Alias el Cóndor [Repetición] | Transcripción

Alias el Cóndor

Alias el Cóndor [Repetición] | Transcripción

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[Daniel Alarcón]: Bienvenidos a Radio Ambulante, desde NPR. Soy Daniel Alarcón. Ya está por acabarse este mundial así que nos pareció un buen momento para traerles de nuestros archivos una historia de fútbol. 

Pero no necesariamente el fútbol de toquecitos, de pases lindos, de goles que parecen pinturas. Sino de la otra cara del fútbol latinoamericano. Un juego tosco, guerrero, agresivo. Ese fútbol de dar pata, pegar duro y ganar a toda costa. 

Entonces, aquí la historia. 

(SOUNDBITE DE VIDEO DE HINCHAS)

Fui a Chile el año pasado, y ahí conocí a este señor: Danilo Díaz, periodista deportivo.

[Danilo Díaz]: Estuve en el diario La Tercera. Después pasé al equipo fundador de la revista Don Balón, donde llegué a ser, eh, director. Hice buena parte de mi carrera ahí.

[Daniel]: Ahora está en Radio ADN, en Santiago, y  la verdad, cuando hablé con él, lo sentí casi como historiador, con una memoria prodigiosa para partidos y marcadores y jugadores: toda la mitología del fútbol chileno y latinoamericano.

Y nos juntamos para hablar de una etapa complicada del fútbol chileno. Algunos partidos controversiales, derrotas injustas y, luego, la reacción. 

[Danilo]: Entonces, claro, le fueron pasando cosas al fútbol chileno que nosotros nos pusimos más bandidos que los bandidos. 

[Daniel]: Entonces lo que vino fue una etapa de mucha corrupción. Existía la idea de que un partido se ganaba no solo dentro de la cancha, sino también fuera. Y que si se trataba era ganar, pues todo valía; más aún hablando de la selección.

Me dio un ejemplo. Una historia que ha circulado de la Copa América de 1979. Colombia contra Chile. Y los chilenos… 

[Danilo]: Le mandan prostitutas a la selección colombiana. Y los jugadores les metieron las prostitutas y les sacaron fotos, y al día siguiente, cuando salieron los jugadores a la cancha de Chile con el banderín, iban con las fotos en el medio y les pasaron las fotos a los colombianos, y los jugadores colombianos vieron las fotos, casi se murieron. Si no les dio un infarto en la cancha… [Risas]

[Daniel]: Evidencias de esas fotos no existen, pero lo que se sabe es que Chile ganó, 2 a 0.

Y bueno, en la liga local pasaban cosas parecidas. El escándalo, por ejemplo, de la Polla Gol, la del 86, donde se destapó una mafia de árbitros que manipulaban marcadores. Y como si fuera poco, la Polla Gol era una empresa del Estado. 

Y así. 

Por ejemplo, Danilo también me contó de un equipo de Santiago, que estaba jugando fuera de la ciudad. Y les iba bien, estaban empatando. Pero, en un momento cuando faltaban unos 5 minutos para que se acabara el partido, el entrenador del equipo visitante soltó un perro que tenía guardado en una maleta.

El perro salió corriendo por toda la cancha, interrumpiendo el juego. En lo que se demoraron en atrapar al pobre animal, ya se había acabado el partido. Así que mantuvieron el empate.

Cosas así pasaban en esa época. Pero tampoco quiero dar la impresión de que el fútbol chileno era más violento o más corrupto que el de otros países. Para nada. También está la historia famosa del club chileno que viajó a jugar un partido en Asunción. Todos los jugadores en el bus empiezan a sentirse cansados, medio dormidos. ¿Por qué?

[Danilo]:  Les habían dado somníferos en… en la comida.

[Daniel]: El fútbol latinoamericano podrido por la trampa. Para muchos siempre queda la fuerte sospecha de que el Mundial de Argentina del 78 no fue del todo transparente. Que la junta militar que gobernaba el país amarró los resultados de al menos un partido para beneficiar a su selección. Y bueno, quizás el peor caso es el de Colombia, donde se canceló el campeonato nacional del 89 porque el narcotráfico acomodaba partidos y hasta mataba árbitros. 

Todo esto es importante para entender lo que viene. Las eliminatorias para el Mundial de Italia 90. Este es Jorge Hevia. 

[Jorge Hevia]: La clasificatoria para el Mundial de Italia 90 se juega un año antes. El canal determinó que yo fuera el informador de cancha de todos los partidos de Chile. 

[Daniel]: Jorge narraba los partidos para el Canal TVN: Televisión Nacional de Chile. Ahora las eliminatorias son de todos contra todos, pero en esa época… 

[Jorge Hevia]: Era por grupos. Era un grupo de… de 3, clasificaba uno por grupo. 

[Daniel]: A Chile le tocó Venezuela y Brasil. 

[Jorge Hevia]: Entonces, claro, te tocaba Brasil, y era el monstruo al que había que derrotar. 

[Daniel]: Brasil: la selección que siempre está, el único país que nunca ha faltado a un Mundial. Y si bien esta versión del “scratch” no era la de Pelé, pues nada: Brasil es Brasil.

Y Chile, para ganarle, para salir de ese grupo y llegar a Italia, estaba dispuesto a hacer lo que fuera. Sobre todo porque ya se habían perdido el Mundial de México 86. 

Se jugaría ida y vuelta entre los 3 equipos. Es decir, los equipos se enfrentarían 2 veces: un partido en casa y uno de visita.

Un poco más de contexto. 2 años antes en la Copa América del 87. 

(SOUNDBITE DE VIDEO DE PARTIDO)

[Locutor]: Buscando al segundo palo… ¡Y gol chileno! ¡Realmente excepcional! 

[Daniel]: Chile había goleado a Brasil, 4 a 0. 

(SOUNDBITE DE VIDEO DE PARTIDO)

[Locutor]: Gran pase con a… Letelier. 

[Comentarista]: ¡Uhhh!

[Locutor]:  Qué golazo de Chile… ¡Qué golazo! Juan Carlos Letelier la tocó con Astengo. Fútbol… 

[Daniel]: Entonces existía la sensación de que este Brasil no era imbatible.

(SOUNDBITE DE VIDEO DE PARTIDO)

[Locutor]: Chile a semifinales, Chile ha ganado por goleada a Brasil. 

[Daniel]: ¿Pero cómo le ganó Chile a Brasil? Juan Carlos Letelier era delantero de la selección en esa época.

[Juan Carlos Letelier]: Nosotros debemos haber tenido 6, 7 oportunidades. Hicimos 4. Brasil tuvo, hmm, 10, pero teníamos a Roberto. Y Roberto tapó todo.

[Daniel]: Roberto Rojas, alias el Cóndor: capitán de la selección, arquero, ídolo nacional. Considerado por muchos, en ese momento, el mejor arquero de latinoamérica, uno de los mejores del mundo.

Danilo Díaz también lo recuerda en ese partido de la Copa América.

[Danilo]: La actuación de Roberto Rojas fue… brillante. Extraordinaria. Una atajada a quemarropa, un partido de 1 a 10: 10 puntos. De hecho, Rojas es de los pocos jugadores que yo le vi que le pusieron un 10 en la revista argentina El Gráfico. Lo que atajó Rojas ese día es… sobresaliente. Brillante. Como pocas veces uno puede ver un arquero.

[Daniel]: Tan buena estuvo su actuación que lo contrataron en Brasil justo después. 

[Luciano Borges]: Roberto Rojas jugó en el equipo de São Paulo. Antes de… antes de… de… de las eliminatorias.

[Daniel]: Este es Luciano Borges, periodista del periódico Folha de São Paulo.

[Luciano]: Y yo me torné un poco más cerca de él: amigo, hablábamos siempre. Ahí yo… yo pensé… vi cuán famoso él era allá, en Chile. Era un ídolo, muito grande.

[Daniel]: Volvamos a las eliminatorias. La expectativa era gigante. 

[Jorge]: Yo creo que hubo una especie de… de… de locura colectiva que se centró fundamentalmente en… en el equipo, en esa selección chilena, de que se le podía vencer a Brasil. Y eso era historia. 

[Daniel]: El primer partido contra Brasil se jugó en el Estadio Nacional de Santiago, el 13 de agosto de 1989.

[Jorge]: Y el partido de Chile con Brasil aquí en Santiago fue… fue violento, se pegó de una manera increíble…  

[Daniel]: Desde el primer minuto, mejor dicho: desde antes del primer minuto… 

[Luciano]: El estadio estaba lleno, lleno. 

[Daniel]: Luciano estaba cubriendo todos los partidos de la selección.

[Luciano]: El protocolo de la FIFA dicta que las… que los 2 equipos tienen que entrar juntas [sic], al mismo tiempo. 

[Daniel]: Para evitar que una selección sea violentada. Esa es una norma con mucha lógica. Pero ese día Roberto Rojas… 

[Luciano]: Dio la partida y entró con todo mundo, con todo el equipo chileno, y dejando al equipo… al equipo… al equipo brasilera sola [sic] para cuando entrase ser, eh, aquí en Brasil llamamos vaiados.

[Daniel]: Vaiados, es decir abucheados. La selección de Brasil fue abucheada. Ese gesto de Rojas, de romper el protocolo, de dejar su rival momentáneamente solo, pues marcó el tono de todo el encuentro. Los hinchas estaban enfurecidos. Los jugadores también…  

(SOUNDBITE DE VIDEO DE PARTIDO)

[Locutor]: Están provocando a… ¿Qué pasa? Romario ahí a los manotones con algunos jugadores chilenos. Es algo que es francamente inaceptable.

[Jorge Aravena]: El partido fue muy, muy áspero, muy áspero, mucho… de mucho golpe. De lado y lado, ¿ah? De lado y lado. 

[Daniel]: Este es Jorge Aravena, conocido como el Mortero entre los hinchas chilenos, volante de la selección en esa época. Y Romario el Romario—, futura estrella del Barça, futuro campeón del mundo, pisó el palito, como decimos en el Perú. O sea, se dejó provocar. 

(SOUNDBITE DE VIDEO DE PARTIDO) 

[Locutor]: Y ahora Romario… 

[Comentarista]: Romario ha… 

[Locutor]: Golpeó a Hisis. Roja: tarjeta roja para Romario. Qué comienzo del partido, ¿ah? 

[Jorge Aravena]: Romario fue expulsado a los 10 minutos. 

[Daniel]: Pero Romario no sería el único expulsado. Del lado chileno…

 [Danilo]: Hubo una patada brutal de Raúl Ormeño a Branco, que apenas se dio la tarjeta amarilla. Una patada que era para que le dieran 10 fechas. 

(SOUNDBITE DE VIDEO DE PARTIDO) 

[Locutor]: La falta de Ormeño. La tarjeta amarilla, la primera del partido. 

[Comentarista]: Muy peligroso lo que hizo Ormeño, absolutamente correcto que al público no le guste. Ormeño fue alto, arriba, a las canillas de Branco que se iba. 

[Jorge Aravena]: Raúl Ormeño, un compañero mío de la selección, fue expulsado a los 15 o 20 minutos. 

(SOUNDBITE DE VIDEO DE PARTIDO)

[Comentarista]: Roja.

[Locutor]: Ormeño, tarjeta roja. Tarjeta roja para Ormeño. Lo dijimos, ¿ah?: cuidado, Ormeño. 

[Daniel]: En el medio tiempo, para ir a su camarín, la selección brasileña tenía que pasar frente a la tribuna donde estaba la hinchada de Chile. Y la gente… 

[Luciano]: Enviaba piedras y cosas así. Tuvimos, eh… yo estaba junto, tuvimos que descer [sic] la escala con la protección de la policía con sus escudos. 

[Daniel]: Así de feo estaba el ambiente en el estadio, y en el minuto 55 del partido, ya en el segundo tiempo… 

[Jorge Aravena]: Brasil se puso en ventaja con un autogol… 

[Daniel]: Pero Chile respondió. Con un gol famoso, o quizás “notorio” sea la palabra.: al arquero brasileño Taffarel le cobraron una falta, y Jorge Aravena, el delantero chileno…  

[Jorge Aravena]: Yo corro a… hacia la jugada y le pido el balón a Taffarel, me lo pasa, se lo… lo pongo en el piso y lo juego pa’ Basay, y hace el gol y empatamos.

[Daniel]:  Es decir, Aravena no esperó a que la defensa brasileña se ordenara. Un gol oportunista, vivo. Algunos dirían sucio, pero yo no. En fin: quedaron empatados. 

Este es el segundo arquero de la selección, Óscar Wirth. 

[Óscar Wirth]: Para mí, eh… eh… ese 1 a 1 es el fiel reflejo de una conducta grupal, eh, no idónea, eh, para hacerle frente, digamos, a un rival como… de la categoría de Brasil, digamos, ¿no? 

[Daniel]: Luciano Borges se encontró con Roberto Rojas después del partido. Se saludaron como amigos, y Luciano le hizo una pregunta:

[Luciano]: “¿Por qué usted salió con la selección primero? ¿Por qué todo ese clima?». Y él dijo: «Es la única oportunidad que tenemos. Era un recurso que precisamos utilizar para crear más presión al Brasil para ver si podíamos ganar”. 

[Daniel]: Porque de eso se trata, ¿no? De ganar. Pero toda esa violencia que hubo en el estadio, principalmente de los hinchas hacia los jugadores brasileños, tuvo sus consecuencias. La FIFA sancionó a la federación chilena, y el castigo era que el siguiente partido de local tendrían que jugar fuera de casa. En Argentina.

(SOUNDBITE DE VIDEO DE PARTIDO)

[Locutor]: En el Estadio Provincial Malvinas Argentinas, con 16 grados de temperatura, con cielos despejados y el fútbol comienza… 

[Daniel]: Un partido contra Venezuela, que en esa época era con respeto a nuestros amigos venezolanoscasi un trámite. 

Chile ganó por goleada. Y en el partido de vuelta, en Caracas, también. Pero Brasil hizo lo mismo ganarle a Venezuela de visitante y de local—, pero con más goles.

Y entonces, Chile llegaba al último partido, en Río de Janeiro, con la obligación de ganar. Por diferencia de goles, el empate nomás le bastaba a Brasil. Y los chilenos tenían el mal sabor de haber tenido que jugar fuera de casa, y de haber sido sancionados cuando Brasil no. Según Danilo Díaz, los brasileños también se lo merecían.

[Danilo]: Porque el cuerpo técnico brasileño, eh, fue responsable también de los incidentes, por las provocaciones que hizo, ¿sí? Allí…  Aquí no hay blancas palomas, todos fueron culpables. Y ahí quedó la sensación de que a Chile le estaban haciendo la… la guerra.

[Daniel]:  La esperanza de ganar por las buenas ya se sentía muy lejos. 

Ok, pero antes de ir a Río para el partido decisivo, recordemos el contexto del fútbol chileno, el que mencionamos al inicio de esta historia. Roberto Rojas fue parte de esa cultura futbolística que convivía con la corrupción.

[Danilo]: Y Roberto Rojas, si uno lo mira en el tiempo, fue un tipo que estuvo involucrado en grandes escándalos. Por ejemplo, el escándalo de los pasaportes adulterados del Sudamericano de Paysandú del año 79. 

[Daniel]:  Se refiere a esto: para ese torneo juvenil, varios jugadores chilenos usaron pasaportes adulterados. Se habían bajado la edad para poder jugar. 

[Danilo]: O sea, el Estado de Chile emitió pasaportes falsos para que los jugadores pudieran actuar en ese Sudamericano en Uruguay. Y ahí estaba Rojas y había varios. 

[Daniel]: Con esto cayeron dirigentes, entrenadores, y hasta empleados del Registro Civil. Varios fueron detenidos. En los medios chilenos se habló de todo esto como si los jugadores hubieran sido víctimas, engañados. Danilo Díaz dice que no.

[Danilo]: Tú cuando ya tienes 19 años sabes que tienes 19 años, sabes… O si tienes 22 sabes que tienes 22, no tienes 19. No eran víctimas. Los jugadores sabían de qué se trataba esto. 

[Daniel]:  Eso no es todo. Rojas también había dado positivo por dopaje en junio del 84, dejándolo fuera de las Olimpiadas de Los Ángeles. Se alegó que había sido una droga que le inyectaron por una fractura de dedo, pero bueno…  

[Danilo]: Después me recuerdo que le pegó a un médico en un partido. Yo estaba ese día en un partido de Unión Española con… con Colo Colo. Lo agredió en la cancha al doctor Eugenio Valdecanto. El año 86. 

Entonces uno comienza a revisar su trayectoria y se da cuenta que siempre fue un tipo, eh, que jugó al límite, que jugó al límite.

[Daniel]: Pero a veces los límites se sobrepasan. 

Una pausa y volvemos.

[MIDROLL]

[Daniel]: Estamos de vuelta en Radio Ambulante. Soy Daniel Alarcón. Y aquí quedó la historia: faltaba un partido para decidir quién iría al Mundial de Italia 90: Chile o Brasil.

[Juan Carlos]: Y el partido definitivo era con nosotros.

[Danilo]: Chile tenía que ganar. A Brasil le bastaba con el empate.  

[Daniel]: Y el ambiente estaba tenso.  

[Jorge Hevia]: ¿Cómo llega a Chile en el bus al hotel? Eh, iban, no sé, 4, 5, 6 motoristas de policía con el equipo. Llegaron de noche, luz apagada para que la gente no supiera que el equipo llegaba ahí. Era… Era como ir a… Era como preparar un equipo que llegaba a la guerra.

[Jorge Avarena]: A ver, teníamos claro de que íbamos a jugar en… en… en su cancha, en Río de Janeiro. Con su público. Un estadio lleno, era el Maracaná antiguo cuando hacía muchísima gente… 

[Daniel]: El legendario estadio en Río de Janeiro. Iba a haber más de 140.000 hinchas. 

[Juan Carlos]: Brasil empezó a tener un poquito de miedo, porque ya Chile le había ganado, y Chile lo podría eliminar.  

[Luciano]: Lo que dejaba más, ah, irritado, enojado, era la actitud de los populares brasileños que casi ni hablaban del partido, como si el partido ya estuviese resuelto. Como los brasileños no nos… no tiene Chile como un… un… un problema, como un enemigo fuerte, cosas así. 

[Danilo]: Y “a cabecear las piedras” es lo que ellos decían, los jugadores: “Vamos a ir ese día a cabecear las piedras al Maracaná”. 

[Daniel]: “A cabecear piedras”, es decir: intentar lo imposible. 

[Juan Carlos]: Y nosotros a lo mejor nos fuimos predispuestos en una situación que si pasaba algo allá, en Brasil, si nosotros no teníamos las condiciones de seguridad, nosotros no íbamos a jugar en Brasil.

[Danilo]: Salieron de Santiago con la consigna de que, pasara lo que pasara, si a la… a la primera que… inci… al primer incidente que ocurriera, ellos se iban a retirar, iban a hacer la denuncia.

[Daniel]: O sea harían lo necesario para que se suspendiera el partido. Que se jugara, entonces, en cancha neutral; sin los 140.000 hinchas brasileños alentando a su selección. Es una extensión de la lógica que reinaba en el fútbol de la época: ganar como sea. 

Este es Óscar Wirth.

[Óscar]: Una frase que mí, le… le prometo que a mí me… me… me enerva, digamos, ¿no? La escuché muchas veces, muchas veces. Y… y… y vaya que me… que me… que me originaba malestar, digamos, escuchar esa frase, digamos: “Tenemos que ganar como sea.”

(SOUNDBITE DE VIDEO DE PARTIDO)

[Jorge Hevia locutando]: Atención cronómetros en Santiago. Está jugando el equipo brasileño. Ha iniciado el partido…

[Jorge Aravena]: Nosotros estábamos claros de que, eh, no iba a ser un partido fácil ni cómodo. Y nosotros teníamos la idea de tampoco hacérsela fácil ni cómodo [sic] a ellos. 

[Daniel]: Hugo González, zaguero central de la selección, lo recuerda así: 

[Hugo González]: Bueno, un Brasil avasallador, tratando de… de… de concretar. Nos presionaban, eh, nos costaba mucho salir. 

[Danilo]: Chile prácticamente no cruzó la mitad de la cancha en el primer tiempo. 

[Hugo]: Y noso… nostros tratando de… de… de… de aguantar la presión que… que ejercía Brasil, y tratando de salir obviamente en una… en una contra y poder que… poder tener la suerte de concretar.

[Danilo]: Y hay atajadas de Roberto Rojas de ese día son [sic] descomunales.

[Luciano]: Y Rojas estaba jugando muy bien. Muy bien.

[Jorge Hevia]: Chile llegaba muy poco, y Roberto Rojas era la gran figura chilena: atajó cosas increíbles. Hi… hizo cosas brutales: un tiro de Branco, me acuerdo, al ángulo y lo… lo sacó con elasticidad. El tipo jugó un partidazo.

[Daniel]: El entrenador de la selección en ese entonces era Orlando Aravena, pero no pudo estar en la banca durante este último partido. Lo habían sancionado por lo que había pasado en el partido en Santiago. 

[Milton Millas]: Ya estaba castigado Orlando Aravena. 

[Daniel]: Este es Milton Millas, quien narraba el partido para el canal 13 de Chile. 

[Milton]: Entonces yo le propuse, eh, que se fuera a mi cabina para que viera bien el partido, protegido del público…  

[Daniel]: Pero además, Milton Millas le dio un walkie-talkie, para que el entrenador se comunicara con la banca. Este detalle será importante más tarde.

[Milton]: Entonces, yo tenía la ventaja de que las instrucciones que daba el técnico salían primero por canal 13… 

[Danilo]: Primer tiempo fue 0 a 0, y donde Brasil tendría que haber estado arriba 3 o 4 goles. Por 3 o 4 goles. Pero Roberto Rojas lo impidió.

[Daniel]: ¿Me estás diciendo que en el entretiempo la sensación entre… entre la selección chilena era de que “no vamos a ganar por las buenas hay que ganar por las malas”?  

[Óscar]: No, no dicho así tal cual, pues, pero… pero, en el fondo, eso es lo que se da a entender, digamos.

(SOUNDBITE DE VIDEO DE PARTIDO)

[Jorge Hevia locutando]: El partido se ha reanudado, amigos telespectadores, en el Maracaná. Chile y Brasil están 0 a 0, no hay cambios. 

[Danilo]: Y Rojas aguantaba el partido en el segundo tiempo, hasta que viene el gol de… de… de Careca…  

(SOUNDBITE DE VIDEO DE PARTIDO)

[Jorge Hevia locutando]: Careca se prepara. Careca, Careca y Roberto Rojas. Y no pudo Roberto Rojas. Careca provoca el delirio, provoca el estruendo. 

[Danilo]: Una zurda cruzada que no le pega bien y creo que Rojas pudo haber hecho algo más. Con eso estaba clasificando Brasil. 

(SOUNDBITE DE VIDEO DE PARTIDO)

[Jorge Hevia locutando]: A los 4 minutos del segundo tiempo, Careca con ventaja, Careca para el 1 a 0. Brasil comienza a festejar. 

[Daniel]: Pero este partido no pasaría a la historia por el gol de Careca, ni por las tapadas de Rojas, sino por otra cosa. Algo que pasó en la zona defensiva de Chile, pero cuando el balón estaba en el otro lado de cancha. 

[Luciano]: Yo estaba en la tribuna de prensa mirando el partido. En un determinado momento, un… un compañero de la Folha de Sao Paulo, Fernando Santos, eh, llamó mi atención y dijo: «Mira, mira, mira el foguete». 

[Jorge Avarena]: Yo veo que sale la bengala, porque salió humeando. 

(SOUNDBITE DE VIDEO DE PARTIDO)

[Jorge Hevia locutando]: ¿Y ahora? A ver, ¿ qué pasó?

[Hugo]: Giro a ver… a ver que estaba Roberto. Al lado de él había una…  una llamarada donde era una… No… No tenía idea de lo que era en ese momento. 

[Luciano]: De la hinchada ha hecho aquel sonido que usted hace cuando hay una buena oportunidad de hacer gol, pero no ocurre que, “¡Ooooo!”.

(SOUNDBITE DE VIDEO DE PARTIDO)

[Jorge Hevia locutando]: Le tiraron un… un… una luz de bengala. Ha quedado lesionado el portero Roberto Rojas.

[Jorge Aravena]: Y veo que cae, y que cae Roberto. Dije: «Ah, le pegó».

[Juan Carlos]: Vemos a Roberto tirado y no lo vemos sangrando. La verdad: no lo vemos sangrando. Roberto, cuando se… se va para atrás, sangra.  

[Jorge Hevia]: Cuando… Cuando ocurre el hecho, yo tuve que empezar a relatar una situación que habí… que habíamos visto todos a la distancia.

(SOUNDBITE DE VIDEO DE PARTIDO)

[Jorge Hevia locutando]: Lamentable. Eh, esto es en… en el arco sur, respecto de lo que es el Estadio Nacional. Están llamando a los asistentes. Es una especie de petardo con una luz de bengala. Muy aproblemado Roberto Rojas.

[Daniel]: ¿Tú viste la bengala caer?

[Óscar]: Pero perfectamente. Sí, bueno, en ese momento… Ahora… Ahora me falla un poquito la vista, pero en ese momento le puedo asegurar que lo único que no me fallaba era la vista, digamos. 

(SOUNDBITE DE VIDEO DE PARTIDO)

[Jorge Hevia locutando]: Esperamos que… que no sea nada, nada especial, nada grave. Pero… Pero realmente todo, todo el equipo chileno está junto a él. 

[Óscar]: Yo me acuerdo perfectamente que cuando mis compañeros se alteraron por lo que habían visto, yo les dije: “Quédense tranquilos, porque realmente la bengala cayó como 2, 3 metros atrás de él”. Les dije: “No se preocupen”.

[Daniel]: Pero ya era muy tarde para eso: todos los jugadores estaban alterados; Rojas estaba tendido en el piso, sangrando de la ceja izquierda, donde supuestamente le había pegado la bengala; una nube de humo envolvía a todos, y nadie en el estadio sabía bien qué está pasando. 

[Juan Carlos]: Y es ahí cuando yo levanto los… las manos, y las levantamos todos para que llegue [sic] las personas que lo van a atender. Llega el árbitro, llegan ya los jugadores brasileros,  llegan… Ya ahí se armó un… una… una situación ya media caótica, por…  porque el ver la forma que estaba sangrando, porque era sangre, eso sí, era sangre, había… había que intervenir inmediatamente en lo que era la parte médica. 

[Luciano]: Ahí los chilenos hicieron toda una… una revuelta en campo. Los jugadores no dejaban que el engage llegase bien cerca a Rojas. Lo pusieron en una hamaca, y lo… lo lleva… llevaron Rojas [sic] hasta el camarín.

[Daniel]: Según otras versiones, los oficiales del partido no permitieron que entrara la camilla, entonces los jugadores chilenos cargaron a Rojas ellos mismos. Y mientras se retiraban de la cancha, le pedían a la prensa que las cámaras grabaran bien la escena, que se viera la sangre. 

Ahora hay que presentar un nuevo personaje en este drama: Paulo Teixeira. 

[Paulo Teixeira]: He sido 15 años, este, fotógrafo de fútbol, eh, con 4 Mundiales y números [sic], este, partidos en Sudamérica, en el mundo. Así que, bueno, eh, mis ojos han visto mucha cosa, ¿no? 

[Daniel]: Ahora vive en Portugal y es agente: representa a futbolistas.

Esa noche del partido estaba al lado de la cancha en el Maracaná, tomando fotos. 

[Paulo]: Hay una regla en  la fotografía que es esto: si tú ves lo que está pasando, no lo estás fotografiando, ¿ok? Y yo vi, ese, digamos, este, ese…  ese… eh, o… o… objeto volar de la, digamos, de la tribuna de la derecha del Maracaná, saliendo, haciendo la curva y… y… y yéndose al suelo. Pero como yo lo vi, no lo fotografié. 

[Daniel]: Y a su lado estaba el fotógrafo argentino Ricardo Alfieri.

[Paulo]: Empezamos a… digamos, a hablar entre nosotros. Yo le pregunté a Ricardo: «Ricardo, ¿y tú?». Me dijo: «Tengo 5 tomas».

[Daniel]: Y no es exageración decir que, en ese momento, esas 5 tomas eran las imágenes más importantes de toda Sudamérica. 

Vamos a volver a la historia de esas fotos. Pero primero: en la cancha, un caos. Iban 1 a 0, ganando Brasil. Y el equipo chileno se había llevado a Rojas al camarín. 

Y estos jugadores habían tomado una decisión que tendría consecuencias importantes. No solo para ellos, sino para todo el fútbol chileno.

[Juan Carlos]: La adrenalina de esos momentos te lleva, a lo mejor, de repente, a decir muchas cosas.

(SOUNDBITE DE VIDEO DE PARTIDO)

[Jorge Hevia locutando]: Es gravísimo lo que ha ocurrido. Que se lo llevan al camarín no solo a él, sino que baja todo el plantel. ¿Qué… qué irá a ocurrir?  

[Juan Carlos]: Qué puta esta huevada, ¿cómo lo van a hacer? Que no, que esto hay que reclamarlo, que esto no puede ser, Brasil tiene que perder su clasificación.

[Daniel]: Desde la caseta de transmisión, el entrenador Orlando Aravena recibió una noticia del presidente de la federación chilena, Sergio Stoppel. 

[Milton]: “Orlando le dice, Orlando: vamos a retirar el equipo”. Orlando Aravena me mira, baja su… su walkie-talkie, y me dice: “Estamos cagados si retiramos el equipo”.

(SOUNDBITE DE VIDEO DE PARTIDO)

[Locutor]: Da la impresión que Chile no va a volver, ¿ah? 

[Periodista]: De acuerdo, Pedro. Algunos comentarios que circulan aquí abajo habría dicho que Chile no vuelve al campo.

[Milton]: Se suspende el partido, Chile se retira.

[Daniel]: Según Danilo Díaz, 2 dirigentes de la federación le rogaron a Stoppel que no se retiraran.

[Danilo]: “Habla con los jugadores, que regrese el equipo. Esto está perdido, pero las sanciones van a ser muy graves, nos pueden dejar fuera del próximo Mundial”. 

[Daniel]: Pero la decisión ya estaba tomada. La selección chilena se atrincheró en su camarín, todos muy preocupados por Rojas. 

[Juan Carlos]: Y a Roberto se lo llevaron a una pieza y a una parte del camarín donde se hacían los masajes, y lo estuvieron atendiendo ahí.

[Daniel]: Jorge Hevia bajó al camarín. Como era parte de la transmisión oficial, pensó que lo dejarían entrar, pero no. Entonces se quedó afuera y, mientras esperaba, se encontró con uno de los personajes más importantes del fútbol mundial.

[Jorge Hevia]: Y estoy con el grande Edson Arantes do Nascimento, Pelé: “Pelé, ¿qué le parece todo lo que aconteció?”. Y él me dice: “Eso es metapío”. Nunca se me olvida lo que me dijo: “Eso es metapío. Eso es falso, eso no es verdad”. 

[Daniel]: Metapío es un medicamento que se usa para desinfectar heridas. Muchas veces es de color rojo. O sea, lo que estaba sugiriendo Pelé es que la sangre de Rojas no era de verdad.

[Juan Carlos]: Nosotros estábamos en la parte donde nos vestíamos en el camarín. Todos comentando, claro, se come… se comenta: “Chucha, la… lo que pasó”. Pero nadie en dudando. 

[Luciano]: Yo estaba preocupado por Rojas.  

[Milton]: Me hice pasar por seguridad de Orlando Aravena para que me dejaran entrar al camarín los policías. 

[Luciano]: Me dejaron entrar por un… algunos segundos. Yo vi a Rojas sentado en un banco con el médico, y vi que era un corte.

[Milton]: Cuando entré al camarín de Chile, había olor a sangre. 

Me mostraron a Roberto Rojas y tenía unos cortes. 

[Luciano]:  Me recuerdo de haber pensado: «¿Va, cómo… cómo una bengala puede haber… hacer un corte?». No había, eh, quemadura.

[Daniel]: Carlos Caszely fue un delantero de la selección por más de 15 años, se había retirado poco antes y era muy querido por la afición. Estuvo en el Maracaná esa noche, y dio esta entrevista momentos después de que el equipo se retirara.

(SOUNDBITE DE NOTICIERO)

[Carlos Caszely]: Bueno, según el informe del médico es que Roberto, al pasar la luz de bengala, con la cola que lleva de fuego, le produjo un corte en la ceja, y eso es lo que lo curaron. Ahora vamos a ver realmente qué es lo que tiene Roberto. 

[Daniel]: En ese momento no se sabía con certeza. Pero lo que sí estaba claro es que el equipo ya no volvería a la cancha. Y con eso… 

(SOUNDBITE DE VIDEO DEL PARTIDO)

[Locutor]: Se termina… 

[Comentarista]: Y se da, efectivamente, por terminado el partido. 

[Daniel]: Desde el punto de vista brasileño, había un problema importante:

[Milton]: Se me acercó Terra Teixeira, presidente del Fútbol Brasileño, a la sazón , y me dice: “Milton, esto es muy grave lo que pasó”.

[Paulo]: Es ahí que nos hemos enterado que TV Globo, que tenía la exclusividad del… del… del… digamos, del partido, con 16 cámaras en el campo, eh, no… no tenía la toma. 

[Daniel]: Es decir no había total claridad de lo que había pasado. No había evidencia. Todos vieron la bengala, todos vieron caer a Rojas, estaba herido, los chilenos le creían a ciegas, pero la prensa brasileña desconfiaba: ¿qué había pasado realmente? 

El riesgo era alto. Si se demostraba que la bengala le había pegado a Rojas, Brasil podría ser sancionado. Y hasta perderse el Mundial. Pero si estaba fingiendo, pues, sería igual de grave para los chilenos.

Pero había una persona que podía esclarecer todo.

[Paulo]: El único, circunscialmente [sic]… Acuérdate que habían [sic] como 130… 130.000 personas en el Maracaná, había un tipo que la tenía. Y el tipo era mi amigo, y estaba a mi lado. 

[Daniel]: Era Ricardo Alfieri, el fotografo. Este es audio de él grabado esa misma noche.

(SOUNDBITE DE NOTICIERO)

[Ricardo Alfieri]: No, yo lo que vi es que la… cayó la bengala y no, no, no, no le tocó. 

[Periodista]: ¿En esas fotos sería posible ver todo eso?

[Ricardo]: Sí, bueno, yo estoy trabajando para Soccer Magazine, que es una revista japonesa, y seguramente van a publicar eso porque es un documento muy importante, ¿no?

[Daniel]: Pero Paulo Teixeira tenía otras ideas para esas fotos.

[Paulo]: Entonces yo le dije a Ricardo: “Ricardo, escúchame, déjame que yo… yo esto lo manejo yo. Tú olvídate de Japón en este momento porque estás en Brasil. Tu… tu… tu vuelo es mañana por la mañana, vamos a manejarlo hasta aquí comercialmente, ¿no?». 

[Daniel]: En ese momento, Paulo dejó de ser fotógrafo y se convirtió en agente. Las imágenes que Ricardo tenía en sus manos eran valiosísimas. Rede Globo y Rede Manchete, 2 compañías de medios bastante grandes en Brasil, querían las fotos de manera exclusiva. Rede Manchete se ofreció a llevar a Teixeira a revelar la película en su propio estudio. Y algunos representantes de Rede Globo siguieron el carro, por si acaso.

[Paulo]: Yo viví durante 4 horas un… un…  un… una vida de rey, porque inmediatamente nos colocaron la… una limusine para llevarme a mí con las películas a Manchete, eh, a TV Manchete. 

Era un domingo, las 8 de la noche o 9 de la noche. La… la muchacha que cuidaba el laboratorio de Manchete hubo que sacarla de su casa a las 10 de la noche para poner el la… laboratorio a calentar, porque las películas solo se podrían revelar al 38,5 de temperatura. La tipa enojadísima: imagínate tú que tardó 3 horas en revelar esto. 

[Daniel]: Teixeira les pidió 5.000 dólares por las fotos. 

[Paulo]: Para nosotros era una fortuna. Estamos hablando de 30 años atrás, casi. 

[Daniel]: Rede Manchete dijo que no, que no les iban a dar 5.000 dólares. Entonces, Teixiera ofreció las fotos a Rede Globo. Y dijeron que sí.

[Paulo]: Yo me quedé satisfecho, Ricardito se quedó satisfecho, la Globo… Globo se quedó satisfecho, el único que se quedó, eh, “pelando bola” como se dicefue Manchete. 

[Daniel]: Teixeira sacó copias de los negativos. Le dio el original a Alfieri y al otro día, a las 10 de la mañana, llevó las 5 fotos a Rede Globo. Le dieron los 5.000 ahí mismo. Le entregó el 60 por ciento a Alfieri y él se quedó con el 40. 

La noche después del partido se publicaron las fotos. 

En Jornal Nacional, de Red Globo, un noticiero de media hora…  

(SOUNDBITE DE NOTICIERO)

[Periodista]: Solo Alfieri consiguió registrar el instante exacto en que la luz de bengala cae la grama del Maracaná. Las van a ver ahora con exclusividad. 

[Paulo]: Le dedicó 15 minutos a esto. Y mató a todos. 

(SOUNDBITE DE NOTICIERO)

[Periodista]: En la primera foto, el portero Rojas está en pie y una luz bengala cae a la izquierda de él, a un distancia superior a un metro, por lo menos. 

[Daniel]: Las fotos mostraban claramente cómo la bengala caía detrás del Cóndor Rojas. No lo tocó. Era la prueba que necesitaba Brasil. Cualquier herida que había sufrido el arquero chileno no fue por la bengala. 

El presidente de la asociación brasileña llevaría el video del noticiero a Zúrich, donde quedaba la sede de la FIFA. Y con esta evidencia salvaría la clasificación de Brasil.

[Paulo]: Lo curioso es que 48 horas después de la situación, del tema, yo recibí una… un llamado telefónico de alguien en Chile que me ofreció 200.000 para hacer desaparecer las fotos. 

[Daniel]: 200.000 dólares: el equivalente a 400.000 dólares de hoy.  Imagínense. Ya era muy tarde, pero, claro, en 1989, las noticias no corrían como ahora. 

Y además, Paulo me aseguró que nunca las hubiera vendido, y así arriesgar dejar a su país fuera de un Mundial.

Esa noche del partido, nadie en el camarín chileno sabía de las fotos de Alfieri.  Solo sabían que tenían que devolverse a Santiago, con mucha incertidumbre. A Rojas… 

[Juan Carlos]: Sí lo subieron en camilla. No recuerdo si era camilla o asiento, pero me… me recuerdo más que nada de que lo… a él… a él lo pusieron en un lugar especial donde venían con los médicos y… y venía atendido ahí.

[Danilo]: La gente fue al aeropuerto a las 4, 5 de la mañana a recibir a la selección.  

[Luciano]: Me recuerdo que la selección chilena volvió a Chile como soldados del ejército que volvieron de una guerra y salieron vi… vi… victoriosos. La popularidad de Rojas fue hasta el cielo. 

[Daniel]: Para muchos chilenos, no había ninguna duda de lo que había sucedido: Rojas era un mártir de la patria. Según reportes de la época, unas 3.000 personas se juntaron espontáneamente delante de la Embajada de Brasil en Santiago, para protestar. Tiraron piedras, rompieron vidrios y  quemaron una bandera de Brasil, y la policía no hizo nada.  

[Danilo]: Le pegaron, me acuerdo, a un basquetbolista estadounidense, a Willy Wittenberg, porque iba pasando por esa zona, y dijeron como lo vieron, eh, negro: “Ah, este es brasileño”. ¡Y le pegaron!  

[Daniel]: Cantaban: “Cóndor, amigo, el pueblo está contigo”. 

[Danilo]: Los diarios, la radio… las radios, la televisión generaron un clima tan brutal que al final, eh, se transformó la causa de Roberto Rojas en una causa nacional.

[Daniel]: Pocos días después de aterrizar en Santiago, Roberto Rojas dio una entrevista en un programa llamado Zoom Deportivo. Apareció con un parche en la frente.

(SOUNDBITE DE PROGRAMA DE TELEVISION)

[Pedro Carcuro]: Roberto, eh, una percepción visual: lo veo muy demacrado, lo veo más delgado que cuando estuvimos juntos en las eliminatorias del campeonato del Mundo.

[Roberto Rojas]: No no, es así. Incluso el maquillaje oculta muchas cosas que a uno, realmente, le han pasado en estos días.

[Daniel]: Fue una entrevista respetuosa, cuidadosa. 

(SOUNDBITE DE PROGRAMA DE TELEVISION)

[Pedro]: ¿Tiene su tranquilidad usted en este momento? 

[Roberto]: En este momento…

[Pedro]: ¿O está angustiado?

[Roberto]: Eh, no no, ya más tranquilo. Creo que 4 o 5 días atrás, cuando yo di la conferencia de prensa, di a sentir lo que yo realmente, dentro de mi familia, eh, estaba pasando, así es que ya más tranquilo… 

[Daniel]: Lo trataron con guantes de seda, como el héroe que era en ese momento. Pero… 

[Danilo]: Hubo varios periodistas que dijeron: “¿Cómo va a tener un corte y le va a hacer un corte una bengala? Tendría que estar quemado, pero no cortado”. Eran cosas que… que… que tenían una lógica tan… tan simple y tan básica.

[Daniel]: En Brasil, las fotos de Alfieri ya se habían publicado y la historia que se contaba era clara: la bengala no le pegó, Rojas se había cortado, a propósito. 

Milton Millas fue uno de los primeros en preguntarle de forma directa a Rojas qué había sucedido. 

[Milton]: Le dije: “Roberto, dime la verdad”. “No me dijo, Milton. Esto es absolutamente como se vio”.

[Daniel]: Como se vio en el estadio y en la televisión, pero no en las fotos, claro.

Las evidencias ya se iban sumando. El 10 de septiembre, una semana después del partido, la FIFA sancionó a Chile por haber abandonado la cancha, con lo que Brasil quedó instantáneamente dentro del Mundial. Al mismo tiempo se le abrió una investigación a Roberto Rojas y al equipo de Aravena. A fines de octubre de 1989, la Comisión Disciplinaria de la FIFA dio su veredicto en Zúrich.

Milton Millas vio al Cóndor justo antes.

[Milton]: Y cuando va entrando Roberto Rojas que le tomen declaración le digo, “¿cómo estái?”. “Voy a atajar un penal”, me dijo. 

[Daniel]: “Voy a atajar un penal”.

[Milton]: Después que salió estaba castigado de por vida.

[Daniel]: Roberto Rojas nunca más jugó un partido profesional. Su último acto como arquero competitivo fue ese 3 de septiembre, en 1989, en el Maracaná. La frase exacta del dictamen fue: “Rojas queda suspendido de por vida por haber simulado una herida”. Se alegaba que Rojas se había cortado con un bisturí.

El presidente de la Federación, Sergio Stoppel, también fue sancionado de por vida. Y Fernando Astengo, el vicecapitán de la selección, el que retiró al equipo, recibió una sanción de 5 años.

Pero quizá lo más doloroso fue el castigo que le tocó a la selección: la FIFA decidió que Chile no podría participar en el siguiente Mundial: Estados Unidos 94.  Un Mundial que, dicho sea de paso, ganó Brasil. 

(SOUNDBITE VIDEO DE PARTIDO)

[Locutor]: ¡Brasil campeón del mundo! ¡Brasil campeón del mundo!

[Daniel]: No fue hasta mayo de 1990, 8 meses después del incidente en el Maracaná, que Roberto Rojas finalmente confesó. En la portada del diario La Tercera, se publicó una foto del Cóndor con 2 palabras: “Soy culpable”. 

Y después salió confesando en televisión.

(SOUNDBITE DE NOTICIERO)

[Roberto]: Entonces, nosotros se nos metió, malamente, en nuestras mentes, sacar el partido a como diera lugar. A como diera lugar, digo, en un error… que lo conversamos una vez y quedó ahí. Ni siquiera fue analizado en detalle y todo. No. Sino que quedó ahí rebotando, como decimos nosotros. 

Bueno, yo me lo metí a la media, ingresé al campo deportivo con eso, pero… Con ese instrumento ingresé, pero no mentalmente preocupado de lo que yo tenía que hacer con ese instrumento. Yo me olvidé en el primer tiempo que… Si uno se acuerda, uno de los mejores partidos de mi vida lo estaba jugando yo en el primer… en ese… en ese momento. Y ahí fue donde yo digo: “Algo tiene que haberme manejado interiormente para… para en ese momento, en cosas de segundo, yo querer sacar partido una cosa que era imposible sacarla. 

Y fue así que cayó ese artefacto, me acuerdo yo que yo… la pelota estaba al frente mío en la otra área, la tenía Taffarel, me parece, y venía por el aire la pelota y en ese momento siento una gran bulla detrás de mi arco. Giro mi cabeza hacia la izquierda y veo una luz que viene cayendo, pero con mucho humo y muy… Y yo ahí fue, en cosa de segundos, dije: “Bueno, aquí está”. Pero milésimas de segundo. Si yo a lo mejor lo hubiese pensado un minuto, a lo mejor el artefacto hubiese caído al suelo y yo no hubiese hecho nada. Entonces, en ese momento, me involucré en algo que hice pensar a toda la gente como que sí había sucedido. 

[Jorge Aravena]: De verdad que hasta que Roberto dijo que, eh, se había él hecho la herida, hasta ese momento yo creía en su palabra, la verdad que yo creía en su palabra.

[Luciano]: Me acuerdo que me habló: «Me sentí mucho más, mucho más leve después que… de… de yo dije la verdad» [sic]. 

En Chile todos salieron en su defensa, y él sabía que era culpable. Había un peso muy grande en eso. 

[Daniel]: Este es Óscar Wirth.

[Óscar]: Yo no tengo idea, digamos, cuál fue… cómo… cómo… cómo… cómo armaron todo esto, digamos. Pero de que sí armaron, eso lo tengo claro, digamos, ¿no? 

[Daniel]: Armaron es plural. No dijiste “armó”.

[Óscar]: Sí, claro. 

[Daniel]:  Sino “armaron”. 

[Óscar]: Estas cosas no son de una. En un juego de conjunto, estas cosas no son de uno, son de… son de… son de varios. No sé si 5, 10, todos, pero… O 2 o 3, pero… pero son… son más de uno, sí. 

[Danilo]: Yo creo que había jugadores que sabían. Lo más cercanos a él sabían. ¿Quién le pasa el bisturí? ¿Cómo le ponen el bisturí en el guante? Eso no lo pudo hacer solo. 

[Daniel]: Pero nunca se supo quién más del equipo o del cuerpo técnico pudo haber sabido del plan. Hay varias teorías, pero pocas pruebas.

El primer futbolista con el que hablé cuando llegué a Chile fue Jorge Aravena. Lo hemos escuchado a lo largo de esta crónica, jugador importante en la selección de Rojas.

Fui a buscarlo en las canchas de entrenamiento que rodean el estadio de Colo Colo. Era un día lindo de primavera, en agosto del año pasado; un día perfecto para jugar fútbol. Y es justamente a lo que venía Aravena.

No soy chileno; o sea que no crecí viendo jugar a esta selección, ni admirando a los jugadores de la generación de Rojas. Es decir, para mí, Aravena no era una leyenda, no era el Mortero, sino simplemente un hombre que amaba el fútbol. Lo vi alistarse a jugar con el mismo entusiasmo que siento yo un sábado por la mañana, o el que siente mi hijo antes de un partido. Me impresionó que después de contarme lo que pasó con Rojas, no sentía nada de rencor. Ni contra su compañero, ni contra el fútbol, que al fin de cuentas, sigue dándole alegría.

[Jorge Aravena]: Es lo más lindo del mundo, jugar. Imagínate: hoy día tengo 59 años, nos juntamos todos los lunes con este grupo de amigos a jugar. La gran mayoría de nosotros tenemos los tobillos hechos nada y venimos a jugar igual. Nos duele todo a todos aquí, porque estamos todos con mucha lesión. Pero venimos a jugar porque nos gusta jugar. El jugar fue lo más hermoso.

[Daniel]: En eso estamos de acuerdo yo, hinchas chilenos, hinchas brasileños, millones de hinchas del deporte alrededor del mundo—: la ironía de todo esto, quizá, es que en parte los chilenos tenían razón. 

O sea no justifico en absoluto lo que hizo Rojas, pero piénsalo bien: el equipo chileno asumió que no podía ganar por las buenas, que la FIFA corrupta no lo permitiría. Bueno, la corrupción de la FIFA, en esa época, era una sospecha; ahora es un hecho.

En el 2015 se destapó lo que algunos llamaron “FIFA Gate”, que terminó con más de 40 acusados por soborno, fraude, cohecho y lavado de dinero, y la renuncia del entonces presidente de la FIFA, Joseph Blatter. 

Y bueno, si algunos han tildado a Blatter como el príncipe de la corrupción en la FIFA, su antecesor, Joao Havelange, presidente cuando el Cóndor fue sancionado, pues, Havelange era el rey. 

Es decir, sí: jugar puede ser hermoso, pero siempre hay los que atentan contra el deporte que tanto queremos. 

(SOUNDBITE DE LLAMADA TELEFÓNICA)

[Mujer]: ¿Aló?

[Daniel]: Aló, buenas tardes. Con Roberto Rojas, por favor…  

Llamé a Roberto Rojas para saber su perspectiva sobre todo esto, pero no quiso hablar. Su esposa me dijo que Roberto es un hombre que prefiere mirar hacia el futuro. Una posición que entiendo, obviamente. Hasta diría que la respeto.

Entonces, ¿qué se puede decir de Rojas hoy en día? 

Que vive en Brasil, y por varios años después de su sanción fue entrenador de arqueros en su viejo club, el São Paulo. En el 2013, después de que se enfermara, el club Colo Colo le organizó un partido benéfico en Santiago, para apoyarlo con unos gastos médicos. Si uno ve videos de ese partido, está claro que los hinchas y los jugadores todavía le tienen mucho cariño.   

Y en Chile, cuando se habla de los mejores arqueros que han tenido, siempre recuerdan al Cóndor.

Esta historia fue producida por mí y editada por Silvia Viñas y Camila Segura. Ana Prieto y Cristóbal Correa hicieron el fact checking. El diseño de sonido es de Andrés Azpiri. 

Hicimos este episodio en colaboración con 30 for 30, treinta por treinta en español… Un podcast de ESPN. Muchas gracias a Jody Avirgan y Adam Neuhaus. 

Gracias también a Paolo Rascao, Geraldo Rodríguez y Giancarlo Aracena. Gracias a los amigos de la revista De Cabeza en Santiago.

El resto del equipo de Radio Ambulante incluye a Paola Alean, Nicolás Alonso, Lisette Arévalo, Pablo Argüelles, Aneris Cassasus, Diego Corzo, José Diaz, Emilia Erbetta, Camilo Jiménez Santofimio, Rémy Lozano, Juan David Naranjo, Ana Pais, Laura Rojas Aponte, Barbara Sawhill, Bruno Schelza, David Trujillo, Ana Tuirán, Elsa Liliana Ulloa, y Luis Fernando Vargas.

Natalia Sánchez Loayza es nuestra pasante editorial.

Selene Mazón es nuestra pasante de producción.

Carolina Guerrero es la CEO.

Radio Ambulante es un podcast de Radio Ambulante Estudios, se produce y se mezcla en el programa Hindenburg PRO

Radio Ambulante cuenta las historias de América Latina. Soy Daniel Alarcón. Gracias por escuchar.

 

Créditos

PRODUCCIÓN
Daniel Alarcón


EDICIÓN
Camila Segura y Silvia Viñas


VERIFICACIÓN DE DATOS
Ana Prieto y Cristóbal Correa


DISEÑO DE SONIDO
Andrés Azpiri 


ILUSTRACIÓN
Samuel Castaño


PAÍS
Chile y Brasil


TEMPORADA 12
Episodio 13


PUBLICADO EL
12/13/2022

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