Un vampiro entre nosotros | Transcripción

Un vampiro entre nosotros | Transcripción

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[Daniel Alarcón]: Una advertencia antes de comenzar. En este episodio hay escenas que presentan violencia contra los animales. Se recomienda discreción.

Esto es Radio Ambulante, soy Daniel Alarcón.

Muchos de ustedes –me atrevo a decir que casi todos– han escuchado esta leyenda. Durante los últimos 30 años, se han contado varias versiones. Algunas varían un poco, otras considerablemente, pero todas comparten una criatura terrorífica. 

[Daniel A.]: Su origen se puede rastrear hasta Puerto Rico. Allí, en el municipio de Canóvanas, al noreste de la Isla, una serie de incidentes extraordinarios provocaron pánico durante la década de los 90, y desataron decenas de documentales y reportajes. 

[Carmen Jovet]: Cuando cae la noche, un velo de misterio arropa sobre la isla de Puerto Rico. Animales en jaulas en el campo abierto, están a merced de una muerte repentina y espantosa a manos de un ser que ni la ciencia ni los testimonios de cientos y cientos de testigos han podido identificar. 

[Daniel A.]: La leyenda a la que me refiero es la del Chupacabras. Las ilustraciones que salieron en ese entonces, basadas en relatos de testigos y la imaginación de artistas, lo mostraban como una criatura parecida a un extraterrestre. Lo pintaban con brazos largos y garras extensas, ojos rojos y brillantes, espalda llena de púas grandes, y colmillos afilados. 

Se hablaba de que era una criatura con una necesidad imparable de sangre. Acechaba por la noche, atacando animales de granja, como gallinas, vacas y cabras. Sus víctimas aparecían con dos marcas de colmillos y completamente desangrados. Quedaban los cuerpos como si fueran globos desinflados.

Desde aquella aparición en los años 90 en Puerto Rico, los supuestos avistamientos del Chupacabras se darían en México, Centroamérica, algunas regiones de los Estados Unidos y países más alejados, como Brasil y Chile, o China. Yo viví en Ghana en 1998, y me acuerdo que ahí también todos hablaban de un animal muy parecido al Chupacabras. Le decían el Sunyani Mystery Beast. 

El mito del Chupacabras se extendía, imparable, cruzaba fronteras e incluso océanos. Fue un fenómeno que durante varios años estuvo presente en la cultura popular. Salió en caricaturas icónicas, como Scoby-Doo… 

[Mujer]: ¡It is the monster!

[Hombre]: ¡El Chupacabra!

[Daniel A.]: En películas de terror de bajo presupuesto. 

[Narrador]: Chupacabra Terror

[Actor]: You have seen it, but you do not know what it is. 

[Daniel A.]: Y en canciones populares… 

[Cantante]: Qué hiciste chupacabras, qué hiciste… Abusador… Abusador… 

[Daniel A.]: Ok, entonces, ese es el famoso Chupacabras. Pero lo que muchos no saben es que ese monstruo mítico no fue el primero en salir de la isla de Puerto Rico. El chupacabras tiene un antepasado, una criatura como el chupacabras antes del chupacabras.

Todo ocurrió en 1975, 20 años antes de las primeras apariciones del chupacabras, al lado opuesto de la isla. En un municipio con poco menos de 40 mil personas, lleno de montañas, con una vista preciosa y un clima siempre fresco. Se llama Moca.  

El periodista Miguel Santiago Colón visitó el lugar para intentar descifrar qué fue lo que pasó. Los dejo con Miguel. 

[Miguel Santiago]: En Moca conocí a Rolando Valle Cardona.  

[Rolando Valle Cardona]: Esto era un monte. Aquí no había casas ni nada. 

[Miguel Santiago]: Tiene 57 años y ha vivido ahí toda su vida.

[Rolando V.]: Y te voy a llevar donde yo vivía. Y para… Para decirte cómo es que se veían.  O sea, por eso dicen que se veían pequeñitas, por la distancia.

[Miguel Santiago]: Me llevó  cerca de su casa de infancia, en un barrio llamado Parcelas Mamey para mostrarme una colina. Hoy es un lugar lleno de árboles y campo abierto, pero cuando Rolando era un niño, en 1975, cuando ocurrió esta historia, era todavía más verde. 

[Rolando V.]: Desde mi casa que es para allá, uno miraba entonces de madrugada y veía así los animalitos pequeñitos, las manchitas. 

[Miguel Santiago]: Manchitas. Vacas y cabras que siempre pastaban en las noches en esa colina. Eran parte del paisaje. 

Estacionamos al lado de un cementerio y Rolando señaló a lo lejos, como a unas 10 cuadras, un poco más tal vez. Ahí, detrás de una plantación de bambú, estaba oculta la colina que buscábamos.

[Rolando V.]: Esta área y detrás de las Bambúas, que eso queda detrás de las casas que yo te enseñé, ahí era que aparecían los animales muertos.

[Miguel Santiago]: Pero aparecían como en una loma o estaban…

[Rolando V.]:  Sí, no, porque era lo que llaman un hills…

[Miguel Santiago]: Una colina.

[Rolando V.]: Una colinita que hay por ahí, lo que pasa es que están tapadas ahora. 

[Miguel Santiago]: Fue en esa colina que, de repente, un día de febrero de 1975, empezaron a aparecer los cadáveres.

Pasó una noche, luego otra. Rolando recuerda que eran 2 o 3 vacas por noche; otras veces, las víctimas eran cabras, también cerdos. 

[Rolando V.]: Yo recuerdo de otras personas más adultas que llegaban al área, pues, se impresionaban porque veían los animales, pues, todos muertos con las marcas, esa que tenían en el cuello.

[Miguel Santiago]: Dos marcas en el cuello, como si fueran colmillos. Y nadie tenía una explicación.

Las personas de la finca y los vecinos estaban alarmados. Es que  tienen que entender algo de Moca. Era un pueblo tranquilo, donde no había razones para preocuparse. Rolando me lo describió así cuando conversamos en su casa. 

[Rolando V.]: Nos llevábamos todos bien, todas las personas nos conocíamos. Se compartía mucho en el tiempo de antes era así que por ejemplo, si alguien mataba un lechón, se compartía la carne, la fruta, las quinepas y todas esas cosas.

[Miguel Santiago]: Un pueblo amigable… 

[Rolando V.]: Las personas, pues, somos muy llevaderas, somos… siempre damos bienvenida a personas de otros pueblos y somos un pueblo tranquilo.

[Miguel Santiago]: Era un lugar donde no había espacio para secretos o misterios. Por eso la aparición de los animales desangrados conmocionó tanto. Primero que todo, afectaba la economía de las familias, eran fuente de sustento e incluso de ingresos. Además, era algo violento, y no era solo lo gráfico de los animales muertos lo que consternaba, Rolando recuerda que los adultos decían cosas horrorosas.

[Rolando V.]:  Me recuerdo que mi mamá lo comentaba. Decía que le daba pena porque escuchaba de madrugada a las cabras o a las vacas mugiendo, las vacas, las cabras berreando y todo eso que ya sabían que por la mañana iban… iban a estar los cuerpos.

[Miguel Santiago]: La hermana mayor de Rolando, María, que en ese momento tenía nueve años, todavía recuerda lo que oía.  

[María V. ]: Escucho y eso y sé distinguir cuando las trataban de coger a la fuerza, tú sabes, no era un berrido así normal como hacen ellas y eso,

[Miguel Santiago]: Sino como un sonido gutural, aterrador. María y Rolando escuchaban esos ruidos en la noche y a la mañana siguiente veían los cuerpos a la distancia, como puntitos, inmóviles. Como eran los más pequeños de la familia, no los dejaban acercarse a la escena del crimen. Se tenían que quedar en casa, un poco entre confundidos y temerosos. Pero también curiosos. Siempre que veían a alguien pasando por enfrente de su casa, preguntaban sobre los animales, buscando averiguar cualquier poquito de información. 

Esos primeros días, los adultos barajaban varias teorías. 

[Rolando V.]: Yo escuchaba que algunos decían que podía ser una persona que lo hacía a propósito, con lo que llaman fisgas, que son como unas varillas afiladas de dos unidades. 

[Miguel Santiago]: Son como esos arpones que se usan para pescar en ríos de poca profundidad. Muchas fisgas tienen 3 varillas afiladas, pero hay unas de dos. Una herramienta así podría causar una herida similar a la que se veía en los animales muertos. 

Y es que, como ya dijimos, los animales estaban apareciendo con unas marcas muy particulares. Dos huecos con muy poca distancia entre ellos, como si alguien les hubiera incrustado algo afilado en el cuello. Todos los cadáveres tenían esa herida. Y estaban desangrados, como si los hubieran drenado impecablemente. 

Aparte de la fisga,  había más hipótesis. 

[María V.]: Una vez nos dijeron que era un perro salvaje. Otro día pues nos hablaban de que eran unas personas que venían con una jeringuilla y le chupaban la sangre.

[Miguel Santiago]: También se hablaba de un murciélago. Un murciélago grande. Y otros fueron más allá.

[Rolando V.]: O incluso también que también la gente comentan de extraterrestres y cosas así, porque en ese tiempo también yo me recuerdo que se daba mucho énfasis a la… que si vieron platillos aquí y platillos allá.

[Miguel Santiago]: Y en este ir y venir de ideas fantasiosas fue que el murciélago gigante evolucionó.

[María V.]: Entonces ahí te decían que era un vampiro. O sea habían comentarios así. 

[Rolando V.]:  Y como ese tiempo también salían muchas películas de Drácula en los años 70 y eso uno como que uno asociaba.

[Narrador]: A winged creature of terror becomes Dracula’s most fearsome new ally. Enter Dracula’s stronghold at your peril. 

[Miguel Santiago]: Para dos niños claro que todo esto era aterrador. 

[María V.]: Cuando empezaron a decir que era un animal grande que le chupaba la sangre, pues entonces ya al empezar a oscurecer ya para ese tiempo ya las puertas y las ventanas y todo en casa estaba cerrado porque nos daba un poco de temor eso y estábamos siempre tratando de escuchar durante toda la noche. Uno no duerme por el susto que uno tiene.

[Miguel Santiago]: Y no eran solo los niños los que sentían miedo. Los adultos también. Este es José Luis Rosa, otro vecino de Moca. Tenía alrededor de 30 años cuando sucedió todo. 

[José Luis Rosas]: Que uno diga que no sentía miedo en ese entonces, si sentía miedo, uno sentía miedo y caramba, el pueblo sentía miedo.

[Miguel Santiago]: Ninguno de sus animales fue víctima de un ataque. Pero conocía a personas que no tuvieron la misma suerte. Por ejemplo, en la finca del  señor Crespo.

[José Luis R.]: Que ahí hubo un montón de de cabras y cabros muertos y que todos tenían orificio sin sangre, por decir sin sangre.

[Miguel Santiago]: O lo que pasó en el terreno de su vecino Pablito. 

[José Luis R.]: Surgió en casa de Pablito, que vino el perro, pero también apareció con los dos boquetes y sin sangre y murió a los dos o tres días.

Al aparecer tantos animales muertos, sí se volvió una preocupación porque todo el mundo en cada hogar había sus animales, sus gallinas, su cabrita, su cerdo. Para, para sustentarte, para el sustento de la familia.

[Miguel Santiago]: ¿Qué estaba pasando en Moca? Nadie parecía tener respuesta, y entonces llegó la prensa para investigar.

[Daniel]: Una pausa y volvemos. 

[Daniel]: Estamos de vuelta, Miguel Santiago Colón nos sigue contando. 

[Miguel Santiago]: Los reportajes de la situación en Moca empezaron a salir al poco tiempo de que se encontraron los cadáveres. El primero con el que logré dar en mi investigación fue publicado el 25 de febrero de 1975. La nota se titula:  

[Locutor]: En misterio: muertes de varios animales. 

[Miguel Santiago]: Y sigue:

[Locutor]: Unas 15 vacas han sido encontradas muertas con un roto en alguna parte de sus cuerpos. Cuando a estas vacas se les quita la piel y la abren por dentro, no le encuentran ni una sola gota de sangre, como si algún animal se haya chupado su sangre. 

[Miguel Santiago]: La noticia se publicó en El Vocero, un periódico que apenas llevaba menos de un año circulando. Se distribuía en todo Puerto Rico y, en ese tiempo, era un tabloide sensacionalista. Las portadas siempre resaltaban crímenes violentos con fotografías indiscretas y titulares con letras grandes y rojas. Y aunque era nuevo, ya se estaba perfilando como uno de los medios más importantes de la isla. 

Ese primer reportaje que se publicó sobre lo que pasaba en Moca era firmado por un hombre llamado Augusto Vale Salinas, mejor conocido como Tute Vale, quien trabajaba como corresponsal de El Vocero para Moca y pueblos cercanos. Consultando con historiadores y personas de Moca, me enteré que era un periodista autodidacta, veterano de la guerra de Corea en los 50, y que, como ya escuchamos, tenía una prosa bien rimbombante. Lamentablemente murió hace algunos años. 

En esa primera noticia de El Vocero, la teoría era que un animal, tal vez un murciélago, era el responsable de la muerte del ganado. Y encima del titular, aparece una pregunta:

[Locutor]: ¿Víctimas de un vampiro?

[Miguel Santiago]: Trece días después de ese reporte inicial, en la tercera noticia sobre los asesinatos de animales, El Vocero usa por primera vez el nombre con el que se le recuerda hoy a esta criatura.  

El titular dice: 

[Locutor]: Policía busca al vampiro de Moca.

[Miguel Santiago]: La nota está justo debajo de un artículo sobre cinco presuntos milagros que ocurrieron en un pozo al otro lado de la isla. Dice: 

[Locutor]: La policía de Moca y Aguadilla, alarmada ya por el número elevado de animales encontrados muertos por un extraño animal o gigantesco vampiro, que los mata y luego les chupa la sangre, ha iniciado la búsqueda desde ayer en las cuevas del barrio Rocha de Moca, donde muchos testigos alegan que se esconde el misterioso asesino nocturno que tiene atemorizados a los campesinos de Moca. 

[Miguel Santiago]: También dice que en esas cuevas oscuras habitan miles de murciélagos y que a la gente le da miedo entrar. El Vocero siguió publicando noticias de lo que estaba sucediendo en Moca. 

[Locutor]: Víctimas del vampiro llegan a 34…

[Locutor]: Vampiro vuelve a atacar…

[Locutor]: Más víctimas del vampiro… 

[Miguel Santiago]: Aquí hay que resaltar algo. 

[Reinaldo Roman]: Originalmente El Vocero fue el único el único diario que se ocupó de seguirle el rastro al vampiro de Moca.

[Miguel Santiago]: Él es Reinaldo Román, historiador con un énfasis en religiones del Caribe Hispano y profesor de la Universidad de Georgia. En el 2007 publicó un libro llamado Governing Spirits, donde, entre otras cosas, investigó cómo los medios de comunicación mostraron las leyendas del vampiro de Moca y del Chupacabras en Puerto Rico. 

[Reinaldo R.]: Los otros periodistas o la prensa que se autodenominaba más respetable. Le sacó el cuerpo al vampiro de Moca pensando que era un asunto sensacionalista. Algunos hasta lo denunciaban como oscurantista.

[Miguel Santiago]: Oscurantista porque en vez de buscar respuestas científicas, lógicas, se centraba en el espectáculo, la creencia, la superstición. La denuncia se hizo por medio de un comunicado de la Asociación de Periodistas de Puerto Rico. Pero El Vocero se defendió en un editorial.  

[Reinaldo Roman]: Diciendo que ellos no se habían inventado el pánico que estaban reporteando, sino que ese pánico o ese temor existía y que ellos simplemente se ocupaban de difundirlo con la intención de que el gobierno se ocupara de esclarecer lo que estaba sucediendo en Moca.

[Miguel Santiago]: El Vocero anunció que un grupo de personas del Colegio de Agricultura y Artes mecánicas de Puerto Rico y otros científicos habían ido a Moca a investigar los asesinatos. Pero días después seguían sin salir notas sobre los resultados de los análisis. Aunque sí continuaban las de las muertes. 

El Vocero tituló por esos días una nota que decía: “Advierten invasión de serpientes vampiras”. Ahí cuentan que una señora de Moca fue a la policía para decirles que había escuchado al vampiro en el techo de zinc de su casa, y que había visto que era una serpiente de tamaño gigante. 

Cuatro días después, el periódico publicó que unos cazadores fueron a Moca a buscar a las serpientes. Dice que capturaron a dos, de dos metros cada una. También, afirma que los cazadores dijeron que las serpientes no chupan sangre. Y pues sí, tenían razón. Las serpientes no chupan sangre, está comprobado por la ciencia. Pero eso no parecía importarle mucho a El Vocero porque la nota termina volviendo a la denuncia que la señora había puesto en la policía, la de la serpiente gigante. Dice: 

[Locutor]: Sin embargo, por otro lado, la versión de Doña María Luisa Maisonave, publicada en nuestra edición del viernes, refleja que las culebras sí chupan sangre. Sugirió Doña María Luisa que se quemasen cuernos y azufre para ahuyentar a los terribles asesinos. 

[Miguel Santiago]: La fórmula de las noticias de El Vocero era esa: un titular sensacionalista, y una noticia que nunca prueba tal afirmación. Y bueno, la versión de los expertos y las especulaciones de los no expertos, tenían el mismo peso. El relato es forzado, siempre. Y cada vez tiene nuevos giros. 

Unos días después, por ejemplo, se publicó una noticia con el titular “Hay radiación en víctimas”, refiriéndose a los mismos animales muertos de Moca. En la foto se muestra a un hombre con un instrumento para medir la radiación. Dice que se detectó una radiación de 0.008 y 0.012 gray. Lo que no aclara la nota es que, no solo en todas partes hay radiación y la recibimos todos los días, sino que esos números que dan ahí son insignificantes, normales y no causan daño. 

Por esos días El Vocero publicó una noticia sobre todo lo que estaban haciendo los residentes de Moca para salvar a sus animales.  

[Locutor]: El agricultor de Barrio Cruz de Moca, Juanito Pabón, le pintó a una vaca de su propiedad una cruz en el muslo derecho y otra cruz en el muslo izquierdo. Se le preguntó qué significaban dichas cruces. El humilde campesino contestó “las pinto para alejar ese animal diabólico que anda por Moca de la única vaca que tengo”. 

[Miguel Santiago]: Esta noticia me incomodó. Particularmente esta. Ese tono burlón. Como si un hombre asustado porque va a perder su única vaca, con la que mantiene a su familia, fuera motivo de risa. Como si decenas de animales muertos sin ninguna razón fuera una ligereza. 

Sin duda, el hecho de que todo estuviera pasando en un municipio rural como Moca, ayudaba a que el cuento del Vampiro fuera atractivo para los lectores. 

[Reinaldo R.]: El vocero en los 70 y luego el nuevo día, también, en los 90, cuando cuando surgió el Chupacabras, hablaban de la ruralía, como una zona inhóspita ¿no?, como una zona desconocida para los puertorriqueños. Para los puertorriqueños, que parece ser, era la mayoría de sus lectores, ¿no? Los lectores en la en la en la zona urbana. 

[Miguel Santiago]: O sea, la gente en San Juan, la capital. Para este perfil de lector, la cobertura de El Vocero reforzaba estereotipos sobre las personas en las zonas rurales. 

[Reinaldo R.]: Ese campesinado que pintaban como como aislado, tal vez un tanto supersticioso, ignorante.

[Miguel Santiago]: Cosa que no es cierta. Rolando, a quien escuchamos al principio, ese que era un niño cuando pasó todo en Moca, me repitió constantemente en la entrevista que no todo el mundo ahí creía que era algo sobrenatural lo que acechaba a su comunidad. 

[Rolando V.]: Siempre hubo una parte, una parte que siempre creyó que fue una persona que lo hizo a propósito y que no le dieron mucho énfasis a lo sobrenatural. O sea, no, decían no, eso, eso en verdad fue un OVNI, o eso fue en verdad un vampiro, o eso fue en verdad un murciélago gigante. Nada de eso. La gente cree y creyó más en una persona que lo, posiblemente lo hizo a propósito, adrede para crear comentarios, crear histeria, crear miedo o cualquier cosa.

[Miguel Santiago]: Para el 27 de marzo, un mes después de que apareciera el primer animal muerto, ya había más de 100 víctimas. La pérdida era real. Y devastadora para la economía local.

Unos días antes, el Departamento de Agricultura envió a dos veterinarios a analizar la situación. Concluyeron que los animales fueron atacados con perdigones, municiones de escopeta. Pero la policía local cuestionó ese resultado. Dijo que las heridas no parecían hechas por una escopeta y que la explicación más racional era que los animales habían sido atacados con una fisga.  

Un senador puertorriqueño en representación de Moca salió a afirmar que hubo mano criminal y le pidió a la policía encontrar a los responsables. 

Pero esa declaración del senador venía en letra pequeña en El Vocero que decidió, más bien, destacar lo siguiente:

[Locutor]: Ven rara nave sobre moca. Alegan estos testigos haber visto sobre sus cabezas al raro objeto. Decidieron seguir su pista en su automóvil, cosa que se les hacía bastante fácil porque, según ellos, el objeto despedía llamaradas o una luz incandescente. 

[Miguel Santiago]: Además, en esa noticia afirman que unos estudiantes vieron a una criatura similar a un ave extraña y gigante rondando por la zona. Y en otra, que un puerco en una finca había muerto. Un ave extraña, un nuevo candidato a vampiro.

La manera como se presentaba la información, las asociaciones que hacían, todo era caótico. Lo había sido durante ese mes de noticias. El vampiro primero había sido un murciélago, luego una serpiente, luego un extraterrestre, luego un ave gigante. Para finales de marzo, se habían publicado casi veinte notas en El Vocero al respecto. Unas eran de Moca, escritas por el corresponsal que mencionamos antes, Tute Vale. Pero también se habían impreso reportes de muertes de animales en otras comunidades cercanas a Moca, escritos por otros colaboradores del periódico. 

Y con cada animal muerto se perdía paz y se perdía dinero. Había que hacer algo. 

Fue entonces que empezó la cacería.  

[Daniel]: Una pausa y volvemos.

[Daniel]: Estamos de vuelta en Radio Ambulante. Los dejo con Miguel. 

[Miguel Santiago]: A finales de marzo de 1975, poco más de un mes después de la primera muerte, los residentes de Moca dijeron que ya era suficiente. Todo comenzó una noche, pasadas las 10, en una tiendita ubicada en el barrio Roche.

[Gabriel Rodriguez]: Aquí nos reuníamos en la tarde, a la noche, jugar dominó, chismear y todo eso.

[Miguel Santiago]: Él es Gabriel Rodríguez y tiene 66 años. Estaba en la tiendita ese día pues su abuelo era el dueño. Hablé con él ahí mismo. Cuando se empezaron a morir los animales tenía 16 años. Y recuerda que esa noche de marzo un vecino llegó corriendo, asustado, gritando “El vampiro, el vampiro!”. 

[Gabriel R.]: Indicando de que le había aparecido el animal allá en el monte, ¿sabe? Y ahí pues ni cortos ni perezosos, pues, buscamos armas blancas, este, palos, estacas. Parecía una película Frankenstein en aquellos de los viejos tiempos. Y nos fuimos a buscar esto.

[Miguel Santiago]: Ya estaban cansados de las muertes y del pánico. Tenían que hacer algo al respecto. Eran varios hombres los que estaban en la tienda, pero trataron de reclutar a más personas en las casas cercanas. Tocaron puertas y preguntaron si alguien más se les unía. Una de esas casas fue la de José Luis Rosa, a quien escuchamos hace un rato. 

[José Luis R.]: Estaba hasta acostado, dice la esposa mía. Van a buscar el vampiro. Ah, pues vamos. Entonces yo me bajé de la escopeta y entonces fui.

[Miguel Santiago]: José Luis no lo dudó ni un minuto pues quería ayudar a poner fin a lo que estaba pasando. Estaba esperando un momento así. Gabriel y José Luis me dijeron que en realidad no tenían miedo. Estaban seguros que juntos podían lidiar con la criatura o lo que sea que fuere. Estaban llenos de adrenalina. 

[Gabriel R.]: Vamos a ponerle así, eufóricos y a ver si podíamos dar con lo que hace tiempo se estaba hablando en todos los lados, ¿sabes?

[José Luis R.]: Estábamos envalentonados esa noche. Como habíamos muchos, estábamos envalentonados, que quizás hubiésemos buscado media hora y para acá, pero habíamos muchos y buscamos por todos los guayabales.

[Miguel Santiago]: En esa área había solo monte, lleno de árboles de guayaba. Caminaron y caminaron buscando lo que les había descrito el hombre que había visto al supuesto vampiro. Afirmó que parecía un ave. 

[José Luis R.]: Dice que vio un ave o algo, alto, como de tres o cuatro pies parado frente al camino y que le movía el pico así, las alas, pero de ahí palante no pudo ver más nada porque le echó para atrás a correr.

[Miguel Santiago]: Un ave de poco más de un metro de alto. Que abría y cerraba el pico. Y bueno… A este monstruo lo buscaron por 3 o 4 horas. Por todo el monte. Pero después la energía fue bajando sustancialmente hasta que se fueron a sus casas… 

Lo único que lograron ver esa noche fueron los perros del vecino. 

Al día siguiente, en El Vocero, esa cacería fue la noticia de la portada. Sale una foto en que se muestra a un grupo de al menos 11 personas, casi todos hombres, sobre un pastizal, armados con rifles. No sería la última vez que se buscaría al culpable. Pero nunca encontraron nada similar a ese pájaro que describió el hombre ni tampoco a ninguna criatura extraña. 

Después de esa foto, en El Vocero siguieron las especulaciones. Ya no decían que eran aves, ni serpientes, sino de nuevo murciélagos. También se volvió a hablar sobre los objetos no identificados sobrevolando Moca. En una nota un parapsicólogo que visitó la zona dice que había algo extraño pasando ahí. 

Durante las siguientes semanas, el periódico siguió reportando más muertes: vacas, patos, conejos, por lo menos un gato, cabras, un perro herido. Pero para julio de 1975, cinco meses desde la primera noticia, las notas empezaron ya a diluirse. El 31 de ese mes se publicó una noticia con el título “Vampiro de Moca ataca de nuevo”. Después de eso… 

[Rolando V.]: Después de eso, no se siguió nada del tema de… que si de vampiros, que si de noticias. Nada de esas cosas. 

[Miguel Santiago]: No encontré más noticias en El Vocero. Los asesinatos pararon y la búsqueda de respuestas sobre qué pasó en Moca también. El Vocero nunca reportó nada concluyente de las investigaciones forenses, de veterinarios, ni de la policía. El Vampiro de Moca permaneció un misterio. 

Y bueno, el comunicado de la Asociación de Periodistas, en el que acusan de oscurantista a la cobertura de El Vocero sobre lo que pasó en Moca, no cambió la línea del medio, pero sí causó incomodidad. 

[Reinaldo R.]: Las semanas siguientes a la censura pública renunciaron tres, tal vez cuatro periodistas de El Vocero.  Que yo sepa, Vale no renunció, o por lo menos no… no… no aparece así en la… en la prensa, pero sí otros, otros compañeros de Vale que eran miembros de la… de la Asociación de Periodistas, y de… y del equipo editorial del periódico.

[Miguel Santiago]: Si bien Tute Vale se quedó, la presión llevó a que el mismo periódico reconociera que el incidente sí los benefició en su primer año. 

[Reinaldo R.]: Cuando El Vocero reacciona a la censura de la Asociación de Periodistas señala en un editorial que en menos de un año que llevaba El Vocero de como, como diario publicado en Puerto Rico, habían logrado una circulación diaria de 90,000 ejemplares que rebasaba por mucho la publicación, por ejemplo, del periódico Claridad que comenzó ese mismo año. Y tenía una circulación de menos de 20 mil ejemplares al día. 

Lo cierto es que El vampiro de Moca fue un éxito comercial rotundo, y convirtió a El Vocero en un periódico importantísimo en la isla durante las siguientes décadas. 

Para Reinaldo, este éxito comercial que generó el  Vampiro de Moca tuvo que ver, en gran medida, con  lo que estaba pasando en la isla a nivel social en ese momento. Puerto Rico estaba pasando por una crisis económica bastante seria, con un desempleo del 15 por ciento.

[Reinaldo R.]: Y se decía que bueno, era un momento también de que despuntaba el crimen en que las casas se llenaban de rejas, en que los noticieros se llenaban de reportajes sobre sobre incidentes sangrientos. Sin duda que hay algo, hay algún tipo de relación, sino de causa, tal vez de contexto entre entre una crisis y la difusión de este tipo de narrativa.

[Miguel Santiago]: Narrativas que se alimentan del miedo, del pánico, de la muerte. Como el Vampiro de Moca. 

Al canalizar todo eso, El Vocero se sacó la lotería. 

Durante mi reporteo, buscando pistas sobre lo que pudo haber pasado en ese municipio, me encontré con un grupo de Facebook de personas de Moca. Residentes y exresidentes hablan de noticias relacionadas al lugar, de personas destacadas, de fotografías históricas y temas relevantes para ellos. 

Me uní, puse una foto de la portada de El Vocero, esa de la noche de la cacería donde se ven a varios hombres armados, y pregunté si alguien tenía pistas o información relevante sobre el vampiro. No esperaba ninguna respuesta, pero me llegaron varias. “Recuerdo que de niña fui y había muchas cabras muertas”, me escribió una persona. “Recuerdo que se escuchaban las cabras de noche, asustadas” dijo otra. 

Una mujer escribió esto. 

[Edna K. García]: El único que te podía explicar ya no está. Era el único que sabía el sitio, la hora, cuántos animales atacaban y aparecía en el cuartel de la policía avisando del suceso y donde todos los del pueblo se enteraban. Si sabes quién daba la noticia, sabrás de lo que te estoy explicando.

[Miguel Santiago]: Muy seguramente se refiere a Augusto Tute Vale. Otra persona me contó por mensaje directo que ella siempre había oído que Augusto Tute Vale estaba involucrado con las matanzas. Me dijo que Vale, supuestamente, le había confesado a su madre que en las madrugadas él salía a matar animales con un punzón de hielo y que por eso siempre era de los primeros en llegar cuando los encontraban al día siguiente. Pero la persona que me dijo esto por Facebook no tiene ninguna prueba de que eso sea verdad. 

Les pregunté a los que vivían en Moca cuando murieron los animales si habían escuchado este rumor sobre Tute Vale. Este es Rolando, de nuevo. 

[Rolando V.]: Hay gente que lo alega, otros que no, otros dicen que tal vez fue otra persona y al vivir cerca, pues, se enteraba. Pero su nombre siempre ha sonado de forma positiva o forma negativa. El nombre de él siempre ha mencionado y siempre ha estado asociado.

[Miguel Santiago]: Rolando no sabe si fue Tute Vale o no. O si estuvo involucrado de alguna manera. José Luis, el hombre que salió a cazar al vampiro, también ha escuchado esa teoría. Es más, después de la cacería de esa noche, se empezó a esparcir una sospecha. Que Tute Vale y el hombre que llegó corriendo avisando que había visto al vampiro habían montado toda esa escena. Pero José Luis se niega a creerlo. El hombre que vio a la criatura era un familiar suyo, el esposo de una prima. 

[José Luis R.]: Él era una persona muy humilde. Era un carpintero, un barbero muy humilde. No, eso no. Yo a veces podría creer lo de Tute, pero de él no.

[Miguel Santiago]: José Luis me dijo que, en Moca, Tute Vale tenía fama de conflictivo y que mucha gente no se llevaba bien con él. 

Intenté múltiples veces y por varios lados contactar a la familia de Tute Vale, pero no tuve suerte. 

Entonces, con la evidencia, solo se puede decir que Augusto Tute Vale y El Vocero se encargaron de volver las muertes de estos animales en un espectáculo. Para muchos, de mal gusto. Pero nada más. 

Y con el tiempo las teorías se han reducido a un perro. 

[José Luis R.]: Muchos decían que podía ser perro, pero no, eso no, no. Yo nunca creí eso.

[Miguel Santiago]: O a una o a varias personas.

[Rolando V.]: Tal vez ha sido una persona que para hacerse famoso o una persona con manía, o una persona que quería que lo reconocieran.

[Miguel Santiago]: Puede que haya sido una persona, sí, pero también algo menos malévolo aunque igual de macabro. Cuando se empezaron a dar las primeras descripciones del Chupacabras en los 90s en Puerto Rico, se hablaba de una criatura que caminaba en dos patas y tenía espinas desde la cabeza hasta la cola. Pero luego, los reportes de avistamientos del Chupacabras que se han dado en otros lados del mundo suelen describir a figuras caninas, con poco pelo… o incluso sin pelo. Biólogos de diferentes universidades en Estados Unidos han ligado las descripciones con coyotes. Coyotes con parásitos, con sarna. Es una enfermedad debilitante en caninos, y si un coyote está enfermo, al no poder cazar sus presas usuales, tal vez intente alimentarse con ganado. 

Los detalles: la falta de sangre, la herida de los colmillos, pues… los científicos se los atribuyen a los humanos. 

Pero lo único certero es lo que me dijo José Luis: hay pocas pistas concretas de qué pasó en Moca en 1975. 

[José Luis R.]: Es una cosa tan incógnita que todavía nadie puede aseverar qué sucedió con esos animales. ¿Qué fue? Nadie lo puede decir.

[Miguel Santiago]: Rolando, por su parte, ahora, con la distancia  y ya siendo un hombre de 57 años, ve lo que pasó en Moca de manera muy similar a un pánico colectivo.

[Rolando V.]: Eso es como cuando hay un prófugo que si cualquier cosa que se mueva ya la gente, “mira que está escondido ahí”. Aunque sea un perro que se haya entrado.

[Miguel Santiago]: Sin duda que la prensa haya impulsado la versión del vampiro ayudó al pánico de que algo sobrenatural estaba pasando en el pueblo. Es una cosa enterarse de un supuesto vampiro por vecinos… ¿pero leerlo una y otra vez en el periódico? Me imagino que empiezas a dudar. 

Y a pesar de desaparecer de los medios tan solo unos meses después de haber conseguido el estrellato en la isla, la verdad es que el Vampiro de Moca nunca se fue. De una manera u otra, se quedó en el municipio.  

Es sorprendente ver cómo esos sucesos violentos y horribles que afectaron y aterrorizaron a Moca se han vuelto una marca de identidad. Esta es María Valle, hermana de Rolando, a quien escuchamos al inicio del episodio. 

[María V.]: No nos podemos sentir, este, ¡wow! súper orgulloso de que haya pasado eso. Porque benditos fueron, este, animales y eso. Pero si nos hizo un puntito, tú sabes, nos marcó. Nos dimos a reconocer de que aquí hay un pueblo que se llama Moca y es algo así. 

[Miguel Santiago]: Aunque fue terrible lo que lo detonó, los mocanos, de repente, estuvieron en el centro del ojo público de Puerto Rico. Al menos por un rato. 

Tal vez es que, en un lugar donde no pasa mucho, lo que pasa, necesariamente se recuerda. Y el tiempo cambia las cosas, también las sana. Porque durante años, el vampiro ha permeado todo lo que significa ser mocano. De esa leyenda ha salido de todo. Como canciones… 

Canción: Moca ciudad del mundillo y del famoso vampiro. 

[Miguel Santiago]: O un equipo de baseball bautizado Los vampiros de Moca. Se han esforzado por tomar el gancho que es el misterio del vampiro para demostrar lo bueno que tiene Moca.

Le pregunté a alguna gente de Moca, gente conocida, familiares de amigos, cómo se sentían al ser asociados con el vampiro que aterrorizó esas tierras hace cincuenta años. 

[Mocana 1]: Yo como niña, tuve mucho miedo, pero se le puso ese pequeño nombre a Moca, ¿verdad? Los vampiros de Moca. Muy orgullosa de mi pueblo. 

[Mocana 2]: Independientemente sea real o ficticia, ciertamente nos identifica como mocanos que somos. 

[Mocana 3]: Me hace ver que en ese tiempo todo Puerto Rico miró hacia nuestro pueblo. 

[Mocana 4]: Desde que yo tengo memoria, nosotros somos bien chiquitos, siempre es como que “ay, el vampiro de Moca, pórtate bien que te va a comer el vampiro” y whatever, pero más que eso es como una identidad ya de nosotros. 

[Miguel Santiago]: Fue su aporte a la mitología puertorriqueña.

Tanto que hasta Bad Bunny, el rey de celebrar lo que somos los puertorriqueños, proyectó en sus conciertos en la isla una frase gigante que dice mucho: Antes del chupacabras, existió el vampiro de Moca. 

Un recordatorio importante.  

A diferencia del Chupacabras, un monstruo que llegó a tener una reputación mundial, este vampiro es solo nuestro. Es puertorriqueño. Y eso no nos lo quita nadie. 

[Daniel A.]: Miguel Santiago Colón es asistente de producción del podcast The Moment con Jorge y Paola Ramos, producido por Radio Ambulante Studios, y vive en en Nueva York. Esta historia fue editada por Camila Segura, Luis Fernando Vargas y por mí. Bruno Scelza hizo la verificación de datos. El diseño de sonido es de Andrés Azpiri con música de Ana Tuirán, Rémy Lozano y Andrés. 

Agradecemos a Verónica Barreto Rosa y a su familia, Amanda Pérez Pintado y al historiador Carlos Hernández Hernández por su ayuda en este episodio. También agradecemos a nuestro querido amigo Luis Trelles por prestarnos su voz para leer los extractos de noticias de El Vocero. 

El resto del equipo de Radio Ambulante incluye a Paola Alean, Adriana Bernal, Aneris Casassus, Diego Corzo, Emilia Erbetta, Camilo Jiménez Santofimio, Germán Montoya, Sara Selva Ortiz, Samantha Proaño, Natalia Ramírez, Lina Rincón, Juan Pablo Santos, David Trujillo, Elsa Liliana Ulloa, y Mariana Zúñiga. 

Carolina Guerrero es la CEO. 

Radio Ambulante es un podcast de Radio Ambulante Estudios, se produce y se mezcla en el programa Hindenburg PRO.

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Radio Ambulante cuenta las historias de América Latina. Soy Daniel Alarcón. Gracias por escuchar.

Créditos

PRODUCCIÓN
Miguel Santiago Colón


EDICIÓN
Camila Segura y Luis Fernando Vargas


DISEÑO DE SONIDO
Andrés Azpiri


MÚSICA
Andrés Azpiri, Rémy Lozano y Ana Tuirán


VERIFICACIÓN DE DATOS
Bruno Scelza


ILUSTRACIÓN
Arantxa Basaldúa


PAÍS
Puerto Rico


TEMPORADA 15
Episodio 25


PUBLICADO EL
3/24/2026

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