa.

 

Luego se sabría que Bustillo era quien comandaba a los sicarios. Y que en noviembre de 2015, cuando el GAIPE dedujo que se había empezado a planear el asesinato, Bustillo recibió un pago de miles de dólares que no pudo explicar de dónde venía, teniendo en cuenta que estaba desempleado.

 

En noviembre de 2017, el GAIPE publicó los resultados de su investigación. 

 

En el informe aclaran que las actas oficiales de los allanamientos no coinciden con el material que recibieron. Es decir, faltaban dispositivos que fueron registrados. Pero dejan claro que aun con la información que recibieron, pueden afirmar que el asesinato de Berta se planeó desde DESA y que los directivos supieron en todo momento lo que estaba pasando. 

 

[Liliana]: Nosotros presentamos evidencia con la cual la Fiscalía, el Ministerio Público, puede iniciar una investigación. Nosotros consideramos que es prueba fundamental incluso para condenar. 

 

[Victoria]: Porque la evidencia la tenían las propias autoridades.

 

[Liliana]: Realmente lo que decimos allí no es ninguna elaboración que no salga de lo que nosotros encontramos en esas pruebas que están recaudadas en debida forma y de manera legal en el Ministerio Público. 

 

[Victoria]: Si bien en ese informe el GAIPE se enfocó solo en el caso de Berta, según Liliana, en todo ese mar de información que tiene la Fiscalía, hay pruebas claras de otros delitos. Por mencionar algunos hay asociación para delinquir, entrega de sobornos o hasta la creación de grupos criminales armados.

 

Pero volviendo al caso específico de Berta, ya con el informe publicado el COPINH y la familia siguieron presionando para avanzar el proceso y capturar a los autores intelectuales. 

 

El dos de marzo de 2018, justo el día del segundo aniversario del asesinato…

 

(SOUNDBITE DE NOTICIERO)

 

[Periodista]: Bueno, y en Honduras capturaron al presunto autor intelectual del asesinato de la ambientalista Berta Cáceres. Se trata de Roberto David Castillo Mejía, ex presidente ejecutivo de Desarrollos Energéticos S.A. 

 

[Victoria]: Castillo es el tal Directivo III que aparece en el informe.

 

Casi nueve meses después, la justicia hondureña encontró culpables en primera instancia a siete de los primeros ocho capturados. Y un año después los condenó a entre treinta y cincuenta años de cárcel. 

 

Y se podría pensar que con eso le habían ganado una batalla importante a esa impunidad que en Honduras se ha convertido en regla. La justicia había validado el informe del GAIPE, que además demostraba una cantidad de evidencia que podría abrir nuevas investigaciones. Ahora solo había que esperar el juicio de Castillo y las capturas de otros miembros y socios de DESA. 

 

Pero por supuesto que no resultó tan sencillo. Han pasado tres años y aunque Castillo sigue detenido, su juicio apenas empieza. La defensa lo ha aplazado de muchas formas y la pandemia tampoco ha ayudado a que se agilice. Contactamos a sus abogados para hablar sobre el caso, pero prefirieron no pronunciarse al respecto. 

 

Todo este tiempo su defensa se ha encargado de montar una fuerte campaña para desacreditar la investigación del GAIPE y tratar de probar la inocencia de Castillo y DESA. Incluso han publicado mensajes intercambiados entre él y Berta para intentar demostrar que había una relación amistosa entre ambos. 

 

Pero para Berta Zúniga, la hija, es ridículo pensar que eran amigos. Su mamá ya le había dicho que ellos se comunicaban y que de hecho Castillo era amable. Pero aún así… 

 

[Berta]: Me decía, este tipo es el más peligroso porque este no me insulta ni nada, solo me dice. Yo sé que ahorita está en una reunión en Zihualtepec.

 

[Victoria]: O sea, en una reunión de movimientos sociales donde él no estaba invitado. 

 

[Berta]: ¿Cómo él iba a saber eso? Lo decía para que ella supiera que él la estaba vigilando. 

 

[Victoria]: Tenía sentido que Castillo se comportara de esa manera. Es un exmilitar que se formó en West Point, una de las academias militares más prestigiosas de Estados Unidos. Después regresó a Honduras y tuvo un cargo importante en inteligencia militar y formó parte del organismo que maneja la energía eléctrica en Honduras, que también pertenece a las fuerzas armadas. De ahí se pasó a DESA para lograr esa imagen de empresario exitoso que su defensa está tan empeñada en mantener. 

 

Castillo pertenece a una clase social en Honduras que históricamente no ha tenido que preocuparse por respetar la ley. Es algo que Liliana vio en los mensajes que revisaron con el GAIPE.

 

[Liliana]: Estaban tan convencidos de la impunidad que hablaban con total naturaleza. O sea, con tal desparpajo que, que era impresionante, ¿cierto? Como casi nunca se llega a esos niveles. De alguna manera si nosotros en el GAIPE no ponemos ese debate posteriormente, eso hubiera quedado en manos del Ministerio Público 

 

[Victoria]: Y nadie se habría puesto a analizar todas esas pruebas que tenían. 

 

En 2019 se abrió otro proceso judicial contra Castillo por los delitos de abuso de autoridad, falsificación de documentos, fraude, entre otros. Según la investigación, mientras trabajaba en el gobierno ayudó a darle un contrato estatal a una empresa que habían creado menos de un año antes dos personas que trabajaron para él. La empresa era DESA y el contrato era la construcción de Agua Zarca. Hasta ahora ese juicio también está pendiente. 

 

[Berta]: A veces siento como que… como que en cierta parte yo me he resignado a la impunidad, me he resignado a muchas cosas, pues. Pero yo, digo, bueno, ¿qué haría mi mami si tal vez la asesinada fuera yo? Yo sé que siempre va a ser un ejemplo para activarnos en nuestras luchas. 

 

[Victoria]: Desde mayo de 2017, Berta Zúniga es la coordinadora general del COPINH. Ahora, con treinta años, sigue luchando por la reivindicación del pueblo lenca, el reconocimiento de la propiedad de sus tierras y por el medio ambiente. A pesar de las denuncias constantes, las amenazas contra su vida y las de otros líderes no han parado. En este momento, DESA sigue teniendo los permisos para construir hidroeléctricas en el río Gualcarque. 

 

[Daniel]: Desde el asesinato de Berta, por lo menos 29 activistas han sido asesinados en Honduras. Hasta hoy el país sigue siendo uno de los lugares más peligrosos en el mundo para los activistas ambientales. 

 

El proyecto de Agua Zarca está detenido, pero el COPINH ya empezó un nuevo proceso legal para cancelar definitivamente los permisos de construcción que sigue teniendo en el río. También demandó por negligencia al Banco de Desarrollo Holandés al otorgar financiamiento al proyecto, aún sabiendo las denuncias que había. 

 

Esta historia fue producida por David Trujillo y Victoria Estrada y reportada por Chiara Eisner. Fue editada por Camila Segura y por mí. Desirée Yépez hizo el fact-checking. La música y el diseño de sonido son de Andrés Azpiri. Gracias a Jorge Destephen por su ayuda con este episodio.

 

El resto del equipo de Radio Ambulante incluye a Paola Alean, Nicolás Alonso, Lisette Arévalo, Jorge Caraballo, Aneris Cassasus, Xochitl Fabián, Fernanda Guzmán, Rémy Lozano, Miranda Mazariegos, Barbara Sawhill y Elsa Liliana Ulloa.

 

Carolina Guerrero es la CEO. 


Radio Ambulante es un podcast de Radio Ambulante Estudios, se produce y se mezcla en el programa Hindenburg PRO. 

 

Radio Ambulante cuenta las historias de América Latina. Soy Daniel Alarcón. Gracias por escuchar. 

 

Créditos

PRODUCCIÓN 
Victoria Estrada,  David Trujillo y Chiara Eisner


EDICIÓN
Camila Segura y Daniel Alarcón


VERIFICACIÓN DE DATOS
Desirée Yépez


DISEÑO DE SONIDO/MEZCLA
Andrés Azpiri


MÚSICA
Andrés Azpiri


ILUSTRACIÓN
Yael Frankel


PAÍS
Honduras


PUBLICADO EN
03/02/2021

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