La receta del dragón | Transcripción
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[Daniel Alarcón]: Esto es Radio Ambulante, soy Daniel Alarcón.
[Lulú]: Se siente como un dolor muy localizado, muy intenso.
[Daniel]: Ella es María de Lourdes Rodríguez Ramírez. Más conocida como Lulú, una mexicana de 71 años.
[María de Lourdes Rodríguez, Lulú]: Y la rodilla se va ensanchando, supongo que se inflama sólo tocarme con el dedo parecía que me estaba clavando un alfiler. O sea, así de intenso era, ¿no?
[Daniel]: Pero ese dolor, al principio, cuando Lulú era muy joven, empezó solo como una molestia. Algo inusual.
[Lulú]: Estaba todavía en la universidad cuando detecté que con ciertos movimientos había un sonido, un chasquido en mi rodilla, pero no había dolor. Y así lo tuve mucho tiempo.
[Daniel]: Fue después de un accidente automovilístico que ese chasquido se volvió una molestia aguda y persistente.
[Lulú]: Y a medida, obviamente, que avanzaba en edad, ese dolor empezó a acentuarse gradualmente hasta llegar a un dolor realmente insoportable. (…) En muchas ocasiones de llegar a mi casa a sentarme a llorar porque el dolor era intenso.
[Daniel]: Tiempo después a Lulú le diagnosticaron osteoartrosis, una enfermedad degenerativa que se caracteriza por el desgaste del cartílago en las articulaciones. Lulú es profesora de biología en una universidad en Texcoco, en el estado de México, y durante mucho tiempo, además de dar clases, de subir y bajar escaleras, tuvo que hacer prácticas de campo y viajes largos con frecuencia. Pero todo eso se fue volviendo imposible: empezó a disminuir su actividad física y a notar cada vez con mayor claridad cómo los cambios de temperatura o la humedad empeoraban el dolor.
Durante años probó de todo.
[Lulú]: He probado muchas cosas, muchísimas cosas de diferente tipo: naturistas, este de medicina de marca y todo eso y eh quiroprácticos y todo este tipo de cosas y nada, o sea, me quitaban el dolor eh un tiempo y después volvía.
[Daniel]: Pero a mediados de 2020, apareció algo que al fin pareció funcionar. Ese día, Carmen Vásquez, una secretaria de la universidad, le dijo a Lulú que entendía su sufrimiento. Ella también llevaba varios años con dolor en sus articulaciones por una artritis reumatoide. Esta es Carmen.
[Carmen Vásquez]: Yo ya no podía caminar… del dolor. Arrastraba mis piecitos. Nunca quise incapacitarme porque yo sentía que eso me iba a deprimir más de lo que me estaba deprimiendo el tener que depender de los demás para vestirme, para hasta para levantar una cacerola, porque era muy doloroso, muy, muy doloroso.
[Daniel]: Pero la buena noticia que tenía Carmen era que hacía unos meses, otra compañera de trabajo le había recomendado unas pastillas naturistas que tenían ajo como su ingrediente principal. Los papás de ella, de más de 80 años, tenían dolores parecidos a los de Carmen y las estaban tomando.
[Carmen]: Y me dice, «¿Qué cree que les ha sentado superbien a mis papás?» Y pues me atreví a traerle un frasquito para que lo pruebe, pues ya usted vea.
[Daniel]: El frasquito en realidad era un tarro de plástico blanco de unos 10 centímetros. Tenía una etiqueta azul con amarillo y un ajo dorado en el centro. El nombre, en letras blancas y grandes, estaba muy claro: Artri Ajo King. Por todos lados aparecía la palabra “original”: en la etiqueta, en la caja, en la tapa. Eso era algo importante, porque la compañera le dijo a Carmen que había muchas otras marcas piratas que no tenían el mismo beneficio.
[Carmen]: Desde la cajita tenía un sellito este especial y además la capsulita era de un color diferente, las piratitas eran verdes.
[Daniel]: Y estas, las de Artri Ajo King, las que decían ser las originales, eran color arena. Según las indicaciones en el frasco, debía tomarse dos pastillas con cada comida. Carmen decidió probar primero con una. Y con esa, sólo una, su vida cambió.
[Carmen]: Como a los 15 minutos me empezó a hacer el efecto y yo, Wow, ¡Wow! Esto es grandioso. La pastillita me había hecho sentir superpoderosa porque me podía mover. No hombre, en cuanto me la tomé pude bajar y subir las escaleras de agroecología que están terriblemente así inclinadas, tan terribles y cansadas para una persona en mi condición.
[Daniel]: Para Carmen las pastillas habían significado volver a moverse y en sólo unos meses recuperar la vida que tenía antes de la artritis reumatoide. Así que cuando vio a Lulú con ese dolor insoportable en las rodillas, no lo pensó dos veces.
[Carmen]: Y entonces, pues se me ocurre decirle ¿Qué cree? Que mire, esto me ayudó a mí, ¿no? con mi problema, a lo mejor le pueden ayudar a usted.
[Lulú]: Me regaló un frasco y oh sorpresa, de tantas cosas que yo había tomado, de tantos remedios que me habían recomendado, productos médicos que me recomendaban, ese fue el único que a los dos días de tomarlo me quitó el dolor.
[Daniel]: Después de haber vivido más de una década con ese dolor tan intenso, no sentirlo era un milagro. Un milagro rápido y poderoso.
Pero la felicidad no duró mucho. Pronto se dieron cuenta que Artri Ajo King, en realidad, no era lo que parecía.
Después de la pausa, la periodista Aleida Rueda, hija de Lulú, nos sigue contando.
Ya volvemos.
[Daniel]: Estamos de vuelta en Radio Ambulante. Aleida Rueda nos cuenta.
[Aleida Rueda]: Para sorpresa de mi mamá, Lulú, Artri Ajo King le alivió sus dolores. Fue rápido, efectivo, prácticamente milagroso. Por eso, ella y Carmen, quien se las recomendó, siguieron tomando las pastillas muy juiciosas. Mi mamá, una pastilla dos veces al día, y Carmen, una diaria.
Pero junto con el alivio inicial, empezaron a notar otras cosas. Esta es Carmen.
[Carmen]: Empecé a sentir muchos, muchos cambios drásticos en mi cuerpo, desde que empecé a subir muchísimo de peso. Se me empezó a poner mi carita redonda, redonda como de luna. Empecé a retener muchos líquidos, que fue lo que ya me asustó ¿no?
[Aleida]: Carmen, al inicio, lo relacionó todo con el estrés que desencadenó la pandemia. A ella y a toda su familia les dio COVID. Su papá murió a causa del virus, y ella tuvo que ser el sustento de su familia. Cuando notó esos cambios en su cuerpo, pensó que eran secuelas del duelo.
[Carmen]: Yo se lo achaqué a mi estado emocional, a todo lo que yo había vivido, al estrés, toda esa situación emocional que me rodeó. Sentí que era lo que estaba detonando en mi cuerpo, además de pues el cobicho, ¿no?
[Aleida]: El cobicho, el COVID que había tenido. Carmen pensó que con el tiempo se le iba a pasar, así que no fue al médico.
Pero no podía ser coincidencia que después de cuatro meses de tomar las mismas pastillas de Ajo King, a mí mamá también le empezara a pasar algo que nunca había visto.
[Lulú]: Mis piernas se empezaron a hinchar. De por sí soy de piernas gordas, pero era ya inflamación. Y me las tocaba con la mano y pareciera que me estaba acariciando con una lija. Era una sensación extraña. Esa sensación de ardor.
[Aleida]: Mi mamá, a diferencia de Carmen, sí decidió ir al médico. Era un internista endocrinólogo.
[Lulú]: Entonces ya me revisó y él me preguntó ¿qué está tomando para el dolor de rodilla? Y ahí fue donde le dije que era el Ajo King y él me dijo que ese producto traía consecuencias.
Me dijo que era probable que tuviera yo lupus que ya era yo diabética, me dijo.
[Aleida]: ¿Cómo podía tener diabetes, esa hinchazón tan extraña, y además la posibilidad del lupus si lo que estaba tomando eran pastillas naturistas? Se supone que son inofensivas. Mi mamá había revisado la fórmula en el tarro de Artri Ajo King.
[Lulú]: Y decía que era un producto naturista y efectivamente ponían un listado…
[Aleida]: Glucosamina, ajo, colágeno, cúrcuma, Omega 3, calcio. También menciona la manzanilla. Nada sonaba extraño. No entendía qué estaba pasando.
Yo no estaba con mi mamá el día que recibió ese diagnóstico, pero me contó la angustia que sintió al salir de esa cita médica.
[Lulú]: Estaba yo asustada y mal. Y llegué a mi casa y recuerdo que llegué a tirar las pastillas al baño.
[Aleida]: Cuando por fin se hizo los exámenes, el médico la diagnosticó con prediabetes y le recetó un tratamiento para impedir que avanzara a diabetes. Eso la tranquilizó un poco, pero aún así, ser prediabética, cuando siempre había sido una mujer sana, era demasiado abrumador. Además no pudo dejar de pensar en mi abuelita, su mamá, porque ella también había vivido buena parte de su vida con el mismo dolor insoportable en las rodillas.
También tenía osteoartritis y cuando los remedios fueron insuficientes, el médico le recomendó operarse y ponerse una prótesis para tener una vida más o menos normal. Ella aceptó y, después de la cirugía, efectivamente el dolor desapareció. Pero estamos hablando de 2004, las prótesis eran mucho más grandes y pesadas que las de ahora, así que después de la operación mi abuelita, con 75 años, perdió la capacidad de moverse.
Esta es una parte triste en la historia de mi familia. Mi abuelita no pudo volver a moverse sin ayuda y murió 6 años después de la cirugía. Mi mamá siempre dice que no fue por una enfermedad, sino por la tristeza.
[Lulú]: Pues le sobrevino un proceso gradual de deterioro general porque era una mujer muy activa y esta inmovilidad que le dio la prótesis y el dolor mismo de su rodilla este hizo que finalmente se deprimiera y esto llevó a lo otro, ¿no? Y falleció.
[Aleida]: La muerte de mi abuelita no solo le dejó a mi mamá un dolor inmenso sino también un profundo temor a operarse y ponerse una prótesis que la paralizara. Ese miedo es el que explica que mi mamá haya probado de todo para aliviar el dolor de sus rodillas. Quería retrasar la cirugía a toda costa.
Así que cuando Carmen, la secretaria de la universidad, llegó a su vida con esas pastillas milagrosas, mi mamá pensó que por fin había logrado evitar la operación que le había robado la vida a mi abuela.
Pero el diagnóstico del médico y el hecho de que esas pastillas que le había recomendado Carmen tenían efectos secundarios graves, fue devastador. Al día siguiente mi mamá fue corriendo a buscarla para contarle. Esta es Carmen otra vez.
[Carmen]: Me dijo, «¿Qué cree, Carmelita?» Me empecé a sentir muy mal, fui al médico y me diagnosticaron diabetes. Se lo platico porque ¿qué cree que lo detonó? Las pastillas que usted me recomendó. No me diga eso.
[Aleida]: Como ya sabemos, Carmen estaba teniendo síntomas muy extraños que había asociado al COVID y al estrés. Pero esto que le estaba contando Lulú, cambiaba todo.
[Carmen]: Si ella no me hubiese dicho eso, yo no me hubiese puesto en alerta con las pastillitas.
[Aleida]: Carmen empezó a investigar en Internet. Era agosto de 2021, y se encontró con que justamente en esos días, la COFEPRIS, la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios, había publicado una alerta sanitaria sobre Artri Ajo King.
Esa alerta, que es pública, decía que este producto se comercializa de forma ilegal y que a pesar de que se ofrece como –y cito– un “producto contra el dolor y para recuperar la flexibilidad”, representa un riesgo para la salud.
También decía que las pastillas fueron analizadas en un laboratorio de la misma COFEPRIS, y reportaban que Artri Ajo King tenía ingredientes que no son naturales y que, además, no aparecen en la fórmula del bote.
[Carmen]: ¿Y cómo era posible? O sea, en mi mente no cabía que este que este que este tratamiento o que este supuesto suplemento natural trajera ingredientes que no estaban declarados dentro de su fórmula, ni de ninguna parte de la cajita.
[Aleida]: Al leer la alerta sanitaria sobre Artri Ajo King, Carmen se enteró que los dos ingredientes que no salen en la etiqueta del tarro se llaman dexametasona y metilprednisolona. Ambos son corticoides, un tipo de esteroides de la misma familia de medicamentos que la cortisona.
La cortisona es una versión sintética de una hormona natural que producimos: el cortisol. Puede ser inyectada, oral, tópica o inhalada. La cortisona es muy útil para reducir la inflamación y suprimir la respuesta del sistema inmunológico, sí, pero su uso debe ser por poco tiempo y bajo supervisión médica pues sus efectos secundarios son graves: diabetes, osteoporosis, aumento de peso, hipertensión, supresión del sistema inmunológico y problemas oculares, entre otros.
[Aleida]: Hola, ¿qué tal? Vengo a buscar al doctor Luis del Carpio.
[Recepcionista]: Ah, ok. ¿Cuál es su nombre?
[Aleida]: Aleida.
El médico que atendió a mi mamá, el mismo que le dió el diagnóstico de diabetes, me recomendó hablar con un colega suyo, de Veracruz.
[Luis del Carpio]: Soy Luis del Carpio Orante. Soy médico internista y trabajo para el Instituto Mexicano del Seguro Social y también estoy afiliado al Colegio de Medicina Interna del estado de Veracruz.
[Aleida]: Luis ha ganado visibilidad entre la comunidad médica por ser prácticamente un activista contra el Artri Ajo King. Participa en conferencias y congresos, escribe artículos y postea en redes sociales sobre el tema. Fue uno de los primeros en México en reportar y difundir los casos de daños a la salud por el consumo de estas pastillas, algo que empezó a notar en 2018, cuando observó un patrón en varios de sus pacientes.
[Luis]: Pacientes que me llamaban la atención que venían por dolor crónico pero ya tenían otras situaciones, se estaban hinchando, tenían problemas de la piel, estrías.
[Aleida]: También llegaban con diabetes. En algunos casos, con la enfermedad muy avanzada…
[Luis]: Y que pese a la insulina y eso no se controlaba, ¿no? Y pues indagando, viendo qué más estaban haciendo, pues yo llegaba a eso de que estaban consumiendo herbolaria.
[Aleida]: Pastillas como las que tomaron mi mamá y Carmen. Algunas con el mismo nombre, Artri Ajo King, pero también otras marcas como Ajo Rey, Artri King, Ortiga Ajo King, AK Forte. Cuando Luis compartió sus preocupaciones con otros médicos internistas de Veracruz, se dio cuenta de que él no era el único que veía ese patrón.
[Luis]: Y te digo, en el grupo de internistas yo comentaba los casos, no, pues también yo acabo de ver tres pacientes, ¿no? Acabo de ver otros cinco pacientes. Y ya si intentábamos hacer como que un registro de cuántos veíamos, por ejemplo, en un mes podíamos ver no sé, en todo el grupo, entre 40 a 50 pacientes mensuales, imagínate.
[Aleida]: Y es que como durante la pandemia muchos médicos reumatólogos – que son los que se encargan de estos dolores crónicos– dejaron de atender, los casos de personas tomando estas pastillas aumentaron…
[Luis]: Y seguramente la población pues comenzó a buscar otras opciones, ¿no? Y es que estos productos se han diseminado como si fuera una tradición oral, ¿no? Me lo recomendó pues mi tía, mi prima, mi abuelita lo toma, mi comadre, ¿no?
[Aleida]: Todo el mundo las recomienda y todo el mundo las encuentra fácilmente en cualquier tienda naturista. Además, deja muchas ganancias. Para 2024, el mercado mexicano de productos naturales para el bienestar (que incluye desde suplementos alimenticios hasta productos terapéuticos) fue valorado en 8 mil millones de dólares, y se espera que para 2032 alcance los 14 mil millones de dólares.
La Asociación Nacional de la Industria de Suplementos Alimenticios (ANAISA) reportó en 2020 que eran más de 15 millones de mexicanos que consumían estos productos. No hay cifras oficiales, pero se estima que ahora pueden ser muchos más.
Tan sólo en el Puerto de Veracruz, Luis ha encontrado cerca de 40 tiendas que venden productos como Artri Ajo King sin ninguna restricción.
[Luis]: Entonces, como que sí se venden indiscriminadamente sin una receta médica. Tú puedes llegar y Oiga, tengo algo para el dolor, ¿no? Pues Artri King ¿no?
[Aleida]: Así que me fui a comprobarlo.
[Daniel]: Una pausa y volvemos.
[Daniel]: Estamos de vuelta. Los dejo con Aleida.
[Aleida]: Aprovechando que estaba en el Puerto de Veracruz, fui al centro y visité algunas de esas tiendas. En todas entré con la misma pregunta…
Hola, ¿qué tal? ¿Qué tienes para el dolor de artritis?
[Aleida]: Me sacaron varios frascos parecidos…y me empezó a recitar todas las dolencias para las que sirven las distintas pastillas..
[Vendedor]: Artritis, articulaciones, dolor de hueso, ligamento. Para desinflamar. Pero cuál servirá mejor, o sea, cualquiera, cualquiera. Esa es la que más vendo yo, la de Ajo King. Ah, esa del Ajo King. Trae colágeno aparte por la situación y calcifica, las otras no tienen calcio.
No es dañino. No te afecta el estómago, ni el riñón, ni el hígado. Como la medicina. Ajá. Esto a partir se va viendo del segundo o tercer día.
[Aleida]: Todos los vendedores con los que hablé decían maravillas de Artri Ajo King o alguna de sus variantes. Este en particular, me dijo que todo el mundo lo puede tomar…
[Tienda]: Bueno es que aquí no hay edades, eh. O sea, no no no es un requisito, o sea, lo puede tomar cualquiera. ¿Niños? ¿Niños? ¿Niños? Niños también se lo requiere, hay un niño descalcificado que le tiran mucho los huesos, le hace falta también.
[Aleida]: Hubo otra vendedora que incluso me dijo que era bueno para las personas con diabetes…
[Tienda]: Tengo esta que es especialmente para muscular, muscular, ayuda a desinflamar y es apto si la persona es diabética. No le sube su glucosa ni le hace ningún daño.
[Aleida]: Artri Ajo King es uno de los productos más vendidos en estas tiendas, pero no es el único. Los anaqueles estaban llenos de marcas muy similares: Artribion, Ortiga Ajo Rey, AKA Forte… los mismos vendedores me hablaban de que son prácticamente lo mismo.
[Tienda]: Nada más un ingrediente o dos, lo que varían. ¿Ya me entiendes? Entonces, por ejemplo, esos tres son muy parecidos porque es lo mismo, la misma marca, el mismo laboratorio. Nada más le ponen un ingrediente de más. Okay. en este caso es la cannabis. Acá la ortiga, aquí la vitamina B.
[Aleida]: En otra tienda me dijeron que hay nuevos productos para los dolores articulares.
[Tienda]: Es que como que entran como en moda los productos. Ahorita están estos dos.
[Aleida]: O sea, ¿se hicieron de moda por alguna razón?
[Tienda]: Pues por la cúrcuma. La mayoría de los productos tienen cúrcuma.
[Aleida]: Los productos que me mostró son pimienta negra más cúrcuma y cúrcuma compuesta. Se supone que la cúrcuma tiene efectos antioxidantes, antiinflamatorios y analgésicos, pero, tal y como pasa con Artri Ajo King, los frascos que me muestra son sospechosos. Ambos son de la marca Life Natural 2000, tampoco tienen registros sanitarios, y también tiene frases como “producto hecho en México” y “100% natural”.
Las palabras mágicas que usan para convencerte siempre son las mismas: natural y naturista. El discurso que parece prevalecer es que los medicamentos que no son naturales se convierten en un peligro porque “son químicos”. En cambio, si es natural, no puede hacerte daño. Este argumento ignora que todo en la naturaleza está lleno de sustancias químicas, muchísimas que se han tomado como base para los fármacos de la medicina tradicional.
Hace unos meses, el médico Luis del Carpio analizó productos de varias de estas marcas para detectar si contienen corticoides. Disolvió cada producto en agua, y usó un método muy parecido a las pruebas de COVID o las de embarazo. De las 19 muestras que analizó, 17 dieron positivo a corticoides: Artri King, Artri Ajo King, AK Forte, Reuma King, Ortiga Ajo Rey, Artribion, Contra Reumas, Osteo sin Max, Reumafon y Flexibion, entre otras.
[Luis]: Esta industria es camaleónica, porque fíjate que la ArtriKing ahora cambió el nombre a Reuma King que prácticamente es lo mismo. Solo que cambian la presentación.
[Aleida]: La COFEPRIS, -recordemos que son las siglas de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios- no es la única que ha publicado alertas sanitarias sobre estos productos. También la FDA, la Agencia Reguladora de Medicamentos de Estados Unidos, lanzó una notificación pública en abril de 2022 alertando sobre Artri Ajo King, pues desde hace un tiempo también se vende en ese país.
De acuerdo con los análisis de la FDA, además de la dexametasona, Artri Ajo King y sus variantes con Ortiga tienen diclofenaco. El consumo indiscriminado de esta sustancia, dice la FDA, –y cito–“ puede aumentar el riesgo de sufrir efectos cardiovasculares, tales como ataques cardíacos y derrames cerebrales, así como daños gastrointestinales, incluyendo sangrado, ulceraciones y perforaciones mortales del estómago y los intestinos”.
Pero siempre buscan maneras para evadir las alertas. Por ejemplo Ortiga Más Ajo Rey…
[Luis]: En las plataformas. Si tú te metes Artri King tiene el candado del FDA, no. Pero si tú ves Reuma King no tiene candado Y por ejemplo, la ortiga también tiene candado por la FDA. Ahora se cambió a ortiga y ajo. Así simplemente. Y se está vendiendo en el mercado.
[Aleida]: Y mientras las agencias sanitarias avanzan a paso lento, los productos se venden como pan caliente. Le pregunté a una de las vendedoras cómo les iba en ventas con los que tienen Cúrcuma, que son los que están de moda.
[Tienda 3]: En un día a lo mejor como 100, 110, o sea..
[Aleida]: ¿110 de estos?
[Tienda]: … que le digo que ese es el que más nosotros vendemos, la gente lo empieza a recomendar, y ahorita el que está es éste.
[Aleida]: Le pregunté por Artri King, que ya no está tan de moda.
[Tienda 3]: De ese ya muy poco, o sea, 50…
[Aleida]: ¡50 al día!, de todos modos es un montón.
[Tienda]: Sí.
[Aleida]: Yo compré un frasco de Artri Ajo King por 140 pesos, unos 7 dólares. Una cara de la caja está en español, la otra en inglés. Y en letras grandes dice: Este no es un medicamento. Leo sus ingredientes, los mismos que leyó mi mamá: glucosamina, ajo, colágeno, cúrcuma, Omega 3, calcio. También menciona la manzanilla. Sobre el modo de empleo dice que hay que tomar 2 tabletas tres veces al día.
Y a pesar de que tanto la COFEPRIS, como la FDA, o incluso médicos como Luis del Carpio, saben que estos productos contienen corticoides, nadie sabe exactamente cuánto, pues determinar la cantidad requiere tecnología más sofisticada. Y si la recomendación es tomar 6 pastillas al día, se puede asumir que las dosis de corticoides no son bajas. Algo que puede ser peligroso.
[Luis]: Eso genera mucho estrés en cada órgano. Y ese estrés hace que los órganos, por decirlo así, se aceleren en su funcionamiento y caigan en desajuste o en falla de ese órgano, ¿no? Llevándonos a una falla renal, falla hepática, falla cardíaca, ¿no?
[Aleida]: La mayoría de los pacientes que Luis atendió empezaron a desarrollar síntomas de una enfermedad que se conoce como Síndrome de Cushing, un trastorno hormonal que ocurre cuando el cuerpo está expuesto a niveles elevados de cortisol durante un período prolongado.
Es relativamente sencillo de identificar porque a los pacientes se les empiezan a hinchar las piernas, los pies y, sobre todo, la cara. También salen estrías de color violaceo, debilidad muscular, se sube la tensión, hay cambios en la piel y en el estado de ánimo y, como ya mencionamos, puede causar diabetes o empeorarla.
[Luis]: Lo que pasa que como es un exceso de hormonas, bloquea todas las demás hormonas, bloquea las hormonas tiroideas, bloquea el páncreas para que produzca insulina. Entonces como es ese exceso exagerado de hormona en el cuerpo va bloqueando todos los demás ejes.
[Aleida]: Mi mamá no llegó a desarrollar síndrome de Cushing. Por fortuna. Pero las dos posibilidades de diagnóstico, tanto lupus como diabetes, fueron suficientes para que supiera perfectamente lo que debía hacer.
[Lulú]: Entonces, ahí dije, «No puedo estar tomando productos que no sé qué son. O no me hace nada y finalmente pues mi hígado, mis riñones se se van a se van a dañar y este y el dolor y el problema de la rodilla ahí está”. Entonces, fue cuando ya tomé la decisión de la operación.
[Aleida]: Se operó la rodilla izquierda a inicios de 2023 y su recuperación fue increíblemente rápida: en menos de un mes ya estaba bailando. Mejoró su dieta, sale a caminar todos los días. Y después de algunos estudios, sus niveles de glucosa en sangre volvieron a niveles normales.
[Lulú]: Supongo que en este país habemos millones de personas con problemas de rodilla y mucha gente se tarda en tomar la decisión como yo me tardé, pero es una maravilla. Los ortopedistas ya saben lo que hay que hacer. Por eso ahora con mucha seguridad digo: yo creo que este año me opero la rodilla derecha.
[Aleida]: Carmen se demoró un poco más en decidirse a dejar las pastillas. Llevaba más de siete meses tomándolas y se rehusaba a volver a una vida con dolor, a pesar de que los daños en su cuerpo ya eran visibles. Fue solo hasta que su salud empeoró que, finalmente, decidió ir al médico.
[Carmen]: Le digo: «Y es que esto no es normal.» No, en ese momento me quité el cubreboca así, ve, o sea, mi cara nunca había estado así, mis piernas, o sea, yo ya no soporto esta situación, ya no lo soporto, porque además me había detonado tiroides, me había alterado muchísimos niveles colesterol, este triglicéridos, cosas que así ya me estaban llevando casi al infarto.
[Aleida]: Después de hacerle varios exámenes el dictamen era claro:
[Carmen]: Si no bajamos estos niveles, Carmen, tú no sabes, ya no la vas ni a contar. Entonces, necesitas irle reduciendo, «No puedes» dice. «Porque si esto contiene cortisona no puedes tampoco quitártelo de tajo».
[Aleida]: La recomendación era que debía bajar la dosis en un lapso de seis meses pero Carmen lo hizo en uno solo. De una pastilla, pasó a media y después, a cero. Aceleró el proceso por la desesperación que tenía.
[Carmen]: Yo no quería, ya no quería. O sea, yo decía: «Si esto es lo que me está dañando, yo lo que sea, pero no. Voy a tener que soportarlo.» Para mí fue terrible el proceso, super doloroso. Volvió al 200 mil por ciento.
[Aleida]: Carmen tuvo que aprender a vivir con el dolor, y deshacerse del producto milagro, eliminarlo de su cuerpo y de su vida.
En medio de todo, los casos de mi mamá y de Carmen fueron relativamente positivos… al menos ambas dejaron de tomar las pastillas a tiempo. Antes de que las consecuencias fueran irreversibles. Las dos han vuelto a tener una vida más o menos normal.
Pero no todos tienen la misma suerte.
[Daniel]: Una pausa y volvemos
[Daniel]: Estamos de vuelta. Los dejo con Aleida.
[Aleida]: El médico Luis del Carpio me remitió a ella:
[Patricia María Vela]: Yo me llamo Patricia María Vela Aguilar, actualmente resido en la ciudad y puerto de Veracruz, en la entidad veracruzana.
[Aleida]: Del Carpio atendió durante varios meses al papá de Patricia, Mario Benito Vela, de 65 años.
Vivía solo y llevaba mucho tiempo teniendo dolor crónico de espalda y de rodilla. Esto se sumaba a su insomnio y ansiedad. Por eso, en su desesperación, llegó a tomar AK Forte, un pariente de Artri King. Él nunca le contó a ella que se lo estaba tomando pero fue muy rápido que Patricia empezó a verlo cada vez más hinchado: las manos, los brazos, las piernas.
Ella le insistió que fueran al médico pero su papá se negaba. Finalmente lo convenció y fueron juntos donde el doctor del Carpio.
[Patricia]: Preguntan la palabra clave, está tomando algún medicamento dice mi papá: «Sí, me estoy tomando unos productos naturistas.»
[Aleida]: Ahí fue que ella se enteró de que eran varios….
[Patricia]: Estaba tomando para controlar sus nervios. Uno que se llama cero estrés, y posteriormente indica que estaba tomando otro compuesto de cúrcuma con ajo que dice en su bote que yo todavía lo conservo, dice “poderoso antiinflamatorio” y trae supuestamente cartílago de tiburón y trae reforzado con ortiga. Supuestamente Otro más es uno que tiene unas iniciales de AK forte y dice Ortiga y Omega tres.
[Aleida]: Ese dizque para las articulaciones. En total, tomaba 9 pastillas al día. Y lo había hecho durante bastante tiempo.
[Luis]: Y estuvo tomando eso por 2 años… 2 años continuos. Muchísimo tiempo, ¿no? Y si hacemos números tal vez para la industria pues le fue muy bien, ¿no? Porque el paciente lo adquiría, lo adquiría, lo adquiría, lo intentaba dejar y volvía con los dolores, entonces decía, «Me lo vuelvo a tomar», ¿no?
[Aleida]: Desde que lo vio, el doctor Del Carpio supo que el consumo de todas esas pastillas con corticoides le estaban causando daño en varios de sus órganos. Finalmente, un médico traumatólogo, especialista en cadera y espalda, le dijo a Patricia que su papá tenía una infección en la columna vertebral a causa de una bacteria, debido, probablemente, a que ya tenía su sistema inmune muy deteriorado. Cuando lo llevó al hospital, le dijeron que debían darle antibiótico durante cuatro semanas, pero…
[Patricia]: Pues lamentablemente mi papá no alcanzó las cuatro semanas y a punto de iniciar la tercer semana falleció mi papá, ingresó al IMSS el 9 de marzo y falleció el 27 de marzo.
[Aleida]: Paty conoce a muchas personas de su círculo que están tomando estas pastillas. Ella misma, antes de que su papá se enfermara, también terminó metida en el negocio de estos suplementos. Empezó a tomarlas por un dolor de rodilla, se llamaban FTX.
[Patricia]: Incluso me hice socia, porque ese es el gancho. Te invitan a ser socia porque ellos ganan no por el producto que venden, sino por las membresías que van adquiriendo las personas y es una cadena impresionante. Tienen distribución hasta en Estados Unidos.
[Aleida]: Y es que, a través de un pago recurrente, los miembros reciben los productos en casa, acceden a descuentos exclusivos, acumulan puntos y otros beneficios. Patricia solo tomó estas pastillas durante un mes y medio y canceló su membresía después de que sospechó que el suplemento no era bueno para su salud. Pero no es el caso de muchas otras personas. Por eso intenta hablar con todo el que puede, les cuenta la historia de su papá e incluso les ha compartido fotos de los suplementos que él tomaba…
[Patricia]: Para alertarlos, para decirles el Ajo Rey tampoco funciona, nada de esto, todo esto es una porquería y hay personas que o sea no lo ven así porque sale más económico comprarse una pastilla, de un suplemento naturista que te cuesta no sé, menos a que acudan con un especialista que les mande medicamento de alguna línea de laboratorio que son pues más onerosos.
[Aleida]: Para los que no son mexicanos, hay que aclarar que el sistema de salud público suele proveer gratuitamente una línea base de medicamentos. Pero si no los hay, ya sea porque hay desabasto o porque simplemente no los cubre, las personas tienen que conseguirlos en farmacias privadas. Un ejemplo son los parches analgésicos que necesitaba el papá de Patricia y que le costaban más de 100 dólares el paquete de cuatro. Es fácil entender por qué tantas personas recurren a productos más baratos y accesibles como los naturistas.
[Patricia]: Pues en las instituciones no encuentras medicamentos pues mejor me voy a estos productos y le digo a la chica que está vendiendo, «Oye, me he sentido así como qué producto que tengas me puede ayudar.» Y pues ellas están capacitadas citadas para decirte tal producto, pero lo que no te dicen es lo que contiene este producto y tú tampoco preguntas ni te tomas la molestia de ir con un médico y decir, «¿Este producto me puede hacer un bien?» O sea, hay una una situación de corresponsabilidad entre nosotros mismos que debemos de cuidarnos y la otra parte que es la autoridad de salud para alertar a la gente de lo que está ocurriendo en nuestro país.
[Aleida]: A eso hay que sumarle las estrategias cada vez más sofisticadas que usan las empresas que venden estos productos para atraer a más clientes, que en muchos casos funcionan como esquema piramidal.
Frente a este impresionante mercado de productos naturistas, no parece haber salida para mucha de la gente que se enferma por consumirlos. Tampoco es claro a quién se puede denunciar. ¿Quién es el responsable de la muerte del papá de Patricia?
[Patricia]: No tengo la orientación legal de cómo puedo hacer una denuncia y contra quién cuando en los botes dice este medicamento es responsabilidad de quien lo usa y lo recomienda.
[Aleida]: El bote de Artri Ajo King que tengo dice lo mismo: la responsabilidad es de quien las consume. Pero ¿quién responde por esconder, deliberadamente, ingredientes en estas pastillas?
Para esta historia revisé varios sitios de compras por internet y en lugares como Mercado libre o en redes sociales se venden sin ninguna receta. Puedes pedir un frasco o varios, y te llegan a la puerta de tu casa en menos 24 horas. Compré varios de estos productos y vi que en todos aparecen direcciones de supuestos laboratorios. Pero basta con ponerlas en Google maps para ver que algunas de esas direcciones no existen, o te llevan a terrenos baldíos, zaguanes sin letreros o pequeños negocios poco relacionados con los productos naturistas.
Volví a ver la caja de Artri Ajo King que había comprado en Veracruz. El nombre del laboratorio que lo fabrica es Dragon King y tiene una dirección exacta: Carretera Amayuca Jonacatepec No. 89 Amayuca, Morelos.
Así que me fuí hasta allá.
Jonacatepec está a unas 3 horas de la Ciudad de México. Y a pesar de que llegué al punto que marcaba el GPS, no había ningún laboratorio; sólo algunos comercios, tiendas de ropa, de pinturas, y comida para ganado.
Después de preguntar un poco, finalmente lo encontré. El laboratorio existe, pero tiene una pinta muy distinta a la imagen clásica de un laboratorio serio y con normas de higiene básicas. Lo primero que se ve es un letrero que en realidad es una lona arrugada y amarrada al muro con unas cuerdas. En letras grandes aparece el nombre: Dragon King donde la letra G es el dibujo de un dragón. Está en un local rústico, que no tiene timbre, ni guardias. No tiene pared delantera, sólo unas rejas cubiertas por una malla negra.
[Dragon]: ¿Hola? ¿Hola? Buenas tardes.
[Aleida]: A pesar de mis gritos nadie salió. A través de las rejas solo alcancé a ver una especie de portería, un pequeño cuarto de limpieza y un ventilador grande como para filtrar el aire. Se escuchaba ruido.
Como si fuera una máquina dentro de una planta que se activa durante unos minutos.
Estuve ahí durante tres horas y nadie apareció.
[Aleida]: Antes de irme logré ver que había un letrero con el nombre de la persona que registró el laboratorio: Emmanuel Zúñiga. En efecto. Según la Secretaría de Economía, el Laboratorio Dragon King fue registrado como empresa en 2021 a nombre de Zúñiga, algunos años después de que Artri Ajo King se empezara a vender.
Buscando en internet, me enteré que él es el presidente de la Federación Nacional de la Industria Herbolaria, una organización civil sin fines de lucro que tiene como misión promover, proteger y formalizar las plantas medicinales tradicionales. La Federación, en teoría, supuestamente también impulsa –y cito– “su regulación, buenas prácticas de fabricación, etiquetado y su integración en el sistema nacional de salud”. Además de ser el portavoz de la federación y representante ante autoridades como COFEPRIS, Zúñiga también es el negociador de convenios para regularizar la industria herbolaria. Es medio famoso, ofrece cursos de herbolaria y medicina tradicional y ha aparecido en algunos programas de radio y televisión.
[Emmanuel Zúñiga]: Los productos de la Federación Nacional de la Industria Herbolaria pues… Tenemos también la responsabilidad de garantizar productos y servicios que sean eficaces, que sean de calidad y que cumplan con cierta normatividad.
[Aleida]: Durante meses intenté contactar a Emmanuel, sin éxito. Pero hace unos días logré dar con él en su teléfono personal. En un mensaje de voz me dijo que eran otros productores de pastillas «pirata» los que estaban causando esos daños, no las de él.
[Emmanuel]: Nosotros, Laboratorio Dragon King, tenemos la marca registrada, tenemos todo bien. El tema es que hay piratas que están haciéndolo. Ya hemos hecho denuncias y pues la fiscalía no ha hecho nada.
[Aleida]: Le pedí que me mandara copia de esas denuncias y le solicité una entrevista, pero hasta el cierre de este episodio no tuve respuesta.
Lo que sí encontré es que hay 21 productos registrados a su nombre, todos de la familia King: Artri King, Artri Ajo King, Artri King Ortiga más Ajo, Ortiga Ajo Rey, Árnica más ajo rey. Pero también otros con nombres más exóticos como Chupapanza y Mariguanol Extra. Incluso Zúñiga tiene otras empresas de envases de plásticos y de herbolaria.
Es difícil saber cuántas personas están metidas en la industria de estos suplementos. Zúñiga parece ser uno de los jugadores clave, pero hay decenas de otras marcas, otros productos engañosos y otros laboratorios que funcionan de forma parecida. Por la cantidad de productos, distribuidores y vendedores parece ser un mercado inmenso e imparable porque a pesar de las alertas sanitarias, estos productos se producen y se venden al por mayor y sin restricciones. Para Patricia es claro que este negocio es un problema de salud pública enorme y que el gobierno debería intervenir. El hecho de que no existan campañas masivas para alertar sobre estos peligros hace que Patricia sospeche…
[Patricia]: Esto me da entender en una red de complicidades que seguramente existe porque no es posible que sigan proliferando estos establecimientos vendiendo estos productos herbolarios naturistas que están matando a muchas personas. De verdad que siento mucho coraje, mucha rabia, mucha impotencia de que no se haga nada al respecto y que mucha gente lo siga consumiendo desconociendo que están afectando a la población, Aleida.
[Aleida]: Para Carmen hablar de todo esto sigue siendo muy difícil.
[Carmen]: Soy una sobreviviente en realidad, eso no puedo platicar. Una sobreviviente de una situación que me da gusto difundir porque no quiero que nadie más pase por lo que yo pasé. Que no vuelvan a confiar, ¿no? Porque mucha gente te sugiere y tú dices, «Pues sí, si es algo natural, vamos.» Confías en que es natural y no es así.
[Aleida]: A pesar de varios intentos, ni la COFEPRIS ni la Secretaría de Salud me dieron una entrevista para saber qué estaban haciendo para combatir la venta de estos productos. Y mientras tanto, las ventas de Atri Ajo King y productos similares siguen creciendo…
[Daniel]: Una versión inicial de esta historia se publicó en el podcast Pan Pa’l Susto, donde participa Aleida. Pueden escucharla en su plataforma de podcasts favorita.
Aleida Rueda es periodista de ciencia y vive en Ciudad de México. Esta historia fue editada por Camila Segura, y Luis Fernando Vargas. Bruno Scelza hizo la verificación de datos. El diseño de sonido es de Andrés Azpiri con música de Ana Tuirán, Rémy Lozano y Andrés.
El resto del equipo de Radio Ambulante incluye a Paola Alean, Adriana Bernal, Aneris Casassus, Diego Corzo, Emilia Erbetta, Camilo Jiménez Santofimio, Germán Montoya, Samantha Proaño, Natalia Ramírez, Lina Rincón, David Trujillo, y Elsa Liliana Ulloa.
Carolina Guerrero es la CEO.
Radio Ambulante es un podcast de Radio Ambulante Estudios, se produce y se mezcla en el programa Hindenburg PRO.
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